¿Qué es una guerra comercial entre países?

Antes de iniciar una confrontación bélica tradicional los estados pueden tomar medidas proteccionistas a nivel económico para intentar dañar a otras potencias y defender sus intereses

Barco chino en el puerto de Nueva York // Getty

Desde la llegada a la Casa Blanca de Donald Trump se instauró un clima de tensión a nivel internacional por las políticas proteccionistas del 45º presidente de Estados Unidos. La primera potencia mundial empezó a amenazar e imponer aranceles a productos extranjeros, sobre todo de China, pero también de la Unión Europea, provocando que los medios de comunicación empezaran a hablar de guerra comercial. Pero ¿qué es una guerra comercial?

El termino guerra comercial es de los pocos que no recoge la Real Academia Española de la Lengua (RAE), pero partiendo de su primera acepción definición de guerra  - desavenencia y rompimiento de la paz entre dos o más potencias- podríamos explicarla como una ruptura de los acuerdos comerciales entre dos estados y la toma de medidas que pudieran perjudicar al contrario.

En el mundo actual, desde el fin de la Guerra Fría se había impuesto a nivel internacional el concepto neoliberal de eliminación de barreras al comercio mundial facilitando la obtención de materias primas en un continente, la fabricación de productos en otro y su comercialización en un tercero. Así los anuncios de imposición de aranceles por parte de Trump suponían una ruptura de las normas comerciales globales.

“Una guerra comercial es una escalada de medidas proteccionistas, normalmente arancelarias, pero no solo, que toma un país contra otro y que rompa con las normas del juego y la normativa internacional vigente establecida por la Organización Mundial de Comercio”, explica Federico Steinberg, investigador principal de Economía y Comercio Internacional del Real Instituto Elcano.

Las consecuencias de una guerra comercial son casi siempre negativas

El experto ve pocas ventajas a largo plazo en el inicio de una confrontación como la guerra comercial entre EEUU y China. Pese a que las medidas impuestas pueden proteger a un sector de la economía nacional, el conflicto terminará por perjudicar a otros por las contramedidas tomadas por su contrario. Steinberg pone como ejemplo los aranceles impuestos por EE UU a las importaciones de acero que han sido respondidas por China (principal perjudicado por la medida) con tasas extras a la soja estadounidense. “El impacto económico siempre es negativo ya que perjudica al comercio. El comercio crea riqueza mientras que el proteccionismo lo destruye por su impacto negativo en el crecimiento y bienestar de los países”.

Para el experto del Real Instituto Elcano, la principal consecuencia de una guerra comercial es “el debilitamiento del marco legal internacional que nos permite tener unas normativa justa y que no impere la ley de la selva. La guerra comercial crea un clima de desconfianza entre las potecias, rompe alianzas, como está ocurriendo con EE UU y la Unión Europea, y, sobre todo, genera incertidumbre general que frena la inversión”.

“A nivel económico no tiene ningún beneficio, otra cosa es que, como ocurre en Estados Unidos y las elecciones que se celebrarán en 2020, se busquen resultados electoralistas sacando la bandera de la defensa nacional. Ahí, sí que se pueden obtener réditos”, cierra Steinberg.

Estas consecuencias ya se están notando en la economía global y la guerra comercial iniciada por EE UU es uno de los principales temas de preocupación de los gobiernos europeos y un acelerador de una posible crisis económica que podría estallar en un futuro próximo.

Martín Álvarez

Martín Álvarez

Historiador de formación, periodista de profesión. Inquieto por naturaleza y curioso por defecto.

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