¿Qué es la renta variable?

Si te estás planteando invertir tu dinero, una de las primeras preguntas que debes hacerte es... ¿mejor en productos de renta variable o de renta fija? ¿Qué beneficios y riesgos supone la primera frente a la segunda?

Renta Variable
Unsplash

Si has conseguido ahorrar una cantidad de dinero que te estés planteando invertir, como pequeño inversor una de las primeras preguntas que debes hacerte es... ¿En qué tipo de producto me conviene hacerlo? ¿De renta variable o de renta fija? ¿Sabes en qué consiste y qué beneficios y riesgos implica esta primera?

Tanto la renta variable como la renta fija son dos modelos de inversión en los que se espera obtener un beneficio a partir de la compra de un determinado activo, pero lo que caracteriza a la segunda es que su rentabilidad es conocida, segura y está establecida desde el momento en que esta se lleva a cabo.

La renta variable es un tipo de inversión menos segura y de rentabilidad mucho más incierta que la renta fija. Es decir, con ella no puedes saber si quiera si recuperarás el dinero que has invertido, porque puede fluctuar hacia números altos o valores negativos en función de una gran variedad de factores coyunturales de la situación económica. O sea: es, como su propio nombre indica, variable.

Por eso, su riesgo resulta mucho más elevado. Y, sin embargo, en muchas ocasiones puede resultar una opción más que deseable. 

El caso más conocido de activos de renta variable son las acciones. Al adquirir acciones de una empresa vienen aparejados otros privilegios respecto a la misma, como la posibilidad de ejercer el derecho al voto. Pero lo más importante -además de la plusvalía generada por el precio al que se adquirieron frente al precio al que posteriormente se puedan vender- son los beneficios fruto de la retribución de dividendos, que suele ser periódica y está ligada a cómo vaya la empresa. Si esta va bien, la cuantía será mayor. 

También es común para el pequeño inversor hacerlo a través de fondos de inversión, los bonos convertibles o las participaciones preferentes.

¿Qué factores influyen en la renta variable?

Como decíamos, la rentabilidad de este tipo de inversiones está sujeta a factores diversos que pueden beneficiar o perjudicar nuestros resultados de forma incierta a lo largo del tiempo. Al hablar de acciones, la situación que atraviese la empresa en la que hemos decidido participar es un factor intrínseco esencial. Debemos tener claro que, en el corto y medio plazo, si la empresa pasa por una mala racha, podemos ver cómo nuestra rentabilidad cae en picado, algo que no sucede cuando invertimos en productos de renta fija.

Como factores extrínsecos, encontraremos en primer lugar la coyuntura económica. Lo lógico es pensar que será positivo que exista una tendencia al alza de la rentabilidad en periodos de bonanza frente a periodos de crisis; sin embargo, es posible encontrar tendencias alcistas de la Bolsa en momentos de recesión y viceversa, dependiendo del momento del ciclo económico en que nos hallemos y las posibilidades potenciales de recuperación. Y esto es algo que no debe pasársenos por alto. 

También habremos de valorar los tipos de interés, ya que, por lo general, la subida de los mismos afecta de manera negativa a los títulos bursátiles, la política monetaria adoptada por los grandes bancos centrales o, incluso, las tensiones políticas internacionales que puedan repercutir sobre la economía global. 

La mejor frente a la inflación

El modo en que este tipo de inversiones se relaciona con la inflación es uno de los motivos más importantes por los que plantearnos decantarnos por ellas. En el corto y medio plazo, es posible sufrir volatilidades que afecten al comportamiento de la inversión ligadas a la misma.

Pero en el largo plazo, la renta variable resulta mucho más deseable que la renta fija para combatir sus efectos, ya que al estar ligada en sus fluctuaciones a la coyuntura, existe una alta correlación entre renta variable y crecimiento económico de un país. Por eso, lo ideal al plantearnos invertir en activos de renta variable, es hacerlo mínimo a tres años vista.

También te puede interesar:

Continúa leyendo