¿Qué es la famosa curva de Laffer?

Durante los años 70 se supone que el economista Art Laffer dibujó en una servilleta de cóctel una supuesta correlación entre nivel impositivo y recaudación de impuestos que aún hoy dicta muchas políticas fiscales

Una de las famosas
Una de las famosas servilletas de Laffer. En este caso, la expuesta en el Smithsonian

En el restaurante Two Continents, en Washington, en algún momento de los años 70 (unos dicen que en septiembre de 1974, otros que en noviembre), el por entonces joven profesor de Economía Arthur Laffer se sentaba a cenar con Dick Cheney -asistente del Partido Republicano que sería más adelante vicepresidente con George W. Bush-, Grace-Marie Arnett -también asistente del Partido Republicano- y el periodista del Wall Street Journal Jude Wanniski. En aquel momento, con la crisis de inflación, estancamiento y paro que atenazaba a la economía estadounidense y a la del resto del mundo, Laffer trató de explicar a Cheney su teoría de cómo bajar impuestos ayudaría, paradójicamente, a recaudar más para el erario público.

Como Cheney no era capaz de entender a Laffer, éste dibujó una curva en una servilleta con la que explicaba que, cuanto más altos sean los impuestos, menos trabajará la gente, por lo que el Estado recaudará menos. Mientras que, si los impuestos se bajaban, la gente se animaría a emprender más actividades económicas, por lo que podrían pagar unos impuestos asequibles y el Estado terminaría recaudando más. Este enfoque, evolución directa de las teorías monetaristas de la Escuela de Chicago, encantó a los políticos conservadores, que pasaron a usarlo como guía de sus promesas electorales y de sus políticas tributarias. Primero en Estados Unidos y luego, en prácticamente el resto del mundo. Tanta fue su influencia que el Museo Smithsonian exhibe la supuesta servilleta original donde está dibujada la curva. 

Pero, ¿funciona?

No. O al menos no se ha podido demostrar todavía que funcione. El primer presidente de los Estados Unidos en aplicar la curva de Laffer a su política fiscal fue Ronald Reagan. Y no recaudó más impuestos, ni redujo el déficit público. La misma receta siguió Margaret Thatcher en el Reino Unido, con los mismos resultados. Y en España se ha aplicado parcialmente, especialmente en algunas Comunidades Autónomas, sin que se ha podido demostrar que bajar impuestos aumente la recaudación. 

De hecho, España es uno de los países europeos con menos presión fiscal y, al tiempo, uno de los que más fácilmente pueden caer en déficit de las cuentas públicas debido a su poco poder de recaudación. 

Entonces, ¿es todo mentira?

No del todo. Aunque hay quien denomina a la teoría de Laffer como "la mentira más grande escrita en una servilleta" Hay consenso en que los extremos de la curva de Laffer son, por pura lógica, ciertos. Si pagas 0% de impuestos, recaudas 0 euros y si fijas los impuestos en el 100% pues seguramente también recaudes poco y te cargues la economía nacional de paso.

Pero es que entre esos dos puntos no hay exactamente una curva. Lo que demuestran los estudios es que, si hay algo, parecen ser más bien rizos, vericuetos y recovecos, en lugar de la suave y predecible curva de la teoría de Laffer. Por tanto, su teoría no está corroborada por la realidad, al menos tras casi cinco décadas de intentar aplicarla. Laffer argumenta a eso que es que no se ha aplicado bien del todo, ni en el ciclo económico correcto. Aunque su teoría se parece a las inminentes crisis de hiperinflación contra las que llevan décadas alertando los monetaristas y que nunca han tenido lugar.  

Sobre la mítica servilleta, Cheney, Arnett y Wanniski recuerdan claramente que Laffer, efectivamente, tuvo que hacer un dibujo en una servilleta para explicarse, pero no es la que está expuesta en el Smithsonian. La servilleta de Laffer era, según los testimonios de todos los presentes menos Laffer (que afirma no recordar nada), una servilleta de cóctel hecha de papel, mientas que la del Smithsonian es de tela. Y aunque lo escrito en ella lleva la autoría y la firma del economista, la fecha es incorrecta y es de meses anteriores a que el encuentro tuviera lugar. "Qué más da", declaró Laffer al New York Times"Puede que hiciera otra para Wanniski [ya fallecido] después, pero no lo recuerdo; también veo que está todo muy clarito para ir yo con unas cuantas copas de vino". 

Carlos Hidalgo

Carlos Hidalgo

Ansioso por aprender. Intento ser periodista. Subproducto cultural del cuñadismo New Age. Antes ha pasado por las redacciones de 'El Plural' y en 'El País'.

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