La economía española y su respuesta al covid-19

El sistema económico español, con gran relevancia del turismo, es particularmente vulnerable a la pandemia.

Economía y covid
Andrés Iglesias / Getty

Tras cinco años de un crecimiento progresivo en los datos de empleo, la pandemia mundial provocada por la covid-19 afectó gravemente a la economía y a la sociedad española desde el mes de marzo de 2020, con una contracción del 12,8 % en 2020, la mayor de entre los países europeos más avanzados. La contracción en la eurozona fue del 8,3 %.

Un sector servicios con gran presencia de las Pymes, la relevancia del turismo y el uso cada vez más estandarizado del empleo temporal, son factores que contribuyen a que la economía sea particularmente vulnerable a la crisis sanitaria.

El sistema económico español tardará varios años en recuperarse y las perspectivas de recuperación están amenazadas por riesgos considerables que hacen que se sitúen a la baja, según un informe publicado a finales de 2020 por el Fondo Monetario Internacional (FMI).

A pesar de que la relajación gradual de las medidas de confinamiento dio una especie de respiración asistida a la actividad durante el verano, la gravedad de la segunda y la tercera ola confirmó las preocupaciones. El conjunto de medidas de apoyo a los ingresos y la liquidez, como por ejemplo el ERTE limitó el impacto sobre el desempleo, mientras que el sector bancario fue respaldado por medidas como las garantías de préstamos públicos y la política monetaria del Banco Central Europeo, que continuó con su respaldo a la economía.

Este organismo estima en un 7 % la caída del Producto Interior Bruto en España para 2021. Esta ligera recuperación, frente al 12,8 %, obedece a un fuerte repunte del consumo privado y un importante incremento de la inversión pública, financiado principalmente mediante una utilización anticipada de fondos del mecanismo de recuperación y resiliencia de la UE (FRR).

El Fondo Monetario Internacional destacó que, a medida que la pandemia retroceda, el apoyo fiscal debería dirigirse cada vez más a grupos vulnerables y empresas viables, facilitando la reasignación de recursos hacia sectores en expansión.

Los rebrotes y la posibilidad de una cuarta ola, vuelven a sembrar dudas sobre la recuperación, bajo la amenaza de las medidas restrictivas sobre la movilidad, que afectarán al turismo y al consumo, y por consiguiente al conjunto de la economía.

Cambio estructural

El FMI aboga por promover un cambio estructural hacia una economía más productiva, más ecológica y digital, en consonancia con las prioridades políticas de los planes nacionales de recuperación. En este sentido, destacaron la necesidad de una coordinación, implementación y supervisión eficiente de los planes.

Respecto al sistema económico mundial, el FMI pronosticó una leve mejora con una contracción mundial del 4,4 % para 2020, en comparación a la última perspectiva del organismo publicada en junio, que preveía una caída del 5,2 %. A pesar de ello, la entidad señaló que estos números reflejan la peor crisis económica mundial desde la Gran Depresión de los años 30.

Estos datos no maquillan las estimaciones del FMI en todo el mundo, que prevé que 90 millones de personas vuelvan a caer en la extrema pobreza, lo que supone unos ingresos de 1,9 dólares al día.

Juan Pedro Fernández

Juan Pedro Fernández

Periodista. Entusiasta. Todocampista. Ni escondo la pasión ni la perfumo. Que no nos quiten la ilusión.

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