De los Rockefeller a los Rothschilds: ¿Cómo viven hoy en día las dinastías de millonarios más famosas del mundo?

En la mayoría de los casos el patrimonio original ha menguado mucho, y muchas veces los herederos no siguen los negocios que hicieron célebres a sus antepasados.

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Se hicieron famosos por su fortuna, y ésta los llevó a aparecer en los periódicos, a que se hablase de ellos en la radio, y más tarde a recorrer los platós de televisión y a aparecer en la portada de todas las revistas, convirtiéndose en celebridades seguidas y admiradas por millones de personas en todo el mundo.

Hablamos de personajes como Rockefeller o William Randolph Hearst, el magnate del periodismo más conocido de la historia. Su increíble fortuna ha trascendido a través de los años, y ahora sus descendientes y familiares continúan llevando con orgullo (aunque a veces con pesar) el apellido de quienes fueron algunas de las personas más ricas e influyentes de todo el mundo.

Los Rockefeller

Los empresarios de Ohio, John y William Rockefeller, fundaron Standard Oil en 1870. En la década de 1880, los dos hermanos ya eran las personas más ricas de Estados Unidos, y en 1916, John se convirtió en el primer multimillonario del país.

John fue el hombre más rico de la historia moderna, con un patrimonio neto que equivaldría a 400.000 millones en dinero de hoy. Uno de los padres de la filantropía moderna, el patriarca Rockefeller donó la mayor parte de su riqueza a acciones benéficas antes de su muerte en 1937.

Lo que queda de la fortuna de la familia Rockefeller está guardado en fideicomisos caritativos o dividido entre los cientos de descendientes que tiene. Se estima que el patrimonio neto colectivo del clan es de casi 9000 millones de dólares.

Los Rothschilds

El patriarca de la dinastía bancaria Rothschild, y padre fundador de las finanzas internacionales, Mayer Amschel Rothschild, nació en el gueto judío de Frankfurt en 1744 y pronto se convirtió en el principal banquero de Europa.

Mayer legó su riqueza a sus cinco hijos, quienes se dispersaron por Francia, Inglaterra, Italia y Austria. Durante gran parte del siglo XIX la familia Rothschild fue la más rica del mundo. A lo largo de los años la fortuna familiar se ha dividido entre los muchos descendientes de Mayer, y ha servido para comprar todo tipo de cosas, desde espléndidos castillos hasta empresas mineras y energéticas.

Los Rothschild a menudo han sido el foco de los ataques de los teóricos de la conspiración y de antisemitas, que han exagerado enormemente la riqueza e influencia de la familia. Pero en realidad el clan está lejos de ser el más rico del planeta. El miembro más rico, el banquero Baron Benjamin, tiene un patrimonio neto de 1000 millones de dólares.

Los Hearst

William Randolph Hearst es el magnate de los medios de comunicación más famoso y controvertido de la historia. Inspiración para el personaje principal de Ciudadano Kane, en la cima de su carrera Hearst era dueño de 28 importantes periódicos y 18 revistas. A principios del siglo XX, su patrimonio era el equivalente actual a 30.000 millones de dólares.

A diferencia de otras dinastías, que en su mayor parte donaron o malgastaron su dinero, los Hearst lo supieron utilizar para expandir todavía más el negocio familiar. Hoy en día se dice que los herederos vivos, en torno a 67 descendientes, poseen un patrimonio de más de 20.000 millones de dólares.

Los Hearst todavía están muy involucrados en la empresa periodística original. El nieto del William Randolph es el actual presidente de Hearst Corporation y de la fundación benéfica del clan. En el último informe fiscal, ambas organizaciones superaron los 2000 millones de dólares de patrimonio.

El bisnieto de William Randolph, George Randolph Hearst III, es el editor y director ejecutivo del periódico Times Union de Upstate New York y director de Hearst Corporation. Otra bisnieta, la modelo y actriz Lydia Hearst, es probablemente la descendiente menos rica con un patrimonio estimado de 100 millones de dólares.

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