¿Están los bancos, tal y como los conocemos, en en peligro de extinción?

Darwin escribió sobre la evolución de las especies que no siempre sobrevive el mejor o el más bueno, sino el que mejor se adapta. ¿Podrán hacerlo los bancos a este nuevo escenario?

¿Serán los bancos los dinosaurios del sistema financiero?
¿Serán los bancos los dinosaurios del sistema financiero?

Los bancos están empezando a preocuparse por su futuro, ya que las empresas que combinan finanzas y tecnología, las llamadas fintech, las criptomonedas y el menor uso de efectivo cada vez alteran más un mercado que se había considerado como de los más estables. Desde hace algunos años crece la presión de los bancos tradicionales para que haya una regulación en igualdad de condiciones entre las fintech, bigtech y las entidades financieras. No sólo para proteger a los bancos tal y como los conocemos hoy, sino también para dar garantías de solvencia y de buenas prácticas a los consumidores.


Es una realidad que las firmas tecnológicas están ganándole terreno a la banca tradicional del mundo. El crédito al consumo y los medios de pago siempre han sido los negocios más rentables de las entidades financieras, negocios que están ahora repartidos entre la banca, las fintech y algunas otras compañías que ya ponen sus ojos en el sector, como los gigantes Google y Facebook, aunque las entidades financieras siguen dominando -de momento- el mercado.
 
No obstante, se estima que en no más de 10 años este mercado estará mucho más dividido, y los bancos tendrán menos del 50% del negocio del crédito y los medios de pago.

Baja rentabilidad y menos datos

Por si fuera poco, a estas malas noticias para la banca se suma la baja rentabilidad por la que está pasando el sector y la también el descenso en la actividad crediticia. Llevamos más de una década con bajos tipos de interés o tipos negativos, por lo que la rentabilidad de los bancos ha disminuido notablemente y la crisis provocada por la pandemia del Covid-19 hace temer una época de más morosidad y de menos actividad crediticia.
 
Además, la otra gran ventaja competitiva de los bancos era que disponían de una enorme cantidad de información acerca de sus usuarios, necesaria para determinar la rentabilidad de un préstamo, las posibilidades de éxito de un negocio o la idoneidad de una inversión. Hoy esa ventaja se ha visto empequeñecida por el gigantesco volumen de datos recopilado por los gigantes de internet.

Criptodivisas con garantías

Este panorama hace plantearse que puede que los bancos, tal y como los conocemos, estén en peligro de extinción, después de siglos en los que han desempeñado un papel fundamental en la economía. Para agravar la situación, la aparición de las criptomonedas también hace tambalearse los cimientos del sistema financiero, si bien aún parecen lejos de cumplir todo lo prometido.
 
Por si acaso, los bancos centrales de todo el mundo han empezado a estudiar si les conviene crear sus propias monedas digitales, con todas sus ventajas y desventajas que, de aprobarse, en el caso de Europa hasta podría dar lugar al nacimiento de una euromoneda digital.
 
Ante esta incertidumbre, seis bancos centrales (el Banco de Nacional Suizo, el Banco de Inglaterra, el Banco de Canadá, el Banco de Japón, el BCE y el Banco de Suecia, junto al Banco de Pagos Internacionales (BPI), han formado un consorcio dedicado a analizar la conveniencia o no de crear sus propias monedas digitales para contrarrestar proyectos como el yuan digital planificado por el Banco Popular de China o la Libra ideada por Facebook.
 
El objetivo de los bancos centrales es cómo es fijar estándares que regulen cómo se usarán las criptomonedas en las transferencias internacionales en tiempo real y reforzar sus normas de seguridad.

Carlos Hidalgo

Carlos Hidalgo

Ansioso por aprender. Intento ser periodista. Subproducto cultural del cuñadismo New Age. Antes ha pasado por las redacciones de 'El Plural' y en 'El País'.

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