Claves para leer gráficos sobre datos económicos

No siempre es fácil entender los números y datos que nos enseñan y esto se agrava cuando se trata de cuestiones económicas y financieras

Photo by Chris Liverani on Unsplash

Se dice que los números siempre pueden llegar a decirnos lo que queremos y es que en gran parte es cierto, dado que siempre hay distinto modos de presentarlos y leerlos. Y cuando uno no es experto en la materia, todavía es más fácil “vestir” la información. El ámbito económico-financiero es uno de los ámbitos donde a menudo se da una lectura parcial de los datos. El motivo es, por un lado, por el bajo nivel de conocimientos de la sociedad en este ámbito, y por otro lado, porque la información es compleja y los mercados son sensibles a la información.

Entonces, ¿qué debemos tener en cuenta para una correcta lectura de los datos económicos?

Hay distintos aspectos a considerar. En primer lugar, dos aspectos muy importantes a tener en cuenta son: la evolución de un valor y el valor relativo o en porcentajes. Por ejemplo, que nos digan que el paro es de 3.200 millones de parados no nos aporta ninguna información, primero porque necesitamos saber su valor relativo, es decir, la relación entre parados y activos en la población que se está considerando. Así pues,  es mucho más preciso saber que el paro es del 14%. Pero todavía falta más información, es decir, necesitamos saber su evolución en términos relativos a lo largo de los últimos años. Entonces, si sabemos la evolución de la tasa de paro a lo largo de los últimos años, podemos tener la información necesaria para alcanzar conclusiones sobre si la economía evoluciona adecuadamente.

Interpretaciones y omisiones

Igual pasa con otras variables económicas como son la inflación: no es lo mismo que el IPC sea del 1,2%, que su variación mensual (variación respecto el mes anterior) sea del 0%, que el acumulado anual (desde enero a fecha actual) sea de -0,3% y que la variación interanual (variación en los 12 últimos meses) sea del 0,1%. De forma paralela, la interpretación de los valores también afecta a la forma en que se faciliten datos del PIB o el valor el euro respecto cualquier divisa o cualquier otra magnitud macroeconómica.

Cierto es que la mayoría de las veces se publican ya los datos en este formato. Sin embargo, alguna vez puede omitirse alguna información, que permite dar otra lectura.

Otro aspecto importante que raras veces se tiene en cuenta es la calidad de la variable. Es decir, a menudo se da el valor numérico de las cifras macroeconómicas pero no se habla de cómo ha sido calculada o la calidad de dicha variable. Un ejemplo muy claro es el IPC o la tasa de población activa.

En la tasa de población activa debe tenerse en cuenta si se considera que una persona está activa sólo con media jornada de trabajo y también cual es el salario que recibe. De hecho, se define como ocupado aquel que trabaja como mínimo una hora y recibe una remuneración para ello. Tener una población donde la tasa de paro es muy baja pero los salarios son muy bajos y hay numerosos contratos a media jornada, puede interpretarse una economía muy próspera cuando no lo es. Numéricamente el valor puede llevarnos a pensar que el país evoluciona favorablemente, sin embargo, la calidad del trabajo es muy pobre y esto acabará repercutiendo a la riqueza y crecimiento del país. Por eso, siempre recomiendo hacer una lectura conjunta de los datos económicos de un país. De hecho, esto podría compararse con los distintos síntomas de un paciente, donde también hay que realizar una lectura conjunta de todos los síntomas para diagnosticar el nivel de salud de una persona.

Es importante cómo se hace y presenta el cálculo

A parte de esto, también es importante saber si la fórmula para el cálculo es la misma o ha variado. Aunque no se producen cambios a menudo, a veces lo gobiernos justifican el cambio dando resultados distintos. Por ejemplo, España cambió la fórmula de cálculo del IPC cuando se pasó de la peseta al euro y a pesar de que la percepción de los ciudadanos era que todos los precios habían subido mucho, el IPC fue tan sólo del 3,43%. Se justificó con el hecho de que la cesta de consumo había cambiado y se había actualizado a productos y servicios más reales. Otra variable que a veces ha sufrido cambios en su fórmula es el PIB. De nuevo, España la cambió en 2014, incluyendo actividades ilegales, como haceb otros países como Italia, Francia o Reino Unido. Si bien, es correcto que se actualicen fórmulas para adaptarse a los nuevos tiempos y no es muy habitual, debemos constatar cómo se realiza el cálculo cuando analizamos datos económicos.

Otro factor a tener en cuenta en los datos económicos cuando estos se presentan gráficamente, es la escala a la que se representa. En las siguientes gráficas podemos ver la curva de tipos de interés para el 1 de octubre de 2019 a una escala donde el incremento del eje de ordenadas o vertical es de 0,1 puntos, mientras que en el gráfico 2, hay representada la misma curva del 1 de octubre de 2019 junto con la curva del 1 de octubre de 2013, a un incremento del eje de 0,5 puntos.

Curvas de tipos de interés de Europa en 2019/Banco Central Europeo

En esta segunda gráfica, la curva de 2019 parece totalmente distinta y se ve muy plana en lugar de creciente. Una curva de tipos de interés creciente representa una economía próspera donde se espera que los tipos de interés suban a medio y largo plazo, mientras que una curva plana implica incertidumbre en la economía y a menudo las curvas planas sostenidas a medio y largo plazo preceden a una crisis. Del gráfico 1 podríamos pensar que la curva es creciente, sin embargo, cuando lo comparamos con el histórico, vemos que la curva es bastante plana.

El lio de los tipos de interés

Finalmente, otro elemento a tener en cuenta es el modo en que una misma variable puede expresarse. Esto ocurre principalmente en el ámbito financiero con el tipo de interés. A menudo las entidades financieras usan un valor u otro con fines comerciales. Aquí nos podemos encontrar con el tipo de interés nominal, el tipo efectivo con distintas frecuencias o el rendimiento. Todas parecen lo mismo, pero no lo son y miden cosas distintas.

Los fondos de inversión y otras alternativas de inversión a menudo publicitan su tasa de rendimiento, un valor que no considera la variable tiempo en su cálculo. De modo que, pueden ofrecer un rendimiento del 10% en diez años, lo que equivale a menos de un 1% anual. Otras veces, puede aparecer en un préstamo que el tipo de interés nominal es del 0% pero en realidad hay ocultas unas comisiones que elevan su coste, siendo el tipo anual efectivo (TAE) equivalente a este 0% de un 5 %.

Así pues, en el ámbito financiero siempre hay que observar y comparar el tipo de interés efectivo en base anual o TAE. Este es un valor que para los créditos o préstamos es obligatorio publicarlo, sin embargo, no es así para inversiones dado que se entiende que son rendimientos futuros desconocidos. Sin embargo, uno siempre puede calcular la TAE de resultados pasados para analizar y comparar la evolución de distintos productos de inversión.

También te puede interesar:
Elisabet Ruiz Dotra

Elisabet Ruiz Dotra

Profesora en finanzas de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). Coach, mentora y asesora financiera. Investiga sobre las finanzas internacionales, la capacitación financiera y la educación online. Ha publicado diversos artículos y materiales, y participa en conferencias y seminarios internacionales.

Continúa leyendo