De España a Suiza: 5 países que antes eran pobres y se volvieron ricos

Algunos de los países más prósperos del mundo hoy en día fueron naciones pobres no hace mucho.

brote
iStock

Los países más ricos del mundo no siempre fueron tan ricos. Lo creas o no, algunas de las naciones megarricas que conoces, como Suiza o Singapur eran muy pobres hasta no hace mucho, y tuvieron que superar importantes obstáculos económicos para llegar a donde se encuentran ahora mismo.

Le echamos un vistazo a la historia y te contamos cómo cinco países que antes eran pobres consiguieron darle la vuelta a su situación y convertirse en naciones prósperas y fuertes económicamente:

España

españa
iStock

Un país pobre, principalmente agrícola, España fue devastada por la guerra civil en la década de 1930, que resultó en una dictadura represiva que asfixió la economía durante décadas. Durante los años 40 y 50, la dictadura franquista se centró en la autosuficiencia económica, aislando a España del mundo exterior y cerrándola al comercio internacional. Esta política provocó una grave escasez de bienes de primera necesidad, una moneda devaluada y un crecimiento negativo. Sin embargo, durante la década de 1960, España se industrializó a lo grande y se abrió al mundo exterior. Se construyeron una gran cantidad de fábricas en todo el país y el turismo floreció. Ahora España es una potencia turística, y durante varios años ha sido el país más visitado del mundo.

Catar

catar
iStock

Al igual que Arabia Saudí, Qatar fue un país empobrecido durante la primera parte del siglo XX. El estado del Golfo Pérsico, que se convirtió en protectorado británico en 1916, dependía de la pesca tradicional y la extracción de perlas, y la mayoría de los cataríes tuvieron que emigrar para intentar ganarse la vida de manera digna. Pero el petróleo, descubierto en el país en la década de los 40, lo cambió absolutamente todo. Cuando Qatar se independizó totalmente de Gran Bretaña el país empezó a cosechar las recompensas de más de dos décadas de extracción de crudo. La industria y las infraestructuras se desarrollaron muy rápido y el nivel de vida general aumentó exponencialmente.

Irlanda

irlanda
iStock

A principios de la década de 1990, Irlanda era uno de los países más pobres de Europa, con una renta per cápita anual de solo 14.000 euros. El desempleo y la inflación eran altísimos y el crecimiento económico se había estancado. El nivel de vida general era bajo y gran parte de la población rural luchaba por sobrevivir. Pero la suerte de los irlandeses cambió desde la mitad de la década hasta finales de los 2000, y el crecimiento se disparó al 9,4%, en el llamado período del 'tigre celta'. Atraídos por una fuerza laboral cada vez más preparada y tarifas comerciales favorables, las empresas extranjeras acudieron en masa a la Isla Esmeralda. El desempleo se desplomó y el nivel de vida en Irlanda se elevó para rivalizar con el de los países más ricos de Europa.

Singapur

singapur
iStock

Cuando Singapur se independizó de Malasia en 1965, la pequeña ciudad-estado estaba plagada de pobreza y alto desempleo. Un tercio de la población vivía en barrios marginales y la mitad del país era analfabeta. Sin recursos naturales, las perspectivas económicas de Singapur parecían realmente oscuras. Sin embargo, el salvador del país llegó en la forma de su primer ministro, Lee Kuan Yew, quien se propuso transformar el país en una metrópolis del primer mundo. Kuan Yew reformó el sistema educativo e hizo del inglés el idioma oficial, creando una fuerza laboral multilingüe altamente capacitada. Al mismo tiempo tomó medidas drásticas contra la corrupción, recortó los impuestos y, de manera controvertida, prohibió los sindicatos en un intento de atraer inversión extranjera.

Suiza

suiza
iStock

Suiza es sinónimo de riqueza y éxito económico. El país es uno de los más ricos del mundo y tiene una de las rentas per cápita más elevadas del planeta, con uno de los estándares de vida más altos de Europa. No obstante, hace tan solo unas décadas Suiza era una nación pobre. El terreno montañoso del país sin litoral había representado un obstáculo importante para el desarrollo, la industria era relativamente primitiva y una gran proporción de la población, en particular los habitantes de las zonas rurales, había emigrado para escapar de una vida de pobreza. Pero el impulso industrializador que tuvo lugar a principios del siglo XX revitalizó la economía del país, además la famosa política de neutralidad de Suiza le permitió escapar de los estragos de las dos guerras mundiales y beneficiarse de las exportaciones de armas, préstamos bancarios, etc.

Continúa leyendo