Autopsia de un lunes negro en el IBEX

¿Quiénes ganan y quiénes pierden en los parqués estos días de incertidumbre por el Covid-19? ¿Por qué el transporte aéreo turismo y bancos se desploman, mientras que tres compañías aguantan?

El Ibex 35 despertaba el lunes, 16 de marzo, con una caída del 4,72%, que duplicaba minutos después (-8,7%), en un entorno que sigue marcado por la crisis del coronavirus, que ha llevado a decretar el Estado de Alarma en España este fin de semana, y la decisión de la Reserva Federal de EEUU (Fed) de bajar por sorpresa los tipos de interés a cero y comprar 700.000 millones de dólares en activos.

El cierre no ha sido mucho mejor, desplomándose un 7,88%, hasta los 6.107,2 puntos, en una jornada en la que llegó a perder la cota de los 6.000 enteros en la media sesión, después del ligero repunte experimentado el pasado viernes. La Bolsa española no ha estado sola generando pérdidas, sino que ha seguido la estela de las bolsas de Asia (las primeras en abrir) y las europeas, todas muy preocupadas por el golpe a la economía que supone la crisis del coronavirus-19.

Todos los valores cotizaban en rojo (con pérdidas) en los primeros minutos de sesión e IAG, el conglomerado empresarial en el que están incluidas Iberia y British Airways, lideraba las pérdidas. La compañía aérea comunicó que suspenderá temporalmente contratos, reducirá las horas de trabajo e implementará opciones de vacaciones voluntarias no pagadas y ni aún así llegó a marcar precio. Ha terminado por hundirse un 27,9% al cierre de la sesión. En el terreno negativo también han destacado las caídas de Meliá (-18,51%), Aena (-15,03%), ACS (-14,34%), Bankia (-14,02%), BBVA (-13,37%), Bankinter (-13,17%), Sabadell (-13,12%), Colonial (-12,34%), CaixaBank (-11,41%), Arcelormittal (-10,73%) y Santander (-10,61%).

Los únicos valores que han cerrado con valores positivos han sido Red Eléctrica (+3,45%), Siemens Gamesa (+1,72%) y Viscofan (+0,39%).

Por qué unos ganan y otros pierden

Pero, ¿qué explica que unos ganen y otros pierdan en este contexto de crisis? ¿Por qué sucede eso?

En el caso de IAG y Aena se debe, sobre todo, al fuerte impacto que la crisis tiene en el transporte aéreo. Las restricciones en cadena a los vuelos suponen para las aerolíneas y las empresas que gestionan los aeropuertos un duro golpe. El discurso ofrecido por Donald Trump el jueves pasado, anunciando que prohibía la entrada a EEUU de todos los vuelos procedentes de Europa, provocó la inmediata caída en todas las bolsas del mundo de las compañías aéreas, así como de las todas las relacionadas con el transporte aéreo y la gestión de éste.

Sin embargo, pese a lo grave de la situación, no hay que subestimar ni a Aena, ni a IAG. Aena es una empresa semipública española -participada en un 51% por el Estado a través de la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI)- que gestiona algunos de los aeropuertos más grandes del mundo. IAG (International Consolidated Airlines Group), por su parte, reúne a tres de las aerolíneas de bandera más importantes de Europa: British Airways (Reino Unido), Iberia (España) y Aer Lingus (Irlanda). Y entre su accionariado, aunque sin mayoría, también hay presencia estatal.

Las restricciones en el transporte afectan inevitablemente al turismo. Por eso Meliá también aparece encabezando las pérdidas en bolsa. La empresa hotelera mallorquina cuenta con más de 370 hoteles abiertos en más de 41 países. El pánico reinante hace creer a los inversores que las restricciones en el transporte y las cuarentenas afectarán inevitablemente a la cuenta de resultados de la cadena hotelera, por lo que se han apresurado a vender sus acciones.

Y como esta crisis recuerda inevitablemente a la de 2008 -por cercanía en el tiempo, que no por causas- los inversores de las bolsas españolas han huido también de los bancos, por si las consecuencias económicas del covid-19 se traducen en un aumento de la morosidad y en más sacudidas a un sistema bancario que aún necesita de respiración asistida y al que los bancos centrales están regando de dinero público.

Como las recetas para salir de la crisis de 2008 fueron, sobre todo, más austeridad con las cuentas públicas para evitar una posible subida de la inflación y de la deuda estatal, las empresas muy dependientes de la obra pública y de las concesiones estatales también salen “tocadas” en el pánico bursátil. Así es el caso de la constructora ACS o de la inmobiliaria Colonial, que llevan varios días “quemándose”.

Ganancias en las tripas

Entonces, ¿quiénes ganan y por qué? La que más ha ganado ha sido Red Eléctrica (REE). Por varios motivos: el primero es que REE posee, gestiona y controla la red de distribución de la energía eléctrica en España, lo que la convierte en lo que los economistas denominan un “monopolio natural”. Las redes son uno de los ámbitos donde más difícil es que haya libre competencia. Y ahora, aunque el Estado de Alarma ha disminuido el consumo industrial de electricidad, aumenta el doméstico, por lo que el dinero busca refugio seguro en la gestora de la red.

Por parecidos motivos sube Siemens Gamesa, que gestiona energías renovables. Y es precisamente por la parte de “renovables” por la que la compañía ha subido hoy. El parón provocado por las cuarentenas ha provocado una brusca bajada en la demanda del petróleo, lo que hace que este sea inusualmente barato. Las eléctricas que aún dependen en parte del petróleo se ven arrastradas por la caída del precio del crudo y también por la creciente conciencia de que es necesario abandonar los combustibles fósiles por las energías renovables. De ahí que los inversores intenten apostar su dinero a esta empresa.

Por último, entre las ganadoras de las grandes caídas de hoy está Viscofan. Pero ¿a qué se dedican? Pues Viscofan es una empresa española que es la líder mundial en producir envolturas para productos cárnicos. O, dicho de otra manera, hacen tripas artificiales para embutidos. Y son los líderes del mundo en ello. Están presentes en más de 100 países y encabezan la tecnología, investigación y desarrollo en su ámbito. De nuevo, con gente haciendo compras desesperadas de productos básicos en supermercados de varios continentes, los compradores de acciones han estimado que a Viscofan no les va a faltar trabajo y que, de hecho, es posible que su facturación suba este año.

Las redes son uno de los ámbitos donde más difícil es que haya libre competencia

Carlos Hidalgo

Carlos Hidalgo

Ansioso por aprender. Intento ser periodista. Subproducto cultural del cuñadismo New Age. Antes ha pasado por las redacciones de 'El Plural' y en 'El País'.

Continúa leyendo