¿Cómo se elabora el IPC? ¿De qué depende?

El Índice de Precios de Consumo es comúnmente conocido como la cesta de la compra y marca el nivel de precios de los bienes de consumo.

Compra de la cesta
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Todos los meses conocemos el Índice de Precios al Consumo (IPC) pero ¿qué significa y cómo se elabora?

Este indicador es conocido comúnmente como la cesta de la compra, ya que refleja la evolución de un conjunto de precios que se consideran esenciales para el día a día. Dicho de otra forma, monitoriza el coste de los artículos más imprescindibles para una familia como pueden ser los productos de higiene o el pan, entre otros. De manera que marca el poder adquisitivo de los consumidores, es decir, si puedo comprar la misma cantidad de productos con 10 euros en un mes que en otro.

El encargado de elaborarlo es el Instituto Nacional de Estadística (INE), que mediante modalidad presencial recoge aproximadamente el precio de 22.000 productos en 177 municipios. Durante la pandemia de la COVID-19, esto se tuvo que hacer de manera telefónica por primera vez en la historia.

Recoger el precio de todos los bienes de consumo que están a la venta sería una cantidad inmensa de información y no se sacaría nada en claro. De manera que el INE ha escogido una muestra representativa de 479 artículos, agrupados en 221 subclases.

En la información que comparte mensualmente, el organismo público agrupa la variación de estos productos en:

  • Alimentos y bebidas no alcohólicas.
  • Bebidas alcohólicas y tabaco.
  • Vestido y calzado.
  • Vivienda.
  • Menaje.
  • Medicina.
  • Transporte.
  • Comunicaciones.
  • Ocio y cultura.
  • Enseñanza.
  • Hoteles, cafés y restaurantes.
  • Otros bienes y servicios.

El dato obtenido es la diferencia entre la media en el mes que se ha llevado a cabo el estudio y los resultados del mes anterior. Se expresa en porcentaje para explicar por cuánto se han multiplicado los precios. También se puede conocer la comparación con el mismo mes del año anterior o cuánto han subido los precios en lo que va de año. Gracias a la metodología del INE, también se puede conocer la evolución de los precios por comunidades autónomas.

IPC subyacente

En la economía hay ciertos bienes que tienen una gran volatilidad, es decir, que a lo largo del año registran grandes variaciones en su precio, tanto aumentos como bajadas. A nivel estadístico esto puede desvirtuar el reflejo más fiel del comportamiento de los precios de los bienes de consumo. Por ello, se elabora el Índice de Precios al Consumo subyacente, donde no se tienen en cuenta los precios de la energía (electricidad, gasolina....) y el de los alimentos no elaborados (frutas, verduras...).

Por ejemplo, en el mes de agosto el IPC general ha registrado una tasa mensual negativa del -0,5 % mientras que el IPC subyacente se ha situado en el 0,5 %. Esta diferencia se debe al descenso de los precios de los combustibles.

¿Es lo mismo que la inflación?

Tanto el IPC como la inflación son indicadores de precios. La diferencia se debe a la cantidad de productos que cada índice toma en consideración para medir los incrementos en los precios. Dicho de otra manera, en multitud de ocasiones hemos escuchado que la inflación ha subido o bajado en función de los datos del IPC y esto no es siempre correcto.

Mientras que el IPC se basa en una muestra representativa (la cesta de la compra), la inflación es la subida de precios generalizada de los precios de una economía. Por ejemplo, la inflación tiene en cuenta los consumos intermedios empresariales y el de productos exportados. Aunque, dada la dificultad lógica de calcular la variación de precios de todos los bienes y servicios, muchas veces se utiliza el IPC como estimador de la inflación.

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