¿Cómo han influido las crisis económicas en el asesoramiento financiero actual?

En tiempos de crisis es fundamental para los inversores asegurarse de que toman decisiones razonables.

La crisis económica derivada de la Covid-19 y otros conflictos recientes ha puesto de manifiesto la necesidad de una planificación financiera adecuada. A lo largo de la historia, las crisis económicas representan un momento de riesgo, pero también pueden ser una oportunidad para reevaluar nuestra situación como inversores y deshacernos de prejuicios erróneos.

Ante problemas como la sobreinformación, la tensión ante situaciones de riesgo y las reacciones impulsivas, en tiempos de crisis es fundamental para los inversores asegurarse de que toman decisiones razonables. Como veremos a continuación, contar con un asesoramiento financiero de calidad es una de las mejores formas de hacerlo. 

La importancia de la planificación a largo plazo

Las crisis económicas generan inestabilidad en el mercado, pero es importante tener en cuenta de que se tratan de sacudidas temporales. A corto plazo, la caída de la bolsa suele hacer que muchos inversores reaccionen de forma irreflexiva, a menudo exacerbando la situación o perdiéndolo todo cuando ya es tarde. 

Más allá de los momentos de volatilidad en el mercado, es fundamental disponer de un plan de inversión con un horizonte más lejano. La planificación a largo plazo otorga resiliencia al inversor y una mayor solidez para afrontar episodios puntuales en los que se produce un descenso de sus activos. 

Banco Mediolanum.
Banco Mediolanum.

La toma de decisiones en tiempos de crisis

La estrategia a largo plazo permite planificar metas financieras y, además, combatir los sesgos psicológicos que influyen al inversor en su toma de decisiones. En tiempos de crisis, es fácil dejarse arrastrar por el pánico y cometer errores graves fruto del instinto de supervivencia.

Si a ello le añadimos el aumento desmedido de la información financiera a través de los medios de comunicación y las redes sociales, no es difícil comprender por qué se cometen errores de inversión en momentos críticos. La sobreinformación de dudosa calidad hace difícil distinguir entre fuentes fiables y rumores infundados.

La utilidad del asesoramiento financiero

En este contexto, el papel del asesor financiero se vuelve más relevante que nunca. Su experiencia y su conocimiento detallado del funcionamiento del mercado convierte a esta figura en una fuente insustituible de educación y orientación financiera para el inversor. Frente a situaciones cambiantes en el contexto de una crisis, el asesor proporciona información sólida al inversor y lo ayuda a adoptar una actitud de inversión más madura y basada en el aprendizaje.

Para ello, no obstante, es fundamental tener en cuenta el perfil del inversor y sus necesidades particulares. En un mundo en el que la información se obtiene de forma no presencial, no es de extrañar que la relación de confianza con el asesor financiero haya cobrado incluso mayor importancia. En este sentido, el modelo de Banco Mediolanum gira alrededor de la figura del Family Banker, nombre con el que se conoce a sus asesores financieros. Estos profesionales de las finanzas conocen a fondo las características y necesidades de su cliente, le ayudan a evitar decisiones que puedan perjudicar y salvaguardan sus intereses financieros más allá del horizonte de la crisis.