Los negocios seguían prosperando justo antes de la pandemia

El Instituto Nacional de Estadística muestra cómo los niveles de negocio en España crecían justo hasta el momento en el que el coronavirus impuso el frenazo económico.

La cifra de negocios de las empresas subió un 1,7% durante el mes de febrero de 2020 con respecto al mismo mes de 2019, un avance mayor que el del 0,3% que la actividad económica experimentó en enero, según el Índice de Cifra de Negocios Empresarial (ICNE) publicado el 27 de abril por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

De esta forma, las ventas de las empresas encadenaron en febrero tres meses consecutivos de repuntes interanuales: Unas cifras indiscutiblemente positivas y que contrastarán con la publicación de los datos a partir del mes de marzo, donde se reflejarán los efectos de la crisis sanitaria y de la declaración del estado de alarma.

El avance de la facturación empresarial en febrero fue consecuencia de los incrementos interanuales del comercio (+3,4%), los servicios (+3,2%) y la industria (+0,5%), frente a una caída de las ventas del 9,2% en el suministro de energía eléctrica y agua.

Y es que antes de que nos golpease la pandemia, los datos y las previsiones mostraban cómo España seguía creciendo por encima de la media de la Zona Euro. Aún corregidos los efectos estacionales y de calendario, la facturación de las empresas aumentó en el segundo mes del año un 1,2% respecto a febrero de 2019, ratificando los pronósticos iniciales de un crecimiento sostenido de la economía. Esta evolución fue consecuencia del repunte de las ventas en servicios (+2%) y comercio (+2,3%), frente a los descensos del 7,9% y del 0,2% registrados en el suministro de energía y agua y en la industria, respectivamente.

Las ventas mensuales seguían subiendo

En tasa mensual (febrero sobre enero) y eliminado el efecto estacional y de calendario, la cifra de negocios de las empresas subió un 0,1%, cinco décimas menos que en enero y dos décimas por debajo de la registrada un año antes.
 
De los cuatro sectores analizados, sólo la industria registró un aumento de las ventas, aunque de apenas un 0,1%. Los servicios no experimentaron variación respecto a las ventas de enero, mientras que el suministro de energía y agua y el comercio facturaron un 1,6% y un 0,1% menos, respectivamente.
 
Con la crisis se agravan las preocupaciones por uno de los motores de la actividad económica española: la demanda interna. Ni las compras de los hogares ni la inversión empresarial crecieron durante el año pasado y es más que posible que se estrellen durante este.

Los bajos sueldos, el punto débil de la recuperación que se frustra

Esta debilidad de la demanda interna tenia mucho que ver con que, pese a la recuperación económica, los españoles de principios de 2020 aún tenían menor poder adquisitivo que en 2008. En 2019, el salario mínimo aumentó un 22,3%. Y la remuneración por asalariado subió un 3,2% en las Administraciones y un 1,6% en el sector privado no agrario, las mayores alzas desde principios de la crisis.

Pero estas mejoras no fueron suficientes para que la gente aumentase sus niveles de gasto; el consumo se anotó el peor comportamiento respecto al PIB desde el comienzo de la recuperación: en 2018 el PIB sumó un 2,4% y el consumo de los hogares, un 1,8%. En cambio, en 2019 el PIB creció un 2% y el consumo, un 1,1%.

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