Así es como se utilizan pilas alcalinas gastadas para alimentar a las plantas

Los residuos de las pilas son muy contaminantes.

Una empresa de reciclaje australiana está convirtiendo baterías viejas en fertilizante para cultivos, en un esfuerzo por evitar que terminen en los vertederos, con los problemas de contaminación y de daño para el medio ambiente que eso supone.

Solo en Australia, el 97% de las pilas alcalinas no se recicla, sino que acaban directamente en el cubo de la basura, y de ahí van a vertederos, contaminando la tierra y los acuíferos subterráneos debido a las sustancias químicas que contienen. Estas pilas son del tipo que colocamos en los mandos a distancia de los televisores, los juguetes de los niños o las linternas. En cambio, terminan en contenedores de basura ordinarios donde los métodos de eliminación implican que los productos químicos que nos proporcionan energía, presentes en las pilas, pueden filtrarse al suelo y causar contaminación.

Evitar la contaminación del suelo y el agua

Sin embargo, en muchos países de Europa, la historia es diferente. La legislación exige que las tiendas que venden pilas pidan a los clientes, les pidan que las devuelvan una vez que se agoten. Esto significa que el porcentaje que se recicla es significativamente mayor en comparación con el de Australia. Para las pilas que se reciclan, la mayoría de las plantas de energía usan calor extremo para derretir los metales dentro de ellas y después poder usarlas nuevamente. Pero hay un problema, todo lo demás se quema, dejando otros elementos contaminantes, que se han extraído de fuentes naturales y que no van a poderse reutilizar.

No obstante, en algunos países ya se está intentando que el reciclaje de pilas sea lo más sostenible y ecológico posible, y entre las novedades en el proceso de reciclaje, algunas empresas están investigando cómo los residuos de las pilas viejas pueden servir para nutrir a las plantas y ayudarlas a crecer y desarrollarse.

A nivel mundial, la eliminación de pilas alcalinas se ha convertido en un problema importante, por eso muchas empresas se plantean reutilizar los componentes contaminantes de las pilas gastadas como el primer paso significativo hacia la gestión medioambiental mundial del problema, y de paso intentar alcanzar la sostenibilidad en el proceso de fabricación, utilización y desecho de las pilas.

Aunque algunos productos químicos en las pilas alcalinas son tóxicos, este nuevo método aisla los micronutrientes presentes en las pilas y los convierte en alimentos y minerales vitales para los cultivos. El zinc, que está presente en muchas de estas pilas alcalinas, ayuda a las plantas a producir una sustancia química llamada clorofila. Esto es lo que hace que las plantas sean verdes y sin ella no pueden utilizar la luz solar para convertir el agua y el CO2 en energía y el oxígeno que respiramos los seres humanos.

¿Cómo se convierte una batería en alimento vegetal?

Primero se trituran las pilas, luego los procesos de filtración y purificación eliminan elementos tóxicos como el mercurio y el níquel. Es importante que estos no terminen en el fertilizante, ya que podrían llegar a los alimentos que comemos, por lo que la prueba del producto final es rigurosa. Una vez retiradas, se envían para su eliminación segura a plantas de tratamiento de residuos peligrosos en lugar de realizarse en el suelo, como ocurriría si las pilas acabasen en el vertedero.

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