¿Qué es el ayuno financiero? Así es el truco para ahorrar en pocos días y sin esfuerzo

El método está revolucionando la forma de ahorrar de mucha gente.

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Es lo último de lo último en técnicas de ahorro. Nació casi por casualidad de la mano de una columnista del prestigioso diario estadounidense The Washington Post, y rápidamente ha dado la vuelta al mundo como un método fiable para reducir esos gastos que a final de mes pesan en la cuenta corriente.

Se llama 21 day financial fast (reto financiero de 21 días), aunque en la traducción al español se ha decidido llamarlo ayuno financiero. Es una técnica que muy rápidamente se volvió tremendamente popular en países como Estados Unidos, y la metodología es increíblemente sencilla. Básicamente, lo que propone el ayuno financiero es que en 21 días, es decir, en menos de un mes planifiquemos y organicemos todas nuestras finanzas para evitar gastos innecesarios, a ir mucho más cómodos con nuestro dinero y poder hacer frente muchísimo mejor a los posibles gastos imprevistos que nos surjan de repente.

Planificación

Hay a muchas personas que este método de 21 días les parece demasiado brusco e intenso. Muchos piensan que es imposible organizarse y retirar todos esos gastos innecesarios en tan poco tiempo, sin embargo ahí está una de las claves, en saber discernir qué es importante y qué no, y en no despilfarrar.

De momento, la técnica está dando inmejorables resultados que la columnista del Post, Michelle Singletary, incluso ha llevado a un libro titulado The 21-Day Financial Fast: Your Path to Financial Peace and Freedom (El reto financiero de 21 días. El camino a la paz y la libertad financiera). Aunque el libro todavía no se encuentra disponible en español, se espera que dentro de poco haya una edición traducida en las librerías de nuestro país.

Solo lo necesario para sobrevivir

Singletary es muy contundente: te anima a que durante las tres semanas que dura el experimento te limites a comprar prácticamente lo básico que necesitas para sobrevivir. En su libro, la autora le dice a sus lectores cuáles son las diferentes formas para lograr esa paz y libertad financiera que promete.

Para muchos puede resultar impensable pasarse hasta tres semanas sin utilizar ningún tipo de tarjeta de crédito, ni de débito, ni de dispositivo electrónico para realizar compras. No obstante eso es lo que convierte a este método en revolucionario, en que la gente se de cuenta de que no solo puede estar perfectamente sin utilizarlas, sino además de que en nuestro día a día realizamos multitud de compras de productos que realmente no necesitamos.

Con el desafío de los 21 días no solo se consigue ahorrar una cantidad de dinero que puede llegar a sorprender, sino que se estimula la generosidad y la austeridad. Con la imposición de las restricciones de gasto durante tres semanas se logran paliar o que la gente se percate de los malos hábitos a la hora de comprar y de administrar su dinero, generando ahorro y conciencia de que no siempre lo que compramos es lo que realmente nos hace falta. Además, a final de mes nos encontraremos una grata sorpresa de hasta tres cifras en nuestra cuenta corriente.

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