El coche de James Bond será eléctrico en 2025

El presidente ejecutivo de Aston Martin, el millonario canadiense Lawrence Stroll, ha anunciado que la empresa se concentrará en ampliar su gama de modelos eléctricos fabricados en el Reino Unido

Aston Martin Rapide
Aston Martin Rapide E, un deportivo eléctrico

El dueño de Aston Martin ya tiene claro que, aunque la compañía seguirá produciendo modelos impulsados por motores de combustión, los motores eléctricos e híbridos no son incompatibles con el espíritu deportivo y de lujo de la marca británica. Así, anunció en declaraciones al Financial Times, que comenzarán a potenciar la fabricación de nuevos modelos equipados con estos motores, de tal manera que en 2025 toda la producción de estos vehículos se lleve a cabo en el Reino Unido.

Tras años de escepticismo hacia la propulsión eléctrica, la empresa anunció en 2015 un nuevo modelo de deportivo con esta clase de motor, el Rapide-E. Sin embargo, su producción se iba a realizar fuera del Reino Unido, encargándose de ésta Mercedes-Benz, que posee un 20% de Aston Martin. Posteriores problemas financieros y un brusco cambio de rumbo para devolver a Aston-Martin a la Fórmula 1, provocaron que la producción y comercialización del Rapide-E se congelara indefinidamente. Hasta ahora, cuando las dudas parecen haberse disipado y tras anunciar el Reino Unido que a partir de 2030 prohibirá la venta de coches con motores de combustión.

El presidente ejecutivo de Aston Martin, Lawrence Stroll, ha avanzado que ya se trabaja en cuatro nuevos modelos SUV y deportivos equipados con motores híbridos e impulsados por baterías. "Nuestra asociación con Mercedes hace que estemos a años luz de nuestros rivales", declaró Stroll, que insinuó que la producción de motores de combustión interna continuaría, pero sólo para clientes nostálgicos y coleccionistas.  

Todos estos nuevos modelos se fabricarán en las plantas que la empresa posee en Gaydon (Inglaterra) y St Athan (Gales), encargándose Mercedes de la producción de baterías y de los sistemas electrónicos de los vehículos, aunque Stroll no descarta recurrir a otros proveedores de baterías y afirma estar considerando "todas las opciones".

El empresario canadiense quiso enfatizar que, aunque cualquier empresa de automóviles puede producir coches eléctricos en la actualidad, Aston Martin seguiría manteniendo sus señas de identidad, como "nuestras hermosas carrocerías, la suspensión, una conducción incomparable y nuestros renombrados interiores".

Una historia agitada

Por increíble que parezca, el James Bond ideado originalmente por el exespía y periodista Ian Fleming no conducía un Aston Martin, sino otro deportivo británico de lujo, un Bentley. Aunque en el libro de Goldfinger el Servicio Secreto británico decidió equiparle con un "moderno" (para la época) Aston Martin DB3, que en la película pasaría a ser un DB5 y a convertirse, de manera casi instantánea en el símbolo de la marca y también del agente secreto.

Y mientras que la franquicia de 007 ha sabido adaptarse a los tiempos, desde la publicación de Casino Royale hace 68 años, hasta hoy, Aston Martin ha pasado por siete bancarrotas y varios cambios de manos en sus agitados 108 años. Hasta volver a ser una compañía independiente, liderada por el empresario canadiense Lawrence Stroll.

En la próxima película de James Bond, "Sin Tiempo Para Morir", Aston Martin vuelve a proveer de vehículo al agente 007, algo que no veremos hasta otoño de este año, tras varios retrasos en el estreno debido a la pandemia.

Carlos Hidalgo

Carlos Hidalgo

Ansioso por aprender. Intento ser periodista. Subproducto cultural del cuñadismo New Age. Antes ha pasado por las redacciones de 'El Plural' y en 'El País'.

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