¿En qué consiste la Tasa Google que aplican algunos países?

Aunque lleva el nombre del gigante tecnológico, la tasa no solo le afecta a él, sino a todas las multinacionales que evaden impuestos.

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La ingeniería fiscal es una de las ventanas que se ha abierto con el progreso de la globalización, donde las grandes marcas tienen sedes, fábricas y tiendas en cada rincón del planeta Tierra.

La Tasa Google, también conocida como impuesto a la evasión de capitales, se creó con la finalidad de evitar que las multinacionales más poderosas pudiesen evadir impuestos de los países donde están presentes, y eludir la contribución tributaria que les corresponde.

Contra el fraude

Más técnicamente, la Tasa Google hace referencia a la regulación fiscal contra la evasión de capitales que han desarrollado e introducido varios países para hacer frente a la práctica de desviar a paraísos fiscales, u otros países con tasas impositivas mucho menores, las ganancias que estas empresas multinacionales obtienen en un territorio determinado.

Aunque el término se acuñó con el nombre de Google (una de las empresas que realiza estas prácticas), la mayoría de grandes empresas, como Apple, Facebook, Amazon, o Starbucks, evaden impuestos en múltiples países para reducir así sus facturas tributarias.

Un ejemplo del modus operandi de la evasión de impuestos lo encontramos, por ejemplo, en aplicaciones móviles tan populares como WhatsApp (que pertenece a Facebook), o el popular juego Among Us, que facturan cientos de millones de euros a través de la publicidad y, en el caso del juego, mediante la compra directa de elementos en la aplicación.

Pues bien, las empresas detrás de estas apps disfrutaron de la libertad de elegir dónde querían tributar por los enormes beneficios que obtuvieron, y eligieron territorios como las Islas Caimán o Delaware, donde la presión impositiva es muy baja o directamente nula.

Otro ejemplo es el que lleva años poniendo en práctica Google en España, donde paga una cantidad insignificante de impuestos ya que, aunque obtiene millones de euros de beneficios, tributa en Dublín, donde se tributa muchísimo menos. La Tasa Google persigue precisamente frenar eso, y que si Google ha obtenido beneficios en un país, pague impuestos en ese mismo territorio.

Endurecimiento de la ley

La Comisión de Bolsa y Valores de EEUU exige que las empresas estadounidenses informen públicamente sobre cuántos ingresos generan y en qué países del mundo lo hacen, lo que permite a las autoridades de otras naciones, como Reino Unido o Australia, obtener datos más concretos sobre cualquier posible evasión de impuestos.

En varios países de Europa central como Alemania o Dinamarca hace unos años que se modificaron las leyes fiscales para evitar que las grandes empresas lleven a cabo semejantes prácticas fraudulentas.

En el Reino Unido, por ejemplo, esta cuestión saltó al debate público en 2015, y el Gobierno del país estableció un impuesto del 25% a los beneficios de estas empresas. Así, la Hacienda británica se embolsó siete millones de euros de los gigantes empresariales que operaban en las Islas.

Estas medidas han cambiado la manera de pensar de algunas de las grandes multinacionales. Ahora hay quienes prefieren tributar voluntariamente en el país donde operan para evitar que se les aplique la Tasa Google y se las señale públicamente como evasoras de impuestos.

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