Mindfulness, la terapia que arrasa en Silicon Valley

Los gigantes tecnológicos han visto en el mindfulness la nueva cafeína de la motivación y el aumento de la productividad en sus empresas.

silicon-valley
iStock

El mindfulness se ha ido popularizando muy rápidamente en los últimos años, erigiéndose como una terapia dinámica, fácil y, sobre todo, económica. Sus demostrados beneficios han logrado seducir a los directivos de las empresas tecnológicas más punteras del mundo, y que se agrupan en la conocida Silicon Valley (California).

Los ingenieros y directores ejecutivos de gigantes tecnológicos como Google o Apple, se han hecho adeptos a esta forma de terapia, y también están interesados en introducirla en sus empresas a través de programas para que las disfruten sus trabajadores.

Meditar está de moda

Además, se está viendo un incremento de las aplicaciones móviles con las que el usuario puede meditar y desconectar durante un rato todos los días, para mejorar el equilibrio mental frente al estrés del trabajo.

Más de mil empleados de Google han pasado por sesiones de mindfunless, y otros 400 están en la lista de espera en cursos adyacentes para gestionar la energía interior o aprender rutinas de relajación.

Pero no es solo Google quien está intentando acercar a sus empleados las milenarias tradiciones orientales. En todo Silicon Valley, la tranquilidad y la contemplación son vistas como la nueva cafeína, el novedoso combustible que supuestamente hace aumentar la productividad y las explosiones creativas de los trabajadores.

Las clases de meditación y atención plena se han convertido en elementos básicos para muchas de las empresas más importantes del valle. Allí, incluso hay un Instituto que enseña el método de meditación de Google a quien lo desee.

Los cofundadores de Twitter y Facebook también han hecho de las prácticas contemplativas características clave de sus respectivas empresas, celebrando sesiones de meditación en la oficina y organizando rutinas de trabajo que maximizan la atención plena.

Nuevos 'hippies'

Sin embargo, estas empresas están haciendo algo más que simplemente aplicar las prácticas budistas. Los pioneros de estas disciplinas están reformulando las tradiciones milenarias para que se ajusten a la cultura del Valle, muy orientada a objetivos, basada en datos y en gran parte atea. En Silicon Valley no caben la reencarnación ni el concepto de Nirvana. La comunidad tecnológica del norte de California quiere hacer dinero invirtiendo en meditación.

Se puede pensar que el repentino interés por estas prácticas antiguas, simplemente atiende a otra moda neoespiritual en un país donde triunfa lo extravagante y la novedad. Pero vale la pena señalar que los profetas de este nuevo evangelio están en las empresas de tecnología que ya sustentan gran parte de nuestras vidas. Y estas empresas son tremendamente buenas convirtiendo ideas en cosas que cientos de millones de personas alrededor del mundo anhelan.

Hay que tener en cuenta que muchas de las personas que le dieron forma a la industria de Internet y los ordenadores personales alguna vez fueron miembros activos de la contracultura hippie. Por lo tanto, el interés en las religiones orientales está muy interiorizado en el mundo de la tecnología moderna. Steve Jobs por ejemplo, pasó meses buscando gurús en la India y su boda la ofició un sacerdote zen.

Continúa leyendo