¿Se puede convertir 2021 en el año con el precio de la luz más alto de la historia?

Este año se han alcanzado varios máximos históricos consecutivos.

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Durante el pasado mes de agosto, el precio de la luz en España se disparó hasta alcanzar máximos históricos durante varios días consecutivos, con un precio medio de más de 100 euros por megavatio/hora. Si miramos las cifras globales, la factura de la luz en lo que llevamos de 2021, y a falta de cuatro meses para que se cierre el año, ya es más de un 25% más cara que la de 2020.

Hace tan solo unos días, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se comprometió a que cuando finalizase este año, los españoles habrían pagado por la electricidad lo mismo que aportaron en el año 2018, es decir, se comprometió a que el precio bajaría y quedaría estabilizado, aliviando la presión de la factura para los ciudadanos.

Agosto, el mes del disparate

Sin embargo, este mes de agosto que acaba de terminar ha sido, con diferencia, el mes más caro de la historia en lo que a la factura de la luz se refiere. Si miramos los datos de subasta del mercado mayorista, en agosto el coste del magavatio por hora se disparó hasta alcanzar los 106 euros, lo que supone casi un 15% más que el precio alcanzado durante el mes de julio, que ya había registrado máximos históricos.

Estos números casi triplican el precio de la electricidad que pagaron los consumidores en el mismo mes de agosto pero de 2020, donde el precio del megavatio por hora apenas llegó a los 36 euros, y por supuesto supera al que se registró en el que hasta ahora era el mes de agosto con la luz más cara de la historia, el del año 2018, cuando los usuarios tuvieron que afrontar 64 euros de coste por el megavatio.

Bajar el IVA no es suficiente

El 75% de los días del mes de agosto se han superado los 100 euros por megavatio/hora, y el colofón final tuvo lugar el día 30, cuando se llegó a los 130 euros. Además, si se consultan los datos de consumo, este verano los españoles han tenido un consumo de electricidad muy moderado, a pesar de la ola de calor. Ya que lo que realmente encarece la factura son los innumerables impuestos y los desajustes en la subasta eléctrica, que provoca que las eléctricas oferten la energía a precio de oro.

Es precisamente ese precio al que se subasta la energía lo que hace que el precio final en la factura se dispare. Hace unos meses, el Gobierno lanzó un paquete de medidas para intentar reducir ese precio final, entre las que se encontraba la rebaja temporal del IVA de la luz. Sin embargo se ha demostrado que esas medidas no funcionan. A pesar de que el Ejecutivo rebajó el tipo impositivo del 21% al 10% la luz no ha parado de subir. Aunque la luz constituye un bien e primerísima necesidad, la rebaja del IVA al 10% no será algo permanente, por lo que la tarifa eléctrica continuará dependiendo directamente de la ley del mercado, oferta y demanda, para fijar su precio diario.

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