¿Cuánto dinero falso hay en España?

Aunque es difícil de saber con exactitud en 2017 las autoridades recuperaron más de 100.000 billetes ilegales, la mayoría de los cuales se detectaron ya en circulación

GTRES

Una cifra difícil de obtener, porque no siempre aflora todo el que hay. No obstante, se sabe que en 2017 las autoridades españolas intervinieron más de 100.000 billetes falsos, 60.000 de los cuales ya estaban en circulación cuando se detectaron –lo que equivale a una media de 164 billetes falsos retirados cada día–.

Entre los títulos más imitados que se recuperaron, están los de 50 € y 20 €, tanto en España como en el resto de la Unión Europea, según el banco central. Los títulos naranjas y azules supusieron casi tres cuartas partes del dinero falso detectado en España. Entre las monedas, se hayaron casi 33.000, la mayoría de 2 €.

La moneda extrajera falsa, de mejor calidad

Aunque también se registraron cantidades importantes de moneda extranjera falsa, sobre todo dólares y libras esterlinas, su cantidad fue sensiblemente menor. Las divisas foráneas, se detectaron sobre todo en casas de cambio y procedían sobre todo del exterior. Los expertos señalan que la moneda extranjera falsa es más difícil de detectar porque suele ser de mejor calidad que las  falsificaciones autóctonas.

Según anuncia el Banco de España en su página web, las entidades que se dediquen a la manipulación de efectivo como actividad, como bancos o casas de cambio, están obligadas a remitirle todo el dinero falso que detecten o el que sospechen que lo puede ser. El BCE a su vez analizará todo el dinero recibido y en caso de no ser fraudulento hará un abono a la entidad que lo remitió. Los billetes falsos serán destruidos.

 

Tocar, girar y mirar


Tanto el BCE como el Banco Central Europeo tienen a disposición de todos una página especial en la que se dan unas sencillas claves para poder detectar los billetes falsos. Con el lema "Toque, gire y mire" el organismo regulador explica cómo detectar un billete falso a través de la calidad del papel, el modo de impresión y los distintos hologramas que incluyen los documentos oficiales.

La intención de las autoridades europeas es que la detección de los billetes falsos sea sencilla y no requiera de sofisiticadas máquinas para su detección.