Octavo mes de bajada en la compraventa de viviendas mientras los precios se mantienen

La compraventa de viviendas profundiza su caída anual en octubre al 13,3% y suma 8 meses de descensos, mientras que la tasación sube un 0,6%

La compraventa de viviendas retrocedió un 13,3% en octubre de 2020, comparada con el mismo mes de 2019, hasta sumar 37.605 operaciones, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Así, las operaciones de compraventa encadenan ocho meses a la baja, mientras que los precios, según datos de CaixaBank y del Servicio de Estudios del BBVA, siguen subiendo ligeramente, con un aumento del 0,8% en el valor de tasación de los inmuebles durante tercer trimestre de 2020. 

El descenso del número de compraventas de octubre se debe, sobre todo, a la bajada de un 15,2% de ventas de viviendas usadas, con 29.908 transacciones, y a un ligero descenso, del 5%, de las ventas de viviendas nuevas, con 7.697 operaciones. El 91,3% de las viviendas transmitidas por compraventa octubre de 2020 fueron viviendas libres y el 8,7%, de protección oficial. La compraventa de viviendas libres bajó un 12,9% interanual, hasta las 34.347 operaciones, mientras que las de protección oficial bajó un 17%, sumando en total 3.258 operaciones.

Comparando octubre con septiembre, la compraventa de viviendas descendió un 0,6%, su mayor descenso en un mes de octubre desde 2017. Comparando los datos acumulados de todo 2020, entre enero y octubre la compraventa de viviendas acumula un retroceso del 21,2%, con caídas del 22,8% para las operaciones sobre viviendas usadas y del 14,3% para las viviendas nuevas.

Los dueños de los inmuebles se resisten a bajar los precios

Ni la bajada en el número de operaciones, ni la de la demanda de la viviendas, pese al aumento en la oferta, han conseguido hacer que los precios desciendan, como en la crisis de 2008, en la que los precios llegaron a caer un 30%. Y los expertos de CaixaBank y BBVA no creen esta bajada se llegue a producir a corto plazo, si es que realmente se produce.

Pese a la magnitud de la crisis provocada por la pandemia, los propietarios creen que sus efectos serán pasajeros, por lo que se resisten a revisar los precios a la baja, esperando un rápido crecimiento económico en 2021 o 2022. Además, el precio de la vivienda en España suele reaccionar de manera mucho más tardía a las condiciones económicas, por lo que se ajusta meses más tarde de las bajadas del PIB y el aumento del paro.

Por otro lado, la ausencia de fuertes descensos en los precios del alquiler de vivienda suponen para los propietarios otra garantía de rentabilidad, por lo que prefieren comprar para luego alquilar antes que vender rebajando el precio. Durante los últimos 5 años, de 2015 a 2020, el precio de los alquileres ha experimentado una subida del 52%, según datos del portal inmobiliario Fotocasa, mientras que la crisis y el aumento de la oferta de los inmuebles de alquiler -debida, entre otras cosas, al desplome del alquiler vacacional-, apenas han hecho mella en las rentas, registrando Fotocasa e Idealista descensos del 0,3% y del 0,2%, respectivamente.

Ante un panorama de bajos tipos de interés o de tipos de interés negativos, muchos propietarios ven a la vivienda como un valor refugio y prefieren posponer su venta o su alquiler antes que considerar una bajada de los precios. Son, sin embargo, de los pocos precios que no experimentan un descenso, dado que el INE ha registrado en 2020 ocho meses consecutivos de bajadas de los precios debido al impacto de la crisis.

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