Las personas en el centro de todo

CleceVitam reinventa la atención a los mayores en 15 residencias preconcebidas para que el bienestar de los usuarios sea el eje de la actividad del centro

El concepto “residencia de mayores” puede ser mucho mejor que lo que nos viene inicialmente a la cabeza. Y más después del último año. Y es que, frente a muchas preconcepciones y algún caso poco ejemplificante, es posible un modelo de residencias donde los usuarios se sientan en un hogar. Así lo pone en práctica CleceVitam, filial de la empresa Clece, en 15 residencias (13 en España y 2 en Portugal).

Un método diferenciador

La calidad en la atención en los cuidados es más que una mera declaración de intenciones; tiene un modelo detrás, denominado Atención Integral Centrada en la Persona (AICP) y está incrustado en la organización del trabajo en CleceVitam. De esta manera, las residencias ofrecen simultáneamente cuatro grupos de servicios en ellas, con su respectivo personal especializado: asistencial, sanitario, hotelero y los relacionados con el cuidado de la imagen y el bienestar de las personas mayores. Y los cuatro enfocados en la personalización de la atención que se ofrece a cada una de las personas usuarias, basada en la proximidad, la empatía y el trato digno. Las actividades y talleres están diseñados para el mantenimiento y fomento de las capacidades de los usuarios, que también disfrutan de ocio cultural, artístico, educativo, deportivo y social.
 
Natividad Torres, directora de CleceVitam Pardo Bazán (Vigo), recién incorporada a la empresa, no duda en subrayar el valor diferencial de este enfoque: “De verdad se cumple con la atención centrada en la persona”. Torres explica que cada una de las siete plantas del centro dispone de su “unidad de convivencia”, con su propio salón y comedor, para evitar los excesos de ruido y sensación de multitud. Y, además, se procura que en estas unidades convivan personas de similares necesidades lo que, a su juicio, “propicia el sentimiento de pertenencia” y fomenta que la relación entre los residentes y los auxiliares que los atienden se asemeje “a una pequeña familia”, en la que los profesionales conocen directamente las necesidades, gustos e inquietudes de las personas a las que atienden y que permiten esta atención personalizada. Además, ese modelo de unidades de convivencia evita continuos traslados entre plantas y esa falta de calidez que se produce en la convivencia de comunidades numerosas.

Seguridad, transparencia e innovación

El método AICP se complementa con cinco objetivos alrededor de los cuales gira todo el trabajo que se lleva a cabo en los centros CleceVitam: la búsqueda constante de la excelencia, convertir la residencia en un segundo hogar, el máximo nivel de seguridad sanitaria, la incorporación de las últimas innovaciones en atención sociosanitaria y la comunicación fluida y constante entre los residentes y sus familiares y amigos, de tal manera que, incluso en los casos en los que no pueda haber contacto directo, como durante la crisis del coronavirus, los residentes contacten fácilmente con el exterior mediante teléfono o videoconferencia. Del mismo modo, los profesionales de referencia mantienen una comunicación directa y continua con las familias de los residentes, que participan de su plan de atención personalizada y conocen todos y cada uno de los aspectos de la gestión diaria del centro.
 
Todo ello redunda en una mayor satisfacción de usuarios y familiares. Fernando Losada, sobrino de Concha Losada, que acaba de sustituir su anterior residencia por el centro CleceVitam Pardo Bazán de Vigo, valora muy positivamente el cambio: “CleceVitam nos dio unas condiciones bastante ventajosas y estamos muy agradecidos con lo que estamos viendo y recibiendo en esta nueva residencia”.
 
Pero no sólo residentes y familiares disfrutan de estas diferencias. También los profesionales que trabajan en ellas. Marcia Regina Mendonça, trabajadora social en CleceVitam Patio de los Palacios (Valladolid), resume así su experiencia en el centro: “Se ha convertido en ese lugar en el que las personas mayores se sienten como en casa, además de estar excelentemente atendidas por nuestro equipo multidisciplinar, del que también formo parte. Aquí trabajamos por y para las personas con el objetivo de que nuestros residentes alcancen el mayor grado de bienestar biopsicosocial posible. Orgullosos de poder decir que ofrecemos una verdadera atención integral, personalizada y adaptada a cada una de las personas usuarias, potenciando, especialmente, su capacidad de decisión. Como trabajadora social me gusta, especialmente, el vínculo que establezco con las familias de los residentes a través del contacto directo bidireccional, como persona de referencia para ellos en la residencia”.