Renta 4 prevé un 2020 incierto para la economía global

En la presentación de sus previsiones para el próximo año, la entidad financiera Renta 4 Banco reconoce que hay tanto amenazas estructurales como coyunturales para la economía.

El año 2020 se presenta como un escenario de incertidumbre de cara a la evolución de la economía global. Si bien esta no se encuentra expuesta a una inminente crisis económica, sí existe una situación de desaceleración que se ha ido confirmando a lo largo de este 2019, y que podría condicionar el potencial de crecimiento a largo plazo. Así, mientras que algunas de las causas de esta coyuntura pueden considerarse estructurales, el foco de cara al año que entra debe ponerse sobre varios puntos clave del contexto sociopolítico mundial. Estos podrían marcar la diferencia a la hora de estabilizar el ciclo en que nos encontramos, a riesgo de que se produzca una desaceleración mayor a la esperada y, por el momento, evitable, según ha expuesto este jueves 12 de diciembre en Madrid el Departamento de Análisis de Renta 4 Banco durante la presentación de su Estrategia de Inversión para 2020.

Así, durante la mañana se ha recalcado en su prónostico económico como claves para frenar dicha incertidumbre la evolución del “más que probable”, comentó Natalia Aguirre, directora de Análisis de la entidad financiera, acuerdo comercial parcial entre Estados Unidos y China –aunque habrá que prestar también mucha atención al modo en que EEUU resuelva sus tensiones con el resto de sus socios comerciales. Otros factores importantes serán el desenlance del impeachment al presidente Trump, cuyos resultados se auguran beneficiosos para el dirigente al contar con una mayoría republicana en la cámara de senadores; el persistente riesgo en Oriente Medio; o las posibles fluctuaciones e inestabilidades que se den en las economías latinoamericanas.

En lo que concierne a Europa, Italia es el país que se encontraba en el punto de mira durante todo el 2019, aunque el reciente gobierno de Giuseppe Conte formado el pasado mes de septiembre -proeuropeo, de corte izquierdista y mayor garante de estabilidad que el anterior en coalición con la ultraderechista Lega Norte de Matteo Salvini- ha desahogado las expectativas de debilidad que se cernían a principios de año sobre el país mediterráneo. Asimismo, preocupa la indeterminación sobre cuál será el futuro próximo del Reino Unido en lo relativo al Brexit, sobre el que no se ha terminado de alcanzar un acuerdo y que estará condicionado a los resultados electorales de este mismo jueves. De triunfar con una mayoría amplía los conservadores liderados por el Premier, Boris Johnsson, podría ponerse fin a dicho estado de ambigüedad. Sin embargo, los analistas recalcan que la materialización del Brexit tampoco supondría una garantía económica en el entorno globalizado.

Prónostico financiero en un “mundo de paradojas”

Según ha señalado el presidente de Renta 4 Banco Juan Carlos Ureta, la evolución de la volatilidad financiera –actualmente baja pero expuesta a subir de manera repentina- estará por su parte condicionada por hasta cuatro hitos como son la recesión industrial que han venido experimentado países como Estados Unidos, Alemania o China, la nueva presidencia del Banco Central Europeo detentada por Christine Lagarde, el resultado de las próximas elecciones presidenciales estadounidenses y la aplicación de políticas monetarias no convencionales por parte de los Bancos Centrales.

La acción de estos últimos actores se ha seguido caracterizando durante los últimos meses por un cambio de sesgo en dirección a reducir los tipos de interés y una tímida contribución de política fiscal, aumentando la liquidez. Dando, con ello, un apoyo explícito a los mercados, mitigando los efectos de recesión que se esperaban y contribuyendo a esa estabilización que podría desembocar en previsiones de crecimiento  -aunque muy por debajo de su potencial- en 2020.

En este sentido, Natalia Aguirre, directora del equipo de Análisis de la entidad, ha remarcado la controversia que supone que el 2019 se haya erigido como el mejor año en términos bursátiles y el peor en cuanto a desaceleración de la última década, y ha apelado a que los bancos centrales continúen por la vía del apoyo a los mercados, pero incidiendo en que debe darse una recuperación empresarial de manera que los beneficios justifiquen la inversión. Y es que, a su entender, “el año 2020 seguirá siendo complejo para el sector financiero”.

Aun así, Juan Carlos Ureta se ha mostrado positivo hacia lo que ha calificado como “mundo de paradojas” marcado por la “economía de la ansiedad y el miedo” que afecta eminentemente a las clases medias, reiterando que la digitalización y las Tecnologías de la Información están aportando aspectos muy positivos a la economía globalizada frente a las “políticas populistas proteccionistas” y las “políticas de choque a corto plazo que se aplican sobre problemas estructurales”.

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Paola Aragón Pérez

Paola Aragón Pérez

Estudió Periodismo y tiene un Máster en Análisis Político. Especializada en Economía Feminista y Políticas Públicas.

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