¿Cómo está regulado el uso de drones en el mundo?

Las restricciones vigentes relativas a la operación de vehículos aéreos no tripulados varían considerablemente de un país a otro.

Dron
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Al margen de la seguridad, la privacidad de los ciudadanos es uno de los principales objetos de la regulación de los drones en todo el mundo. Con el uso cada vez más estandarizado de estas aeronaves no tripuladas, es necesaria una legislación que atienda los nuevos desafíos regulatorios y evite una posible vigilancia por parte de gobiernos, empresas o individuos. Estamos ante un nuevo ‘Gran Hermano’, un compendio de ojos que ven y graban todo desde las alturas.

Su uso no se limita exclusivamente al ámbito militar o a su futuro uso comercial, sino que cada vez están más presentes en la vida diaria de multitud de personas, de ahí que al menos 143 países hayan promulgado algún tipo de normativa, según un informe publicado por la compañía de privacidad y seguridad en línea Surfshark. El problema principal es que no abordan matices relacionados directamente con la privacidad, aunque de manera indirecta restrinjan cómo y dónde se puede volar un dron, cuestiones que minimizan las opciones de violar la intimidad de la gente. ¿Es suficiente para hacer frente a las nuevas amenazas?

Las áreas restringidas son diversas en función del país en el que nos encontremos. En este sentido, las leyes de drones en todo el mundo van desde vuelos relativamente sin restricciones, hasta la prohibición absoluta de esta tecnología. En todos los continentes, al menos un país permite que los drones vuelen “más allá de la línea de visión”, es decir, fuera del alcance de la vista del piloto.

En lo que respecta a Europa, la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) ha reforzado recientemente las regulaciones sobre drones en la UE y sus otros estados miembros (Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein). Las restricciones se aplican según la clase de dron y el lugar donde vuelen y hay que registrarse como operador o propietario cuando el aparato pese más de 250 gramos o tenga una cámara o lector de datos.

Legislación en España

En el caso de España, los drones con fines recreativos (con un peso entre 251 gr y 2 kg) responden a un marco regulador que establece una serie de pautas destinadas a salvaguardar la Ley de Protección de Datos o el Derecho al Honor y a la Intimidad de terceros. Si se pretende volar estos artefactos de manera profesional, es obligatorio tener licencia de drones y estar dado de alta como operador de drones ante la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA). Además, es necesario poseer un certificado médico de clase LAPL para drones de hasta 25 kg, y un certificado de clase II para RPAS con un peso mayor de 25 kg.

En la mayor parte de los países del mundo se requiere que los pilotos puedan ver el dron en todo momento. Sin embargo, en el 33 % de países de Norteamérica permiten vuelos de drones experimentales más allá de la línea de visión, relacionados con empresas como Amazon, que investigan como incorporar estos aparatos a su servicio de entregas. De su lado, en Sudamérica ningún país mantiene prohibiciones absolutas.

En Oriente Medio y Asia Central, el 21 % de los países con legislación de este tipo prohíbe absolutamente los drones, mientras que en el resto de Asia y Oceanía el 56 % de los países no tiene una normativa al respecto. En África el porcentaje es similar, con más de la mitad de los países de este continente sin leyes sobre drones.

Estos datos reflejan la importancia de que exista un organismo rector que regule su uso o se establezca algún estándar internacional al respecto.

Normativa sobre drones
Statista

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