Estas son las claves de la nueva y decisiva reforma de las pensiones

Gobierno, patronal y sindicatos por fin se han sentado a negociar, tras varios meses dialogando.

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Era algo que estaba sobrevolando la agenda política española desde hacía varios años: la reforma de las pensiones. Tanto Gobierno, como patronal y sindicatos por fin se han decidido a sentarse a dialogar sobre un tema bastante complejo y de enormes magnitudes. El pasado viernes, el propio ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, aseguró que el pacto de las pensiones se aprobaría en breves.

Uno de los impulsos definitivos para el cierre de la negociación ha sido la llegada del dinero de los fondos europeos de recuperación para mitigar el impacto económico de la crisis que está acarreando la pandemia de coronavirus.

Cambios en la edad de jubilación

Las dos medidas que más impacto tendrán sobre los ciudadanos, y que se aprobarán de forma inmediata son la revalorización de las pensiones en función de la evolución del Índice de Precios de Consumo (IPC), que con tanta insistencia ha, pedido los sindicatos, y el ajuste de la edad de jubilación legal.

Otros escollos que han producido el estancamiento de las negociaciones en varios puntos concretos son el nuevo sistema de cotización de los autónomos, que será por ingresos reales y no por tramos y actividad como hasta ahora; o si se suprimirá el concepto de “jubilación forzosa” por convenio, algo que defiende el Ejecutivo, o continuará pero incluyendo condiciones, tal y como quieren patronal y sindicatos.

Revalorización de las pensiones

Sin duda, el punto estrella que promociona el Gobierno en esta reforma de las pensiones es la revalorización de las prestaciones en función de la evolución del IPC. Así, está previsto que las pensiones se revaloricen al iniciarse cada año y de manera paralela al crecimiento de los precios de consumo durante todo el año previo.

Sin embargo, puede ocurrir en una coyuntura económica de dificultades como la que estamos viviendo, el IPC sea negativo; en ese caso, las pensiones no se recortarían, sino que quedarían congeladas a la espera de que el índice de precios volviese a expandirse y a crecer.

Esta medida, la de mantener las pensiones congeladas si el IPC mengua, se ha ratificado manteniendo el objetivo de no penalizar el poder adquisitivo de los pensionistas aun cuando la economía esté en horas bajas y no haya crecimiento. Aun así, este método deberá desarrollarse en el transcurso de los años para garantizar y reforzar los mecanismos de ingresos que tiene la Seguridad Social, y alejar fantasmas como la posible quiebra del sistema en las próximas décadas.

Penalización por jubilación anticipada

Otra de las medidas que contempla el acuerdo de las pensiones es la de penalizar a aquellos trabajadores que decidan jubilarse anticipadamente. Esta decisión es muy polémica, ya que se pretenden incluir nuevos mecanismos de reducción de las pensiones, y que se aplicarán de manera mensual y no trimestral como ocurría hasta ahora. En concreto, un trabajador jubilado anticipadamente puede ser penalizado con hasta el 21%, es decir, que si la pensión es máxima o alta, el trabajador puede perder casi 1000 euros al mes, mientras que en las pensiones bajas la reducción será de unos 80 euros.

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