¿Cuánto se invierte en I+D en España?

Aunque se ha producido un incremento del 4,2 %, la inversión supone el 1,25 % del PIB, prácticamente igual que en 2007.

I+D
Andy Buchanan / WPA Pool / Getty

La evolución de los sectores productivos depende en gran medida de las inversiones destinadas a las actividades de investigación y desarrollo (I+D). La imagen de las empresas, el incremento de la productividad y la apertura de nuevos horizontes en el mercado son factores inherentes a este gasto, que a la larga generará beneficios como el incremento de las ventas o la mejora en la rentabilidad.

Los últimos datos globales publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), referentes al año 2019, señalan que el gasto en I+D interna alcanzó los 15 572 millones de euros durante ese ejercicio, lo que supone un incremento del 4,2 % en comparación con el año anterior.

Aun así, esta tasa de crecimiento interanual está muy por debajo del 6,3 % del año 2018, y del 6,1% de 2017. Son cinco años consecutivos de variación positiva, pero se pone en evidencia una clara desaceleración en el gasto en investigación y desarrollo.

Por sí solo el incremento de la inversión puede darnos una visión positiva de la evolución en este campo, pero si lo relacionamos con el porcentaje que representa del Producto Interior Bruto (PIB) español, un dato de gran relevancia para su análisis, veremos que se ha producido un estancamiento importante.

Esta inversión supone el 1,25 % del PIB, muy por debajo de los niveles anteriores a la crisis y muy lejos de dos objetivos: del 2 % previsto por España para 2020 y del 3 % fijado por la estrategia europea 2020. Por seguir ofreciendo una medida comparativa que fortalezca la idea de este parón temporal, en el año 2007 este gasto representaba el 1,24 % del PIB, la misma cifra que en 2018. Atrás quedan los años 2009 y 2010 cuando el porcentaje alcanzó el 1,36 %.

La inversión en I+D en el sector privado registra máximos históricos, con 8.783 millones de euros, un 8,5% más en relación con el techo máximo registrado en 2008, antes de la crisis. Estos datos son peores si los comparamos con 2017 y 2018, con una desaceleración de la tasa de crecimiento interanual, que pasó de superar el 8 % en esos ejercicios al 4 % en 2019.

En cuanto a inversión por sectores, la actividad empresarial lideró este apartado, con el 49,1 % del total, por delante de la Administración pública, con un 37,9 %. Respecto al personal empleado en labores de investigación y desarrollo, alcanzó 231 413 personas.

Presupuestos 2021.

Para 2021, el Gobierno presentó el mayor presupuesto de la historia para la ciencia y la innovación españolas, con un incremento de 1 200 millones de euros en las partidas no financieras para investigación, desarrollo e innovación (I+D+I), hasta los 3.232 millones de euros, un 59,4 % más que en el ejercicio precedente.

De esta manera se incrementan los recursos para los Organismos Públicos de Investigación (OPIs), la Agencia Estatal de Investigación y el CDTI. Al mismo tiempo permite avanzar en la estabilización de la carrera científica, apoyar con nuevas acciones los proyectos empresariales innovadores y reforzar la investigación biosanitaria y en salud pública, entre otras medidas.

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Juan Pedro Fernández

Juan Pedro Fernández

Periodista. Entusiasta. Todocampista. Ni escondo la pasión ni la perfumo. Que no nos quiten la ilusión.

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