¿Cómo construir la casa de tus sueños a medida?

Las casas modulares dan la oportunidad de construir la vivienda ideal a un precio más económico.

Casa en construcción
Foto de PhotoMIX Company en Pexels

Las hipotecas tienen mejores condiciones que nunca: los intereses de los préstamos se han desplomado hasta un 43,44% los últimos diez años. No obstante, el precio de la vivienda sigue subiendo: en el segundo trimestre el valor de los inmuebles ha subido un 1,7%.

Por lo tanto, asumir una hipoteca cuesta menos que nunca, pero los precios de las viviendas no paran de crecer. Por ello, ha llegado el momento de explorar otras alternativas de vivienda que permita a los futuros propietarios tener las casas de sus sueños sin pagar un precio desorbitado. Una de las opciones es apostar por las casas modulares.

Las casas modulares o prefabricadas son aquellas que se hacen a medida. Dicho de otra manera, el cliente puede acudir a una inmobiliaria con este servicio y elegir una casa predeterminada (con módulos establecidos) o diseñar una con distribución propia. Los precios pueden oscilar desde los 20.000 hasta los 300.000 euros, todo depende de cuánto dinero pueda gastarse el futuro propietario. Asimismo, hay que tener en cuenta que será necesario disponer de un terreno donde colocar la casa modular.

Hipotecas para casas modulares

Para poder pedir una hipoteca para casas modulares estas tendrán que ser consideradas un inmueble. Una casa será calificada como inmueble siempre que, entre otras condiciones, esté anclada a un terreno urbanizable, tenga licencia municipal, se encuentre en el Registro de la Propiedad y haya sido tasada por una empresa especializada.

En el caso de que una vivienda cumpla dichas condiciones se podrá solicitar un préstamo al banco, que en este caso será una hipoteca autopromotor, puesto que la entidad no financia la construcción de una casa ya hecha, sino la fabricación de la misma.

En una hipoteca autopromotor se suele conceder el 80% de la financiación de la vivienda. Dicho dinero se suele dar en tres fases, en función de cómo vaya avanzando la obra y, además, el banco suele otorgar un periodo de carencia de dos años, es decir, que durante ese intervalo el futuro propietario no paga la cuota de la hipoteca.

Alternativas a pedir una hipoteca

Si por algún trámite o problema burocrático la casa modular no puede ser considerada un inmueble no podremos solicitar una hipoteca como tal, pero sí un préstamo personal. Si bien es cierto que los intereses de los préstamos son más altos, es la única alternativa que quedaría para conseguir la financiación necesaria para la casa modular.

Casas modulares como segundas residencias

La casa modular no tiene por qué ser la vivienda habitual: puede ser la casa que una persona tenga en la playa, en el monte, etc. En ese caso la hipoteca se solicitaría para una segunda residencia, por lo tanto, la financiación a percibir sería menor: un 60% del valor de la casa modular.

En definitiva, una casa modular es una alternativa para aquellas personas que quieran disfrutar la casa de sus sueños, pero sin arruinarse en el intento.

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