Estas son las materias primas con mayor coste humano y medioambiental

La producción de algunos bienes está relacionada con crímenes ambientales y violaciones de derechos humanos.

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El comercio global ha conseguido que las materias primas del planeta sean vendidas y consumidas en cualquier rincón del mundo, abriendo vías de exportación inimaginables hace tan solo unas décadas. Sin embargo, en muchas ocasiones extraer y manufacturar algunos productos supone un altísimo coste para el planeta y la población de algunas regiones.

Extraer el litio de la batería de tu smartphone, o recolectar los aguacates que desayunas por la mañana, pueden estar teniendo consecuencias muy negativas en áreas concretas del mundo. Aquí te mostramos cuáles son las materias primas con mayor coste humano y medioambiental:

Cobalto

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Es un elemento fundamental en las baterías de iones de litio que están dentro de todos los dispositivos electrónicos que tenemos (teléfono móvil, pc, coche eléctrico, tablet…). Países centroafricanos como el Congo son ricos en este mineral cuya extracción, sin embargo, tiene un alto coste humano, ya que en las minas suelen trabajar niños de cuatro a 15 años a cambio de unos 50 céntimos de euro al día. Organizaciones como Amnistía Internacional están pidiendo una mayor regulación y transparencia, después de publicar un informe donde se demostraba que multinacionales, como BMW, Tesla o Apple tienen contratos con las empresas que explotan estas minas.

Aceite de palma

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Utilizado en todo, desde la margarina hasta las galletas, el aceite de palma es para la industria alimentaria lo que el plástico es para el mundo del embalaje: increíblemente útil y versátil, pero profundamente dañino para el medio ambiente. La producción mundial de aceite de palma ha estado creciendo de manera constante durante décadas, y se espera que se cuadruplique nuevamente para 2050. Alrededor del 85% del aceite de palma del mundo proviene de Indonesia y Malasia, donde su producción está directamente relacionada con la agricultura de quema, en otras palabras, se usa fuego para despejar la tierra y prepararla para los cultivos de esta materia prima. La industria del aceite de palma también está asociada con abusos de los derechos humanos, incluido el trabajo infantil y la esclavitud sexual.

Resina

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La resina, utilizada en la fabricación de papel, cartón y una amplia variedad de materiales de papelería y celulosa está alimentando una industria global muy destructiva con el medio ambiente. En la isla indonesia de Sumatra, donde se concentran importantes fábricas que emplean reina, están acabando con miles de hectáreas de árboles por la contaminación irreversible del suelo cultivable. Además, el proceso de producción libera gases de efecto invernadero a la atmósfera y hace que las tierras sean más vulnerables a los incendios.

Aguacates

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En los últimos años, el aguacate se ha convertido en el desayuno de moda en Europa y Estados Unidos, sin embargo, la nueva fruta favorita de cada vez más gente es un arma de doble filo para México. El país es el principal productor de aguacate del mundo, que exporta esta fruta por valor de miles de millones de dólares cada año, pero el aguacate también está en el centro de conflictos violentos a medida que los grupos del crimen organizado buscan aprovecharse al máximo de la fiebre del "oro verde". En Michoacán, la región productora más grande de México los cárteles de la droga controlan los cultivos, y esto ha provocado un aumento de los asesinatos y robos violentos, así como de violaciones de los derechos humanos.

Chocolate

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El dulce favorito del mundo tiene un lado oscuro, y no estamos hablando del color del cacao. En Costa de Marfil, que suministra casi un tercio de los granos de cacao para el mercado mundial del chocolate, alrededor del 88% de los agricultores no tiene un salario digno, y cobra menos de 3 euros al día. Pero además de pagar salarios injustos, el cultivo de cacao en la región es insostenible, ya que a menudo se hace en áreas protegidas, donde se han destruido miles de hectáreas de flora y fauna autóctonas.

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