¿Qué es el impuesto mínimo global y cómo se aplicará?

Esta tasa especial la pagarían las grandes empresas del planeta.

Hasta 136 países firmaron hace unas semanas el acuerdo global para garantizar que las grandes empresas paguen una tasa impositiva mínima del 15% de sus beneficios, con el fin de dificultarles que realicen prácticas fraudulentas como la evasión de impuestos.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) confirma que la riqueza de los países firmantes representan más del 90% de la economía mundial. Pero ¿Qué significa la firma de este acuerdo? Aquí te explicamos cuáles son los puntos principales del impuesto mínimo global:

¿Por qué un impuesto mínimo global?

Con las economías golpeadas debido a la crisis del coronavirus, muchos gobiernos quieren más que nunca disuadir a las multinacionales de trasladar sus ganancias (y los ingresos fiscales) a países con tasas impositivas bajas, independientemente de dónde se realice su actividad comercial.

Cada vez más, los ingresos de fuentes intangibles, como las patentes de los medicamentos, de software o sobre la propiedad intelectual, han migrado a estas jurisdicciones, lo que permite a las empresas evitar pagar impuestos más altos en sus países de origen. El impuesto mínimo y otras disposiciones similares tienen como objetivo poner fin a décadas de competencia fiscal entre gobiernos para atraer a la inversión extranjera.

¿Cómo funcionará?

La tasa impositiva mínima global se aplicará a los beneficios en el extranjero de empresas multinacionales con una ganancia mínima de 750 millones de euros en concepto de ventas a nivel mundial. Los gobiernos aún podrían establecer la tasa impositiva corporativa local que deseen, pero si las empresas pagan tasas más bajas en un país en particular, sus gobiernos locales podrían aumentar sus impuestos al mínimo del 15%, eliminando esa ventaja que aporta la evasión de impuestos.

Irlanda en particular se opuso inicialmente al acuerdo, pero abandonó su resistencia después de buscar garantías de que no se vería obligada a aumentar aún más el impuesto de sociedades. Sus bajos niveles de impuestos corporativos, establecidos en el 12,5%, han sido la piedra angular de su política económica desde la década de 1990.

Una segunda vía de la revisión permitiría a los países donde se obtienen ingresos gravar el 25% de los llamados beneficios excedentes de las grandes multinacionales, definidos como beneficios superiores al 10% de los ingresos.

¿Cuál será el impacto económico de este impuesto?

La OCDE, que ha dirigido todas las negociaciones hasta la firma del acuerdo, estima que el impuesto mínimo generará unos 150.000 millones de euros en ingresos fiscales globales adicionales cada año. Los derechos impositivos sobre más de 125.000 millones de euros de los beneficios de las grandes empresas se trasladarán adicionalmente a aquellos países donde las empresas estaban obteniendo beneficios fiscales mediante la evasión de impuestos.

Los economistas esperan que el acuerdo anime a las multinacionales a repatriar capital a su país de origen, dando un impulso a esas economías. Sin embargo, y al mismo tiempo, varias deducciones y excepciones incluidas en el acuerdo están diseñadas para limitar el impacto en países con impuestos muy bajos como Irlanda, donde muchas corporaciones de numerosos países de Europa y América del norte basan sus operaciones empresariales.

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