¿Te vas a casar? Esto es lo que implica el régimen de gananciales

Puede que compartirlo todo en pareja sea tu máxima.

Casarse es uno de los grandes acontecimientos en la vida de una persona. Formalizar legalmente una relación es el último paso para oficializar la pareja. Pero conforme se acerca ese momento tan crucial, es muy posible que surjan algunas dudas sobre el aspecto más burocrático y legal del acontecimiento, por ejemplo definir el régimen económico que queremos que enmarque el matrimonio.

Una de estas opciones es el régimen de gananciales, que en España es particularmente habitual, aunque desde hace ya varios años, cada vez son más las parejas que optan por hacer separación de bienes antes de decir el ‘sí quiero’. Si eres de los que tienen dudas acerca de este asunto no te preocupes, aquí te aclaramos qué es y qué implica el régimen de bienes gananciales:

¿Qué son los bienes gananaciales?

Los bienes gananciales son aquellos bienes que pertenecen a ambos miembros de la pareja en el marco de un matrimonio. Los bienes gananciales están regidos por el régimen económico matrimonial de gananciales, también conocido como sociedad de gananciales.

Según el artículo 1344 de nuestro Código Civil, en la sociedad de gananciales "se hacen comunes para los cónyuges las ganancias o beneficios obtenidos indistintamente por cualquiera de ellos". Es decir, que una vez se contrae matrimonio, todos los bienes de cada uno de los miembros de la pareja pasa a formar parte de un conjunto, donde todo es de los dos, sin hacer distinciones y diferenciaciones en el dinero o el patrimonio que tenga cada uno de los cónyuges.

Pero, ¿qué bienes se consideran gananciales? Pues algunos de los bienes gananciales más comunes, también regulados por el Código Civil, son estos:

- El dinero generado por el trabajo o las empresas de cada uno de los miembros del matrimonio.

- Las rentas o intereses que se han generado a partir de un bien privativo (que pertenece a uno de los dos de forma exclusiva) o por uno ganancial.

- Las empresas o establecimientos fundados por cualquiera de los cónyuges sin contar con los bienes comunes.

- Los bienes adquiridos por cualquiera de los contrayentes, o adquiridos en común.

- Los bienes donados o heredados por los cónyuges, pero de manera conjunta.

En cualquier caso, para poder disponer de cualquiera de estos bienes de tipo ganancial, el otro cónyuge tiene que dar su consentimiento y aceptación expresa. Además, el hecho de casarse bajo el paraguas de un régimen de bienes gananciales no significa que cada miembro de la pareja no pueda tener bienes exclusivos suyos (una herencia, por ejemplo).

¿Cómo se elige el régimen económico matrimonial?

El régimen económico matrimonial puede elegirse antes de contraer matrimonio o modificarse una vez se ha contraído. En los dos casos se debe realizar a través de lo que se conoce como capitulaciones matrimoniales, una serie de trámites legales que deben hacerse siempre ante notario.

Lo más recomendable, es que antes de escoger qué régimen económico matrimonial queremos, lo consultemos con un experto en derecho de familia, así sabremos qué es lo que más nos conviene.

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