Llega la revolución de las calles habitables: ¿Significa que tendremos que renunciar al coche para siempre?

Las ciudades cada vez tienen más espacios verdes y carriles bici.

Últimamente, y cada vez más, nos estamos acostumbrando a calles más tranquilas, con menos coches y más espacios públicos abiertos, sobre todo en las ciudades. A veces parece como si hubiera más espacio para respirar y caminar por las calles. La capacidad de movernos en bicicleta sin la perspectiva de abrirse paso a codazos a través de un carril bici mal diseñado, o caminar por la calle principal de nuestra ciudad sin el temor de ser atropellado por el inmenso tráfico, se está convertido en una ventaja que cada vez es más demandada en los núcleos urbanos y con altas densidades de población.

Además, las restricciones de la pandemia también han jugado en favor de los peatones y transeúntes en ese asunto, ya que durante meses, algunas zonas han estado vetadas al tráfico de vehículos. Ahora que cada vez el mundo está volviendo a la antigua normalidad, a muchos les resultará difícil dejar de lado esa libertad, una realidad que ha provocado que varias ciudades importantes en toda Europa hayan puesto encima de la mesa el debate sobre cómo podemos revolucionar nuestras ciudades, dándole más espacio a los peatones y a las bicicletas, y sacando de las calles a los coches y vehículos contaminantes.

Ciudades menos contaminadas

Respaldado por las crecientes preocupaciones sobre la crisis climática, esto podría hacer que un número cada vez mayor de países adopten un enfoque que obligue a los coches a pasar a un segundo plano. En Francia, la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, ya está tomando medidas para poner fin al terrible problema de tráfico de la ciudad. En el Reino Unido, la crisis del coronavirus ha tenido un impacto medible en cómo creemos que deberían funcionar las áreas urbanas. Una encuesta de YouGov encargada por Greenpeace muestra que el 58% de las personas ahora apoyan la introducción de carriles para bicicletas en áreas urbanas, así como una mayor financiación para la infraestructura para bicicletas y vías peatonales.

Un cambio hacia el fomento de salir a caminar, de ir en bicicleta y de utilizar el transporte público será crucial para que Europa cumpla sus objetivos de sostenibilidad a largo plazo, tal y como asegura la Agencia Europea de Medio Ambiente. Pero con décadas de planificación urbana dedicadas a facilitar la vida de los conductores, se deben realizar grandes cambios para que las formas alternativas de transporte se conviertan en la opción preferida por los ciudadanos.

Países Bajos, el ejemplo verde

El modelo en el que se fijan innumerables ciudades de toda Europa es Holanda. Es bastante evidente que los Países Bajos tienen una red de infraestructura ciclista muy rigurosa y completa en todo el país. Pero ese no fue siempre el caso, ya que el paraíso ciclista que vemos hoy en día en ciudades como Ámsterdam evolucionó a partir de un cambio particular en las actitudes urbanísticas y políticas durante la década de 1970.

En esa época, en los núcleos urbanos holandeses más importantes hubo movimientos ciudadanos similares a los que estamos viendo ahora, donde las personas de las comunidades urbanas se unieron y dijeron que no querían que los centros de sus ciudades estuvieran dominados por los coches.

Continúa leyendo