Así se enfrían los servidores que hacen que Internet funcione

La refrigeración es fundamental para mantener activos los servidores.

La escasez de agua es un problema que ha ido ganando importancia y envergadura en los últimos tiempos, según alerta la Organización para las Naciones Unidas (ONU), y los gigantescos centros de datos que nos mantienen a todos conectados constantemente a Internet podrían estar consumiendo miles de millones de litros cada año, lo que podría desembocar inevitablemente en un desastre natural y climatológico sin precedentes en la historia de la humanidad.

Llenos de miles de discos duros encendidos las 24 horas del día, los 365 días del año, los conocidos como servidores usan una cantidad de energía eléctrica bestial, que a su vez genera toneladas de calor en los edificios que los almacenan. Para que en todo el planeta podamos conectarnos a la red, y que esta funcione de forma rápida y fiable, las empresas suelen colocar estos grandes almacenes de servidores cerca de ciudades y pueblos. Como resultado, los centros de datos se ubican con frecuencia en lugares donde ya de por sí hace mucho calor y apenas hay humedad, por lo que la tarea de deshacerse de todo ese excedente de calor, y que los servidores funcionen de manera correcta, es muy difícil.

Deshacerse del exceso de calor

Para mantener los sistemas funcionando de manera ininterrumpida y sin que haya ningún tipo de problema, el agua se bombea a través de una especie de chimeneas cercanas a los bloques de servidores, absorbiendo el calor por evaporación. Este método es relativamente barato en comparación con otras opciones de enfriamiento y de fácil acceso en la mayoría de las ubicaciones urbanas, sin embargo, los requisitos de enfriamiento masivos pueden estar ejerciendo una presión insostenible sobre los suministros locales de agua potable en las ciudades donde se encuentran los edificios de servidores.

Para empresas como Google, las cifras reales de consumo de agua son un secreto comercial muy bien guardado. Sin embargo, según la prestigiosa revista Time, la presentación de un proyecto de construcción de viviendas en el estado de Texas, en Estados Unidos, dejó al descubierto que el gigante tecnológico consumía miles de millones de litros de agua potable cada año únicamente para enfriar sus servidores en el estado.

Se estima que habrá unos siete millones de centros de datos en todo el mundo para 2022. Si bien el número de estas instalaciones que consumen enormes cantidades de agua está en una tendencia a la baja, la demanda de servicios online aumentará a medida que más personas utilicen Internet para comunicarse. Varias empresas de consultoría ya han anunciado que muchos proveedores de servicios online están experimentando un aumento dramático en la demanda de servicios de reuniones online, así como en el tráfico de servicios de streaming y videojuegos.

Reducir el uso de agua

La nueva tecnología y el aprovechamiento de aguas residuales podrían ayudar a que estas instalaciones esenciales reduzcan el uso de agua. Varias empresas especializadas en la construcción de edificios de servidores anunciaron el pasado julio que crearían su primer centro de datos sin uso de agua potable para la refrigeración en Arizona.

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