Los banqueros estrella: los 'Messi' y 'Cristiano' de la banca

Al igual que ocurre en el fútbol, los fichajes, despidos y rumores de cambio de colores de altos ejecutivos de los bancos están al orden del día y mueven también mucho dinero

Christian Sewing (derecha), durante su presentación como CEO Deutsche Bank, junto a Paul Achleitner (izquierda), presidente del consejo de la entidad

En septiembre se cierra una de las épocas en la que la gente lee más sobre transacciones millonarias: el mercado de fichajes del fútbol. Pero hay otro mercato que no cierra y mueve tanto o más dinero que el deporte de alto nivel, el de los banqueros. Bien sea por su capacidad de liderazgo, su visión a la hora de innovar, su clarividencia para hacer limpiezas en la plantilla o por su habilidad con los números, las principales instituciones financieras del mundo están siempre a la caza de talentos.

Este año ha saltado a las portadas el “fichaje frustrado” del italiano Andrea Orcel como consejero delegado del Banco Santander. El banquero estaba a cargo de la división de inversión del suizo UBS, pero su contrato estipulaba que si quería dejar el puesto y marcharse a una entidad de la competencia debería pagar una suerte de cláusula de rescisión de unos 50 millones de euros. El Santander no estaba dispuesto a hacerse cargo de la cuota y Orcel no lo quiso pagar de su bolsillo por lo que tras meses de comunicados el banco español más importante renunció a su nueva estrella.

Pero el caso de Orcel no es único. Las idas y venidas, los despidos millonarios y las jubilaciones de oro están a la orden del día en el sector financiero. Tal vez los “traspasos” no sean tan costosos como en el fútbol pero sus salarios y bonus superan con creces a los de los deportistas mejor pagados.

Andrea Orcel en 2013

Christian Sewing, el Señor Lobo del Deutsche Bank

Posiblemente junto con las negociaciones frustradas entre Orcel y la empresa de los Botín, el banco que más está dando que hablar en los últimos meses en cuanto al mercado de fichajes es el Deutsche Bank. El gigante alemán está inmerso en una profunda crisis interna y en abril de 2018 llamaron a Christian Sewing para que saneara la casa desde dentro.

Sewing, alemán de 49 años, lleva toda la vida en el DB y ha pasado por todos los niveles y trabajado en distintos puestos de la banca comercial, auditoría y riesgo en Europa, América y Asia. Tras su nombramiento, el banco consiguió cerrar un año en positivo tras cuatro cursos en rojo. Es el banquero mejor remunerado de Europa con un sueldo más incentivos de unos 7 millones de euros.

Pero lo cierto es que la buena marcha de la entidad alemana se debe en parte a la limpia que se está haciendo en su plantilla. El recorte de unos 20.000 puestos (20% de la plantilla) en tres años le supondrá al DB una millonada en indemnizaciones, sobre todo por las compensaciones que le tendrá que pagar a los líderes de la mala marcha del banco en los últimos años.

Garth Ritchie durante una reunión con accionistas del DB/YOUTUBE

Las principales cabezas que podrían rodar son las de los responsables de la banca de inversión como Garth Ritchie, que fue renovado a finales de 2018 y responsable máximo de esa rama del Deutsche Bank que se marcha tras llegar a un acuerdo con sus jefes, o Mark Hantho y John Eydenberg, que son los responsables del banco en Wall Street  y que se dice que ya están en conversaciones con el banco estadounidense CitiGroup.

El puesto más codiciado es el de Ritchie y para ello Sewing puede mirar tanto dentro como fuera de su estructura. Entre los nombres que están sonando están: Tim Throsby, que recientemente dejó Barclays de forma inesperada y Christian Meissner, ex de Bank of America.

Iqbal Khan durante su época como CEO of International Wealth Management de Credit Suisse/ YOUTUBE

Muchos, tal vez los más inteligentes, prefieren no llegar al momento que se está viviendo en el Deutsche Bank y prefieren bajarse del barco cuando todavía tienen el respeto y admiración de sus compañeros y rivales, pero con los bolsillos igual de llenos que los ejecutivos a los que echan. Además, al contrario que el caso de Orcel, son libres de elegir su destino que puede ser desde buscar un puesto mejor en la competencia hasta retirarse y disfrutar de su juventud pasando por buscar nuevos desafíos en otros sectores.

En este grupo han destacado dos nombres en 2019: el australiano Mathew Grounds (50 años) y el suizo Iqbal Khan (43). El australiano, que ha trabajado en la rama oceánica del USB, - principal banco helvético- desde hace 20 años, cree que ha llegado el momento de dar un paso a un lado y ayudará en la transición a sus sucesores.  Por su parte Khan se ha marchado de Credit Suisse de mutuo acuerdo y dejando un buen recuerdo.  Se cree que podría estar buscando un puesto de director ejecutivo en un banco de la competencia, aunque todavía no ha desvelado nada.

Mientras que para ver si Cristiano Ronaldo cambia de club, si Neymar vuelve a la Liga o si el Manchester City o el PSG marcan un nuevo récord por un traspaso hay que esperar a junio o diciembre, el mercado de fichajes de la banca no para y las altas y bajas de los principales bancos son constantes e igual de sorprendentes (aunque menos conocidas).

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