Alibaba se enfrenta también a una investigación antimonopolio

Mientras Europa y EEUU acorralan a los gigantes de Internet, China abre sus propios procesos contra el gigante de la compraventa en Internet

Sede de uno de los campus de Alibaba en China (fuente: Alibaba)
Sede de uno de los campus de Alibaba en China (fuente: Alibaba)

Gran parte del ascenso económico de los gigantes de Internet chinos se deben a que, durante mucho tiempo, las autoridades han mirado hacia otro lado mientras estas empresas crecían a toda costa. Hasta ahora. El 24 de diciembre la Administración Estatal de Regulación de Mercado China, su autoridad reguladora de la competencia, anunció que había abierto una investigación sobre Jack Ma, el fundador del imperio del comercio electrónico Alibaba, por "presuntos comportamientos monopolísticos", como prohibir a sus proveedores vender sus productos a través de otras plataformas. 

El Banco Popular de China, la Comisión Reguladora de Bancos y Seguros, la Comisión Reguladora de Seguridad y la Administración Estatal de Intercambios con el Extranjero van a empezar a hacer requerimientos de información a Ant Group, la empresa matriz de Alibaba, según ha informado la agencia estatal china Xinhua. Las conversaciones buscan "instar y guiar al Ant Group para seguir los principios de mercado de acuerdo a la ley e implementar los requisitos referentes a la supervisión financiera", ha señalado en un comunicado el Banco Popular de China.

Esta investigación es la última de una serie de reveses para la mayor empresa de comercio electrónico del mundo. En noviembre, la empresa planeaba una oferta pública inicial (IPO) en bolsa de 37.000 millones de dólares (30.314 millones de euros) la mayor del mundo, pero se suspendió dos días antes de su lanzamiento. Poco antes Jack Ma había criticado públicamente a las autoridades chinas en un evento en Shangai, en el que aseguró que las leyes chinas lastraban la innovación y debían ser cambiadas para incrementarla.

Una semana después de esas declaraciones, Pekín publicó un borrador de reglas antimonopolio y de libre competencia para plataformas en Internet, hechas casi a medida para las grandes empresas chinas de comercio en Internet, como Alibaba.

De empresario modelo, a villano

El fundador y dueño de Alibaba, Jack Ma, ha pasado en poco tiempo de ser un ejemplo de éxito para sus compatriotas a ser una figura más polémica. De "Papá Ma", ha pasado ser denominado como "malvado capitalista" o, directamente, como "espectro chupasangre". Y es que Ma era percibido como alguien que se ha hecho rico gracias al favor de las autoridades pero que, a la vez, no duda en criticarlas en público, lo cual no es muy bien visto por parte de la sociedad china. 

Esta caída en su imagen coincide con las investigaciones de las autoridades chinas y con un progresivo cerco al Ant Group, una empresa tecnológico-financiera con la que Ma ha entrado en los pagos electrónicos y la banca, que es vista con recelo por parte del gobierno chino. Pero también responde a una creciente preocupación pública y de las administraciones acerca de la nueva clase capitalista china. La República Popular de China tiene hoy en día más milmillonarios que los Estados Unidos y la India juntos. Y, a la vez, hay 600 millones de chinos que ganan al mes 120 euros o menos. Las oportunidades que parecía atraer la apertura al capitalismo de China han resultado ser para unos pocos y a su gobierno le preocupa el creciente descontento de las clases más humildes frente al disparado tren de vida de sus millonarios. El consumo de productos de lujo en China aumentó este año más de un 50%, mientras que el del resto de productos cayó un 5%. 

Los gigantes de Internet en todo el mundo bajo la lupa

Las investigaciones al grupo Alibaba coinciden con las abiertas en Estados Unidos y la Unión Europea a los gigantes de Internet occidentales, como Facebook, Google o Apple, motivadas por la frustración acumulada durante años en Bruselas y Washington por el desmesurado poder que estas empresas ejercen sobre el mercado, la publicidad y también sobre la libertad de expresión e, incluso, el normal funcionamiento de los procesos electorales.

A lo largo de la última década, empresas sobrecapitalizadas por fondos de inversión en busca del siguiente gigante de Internet han provocado graves distorsiones en mercados como el del transporte de pasajeros, los hoteles o el inmobiliario, para estar casi al borde de la quiebra después

Carlos Hidalgo

Carlos Hidalgo

Ansioso por aprender. Intento ser periodista. Subproducto cultural del cuñadismo New Age. Antes ha pasado por las redacciones de 'El Plural' y en 'El País'.

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