Criptodivisas: ¿Nuevos actores en el sistema financiero?

La pregunta crucial que nos debemos realizar es si este nuevo tipo de “monedas” nos ofrece la misma confianza que el dinero “real” que hemos utilizado tradicionalmente

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Un hecho tan cotidiano como puede ser pagar la cuenta en un restaurante demuestra cómo se ha transformado la forma en la que hemos asumido el uso del dinero. Si bien la utilización de dinero en metálico y el uso de tarjetas de crédito está generalizado, cada vez se observa con más frecuencia cómo se hace uso de, por ejemplo, dispositivos móviles para realizar el pago.

En definitiva, no se deja de realizar el mismo acto: el intercambio de un servicio (la comida servida) por un elemento, material o digital, que tiene un valor económico. El hecho de poder utilizar mecanismos donde no se utiliza el intercambio de forma material (comida por moneda), incluso en aquellos casos donde se utilizan divisas diferentes (pago con tarjeta de crédito en euros en un restaurante en Nueva York que solo utiliza dólares), solo puede ser debido al hecho de que cualquiera de las formas de pago está basada en la confianza de que la transacción se va a realizar apoyándonos en una institución, como puede ser una entidad financiera, respaldada y sujeta a las normas y regulaciones impuestas por un banco central.

En estos momentos tenemos a nuestra disposición alternativas de uso más novedosas, como puede ser la utilización de monedas virtuales o criptodivisas, que nos ofrecen métodos alternativos de pago, o ponen a nuestra disposición servicios financieros innovadores. La pregunta crucial que nos debemos realizar es si este nuevo tipo de “monedas” nos ofrece la misma confianza que el dinero “real” que hemos utilizado tradicionalmente. A continuación, vamos a explicar qué es una criptodivisa, y su posición actual dentro del mundo financiero.

Una criptodivisa es un activo digital de intercambio que utiliza criptografía fuerte para asegurar las transacciones, controlar la creación de unidades adicionales, y verificar la transferencia de activos; basada en las siguientes características: se apoya en el encadenamiento de firmas digitales de bloques de información, utiliza redes de intercambio entre pares y puede ser configurada en una estructura absolutamente descentralizada. Todo ello ofrece la posibilidad de emitir nuevas monedas virtuales, sin el respaldo ni la supervisión de los bancos centrales, autoridades monetarias ni gobiernos.

En 2018 las monedas virtuales movían 200.000 millones de dólares, agrupando el “valor” de las más de 1500 monedas virtuales en circulación

Estructura, confianza y características de las criptomonedas

La infraestructura tecnológica que permite el soporte de criptodivisas se denomina cadena de bloques (blockchain), que no deja de ser una estructura de datos donde se almacena la información de las transacciones de la moneda virtual, agrupada en conjuntos (bloques) que, gracias a técnicas criptográficas, garantiza la integridad de la información vinculando un bloque a los bloques anteriores. El resultado es un sistema robusto que, gracias a encriptación fuerte, minimiza la oportunidad de alterar la información de un determinado bloque a unos costes razonables.

En definitiva, la confianza que ofrece un Banco Central al respaldar de forma centralizada una moneda, es sustituida en el ámbito de las criptomonedas por la confianza que ofrece una plataforma tecnológica distribuida con sistemas de garantía de información apoyados en la criptografía.

Cuando se habla de criptomoneda todos pensamos en Bitcoin, Litecoin, etc. Se estima que en 2018 las monedas virtuales movían 200.000 millones de dólares, agrupando el “valor” de las más de 1500 monedas virtuales en circulación. Estas monedas se caracterizan por no tener un emisor concreto, no estar bajo control de ningún gobierno o Banco Central, su ámbito de aplicación es global, no está circunscrita a una zona geográfica o a un colectivo determinado, y su uso se extiende gracias a Internet.

El 'blockchain' es un sistema robusto que, gracias a encriptación fuerte, minimiza la oportunidad de alterar la información de un determinado bloque a unos costes razonables

Muchas dudas en el futuro cercano

Es posible preguntarse si es posible que las cryptomonedas podrían llegar a sustituir al dinero “tradicional”.  El Banco de España responde con un rotundo “no”. No existen servicios novedosos que no puedan ser desarrollados por medio de sistemas de pago electrónico basados en “moneda tradicional”, que además tendrían el respaldo y regulación del sistema financiero actual en su conjunto.

Más aún, todavía no se tiene clara cuál debe ser la consideración de una criptodivisa, ya que se sigue discutiendo si las criptomonedas se deben tratar como un medio de pago, o como un medio de intercambio. Si se consideraran como medio de pago, debería exigirse a aquellas entidades que tengan por actividad la emisión de nueva moneda virtual una autorización previa para operar. Este punto implica muy fuertes obligaciones, que se están poniendo de manifiesto, por ejemplo, en la complejidad que acompaña al lanzamiento de Libra (cryptomoneda respaldada por Facebook), donde las trabas regulatorias que están imponiendo los diferentes gobiernos estatales y autoridades monetarias están provocando que el consorcio que respaldaba dicha moneda virtual esté sufriendo un continuo abandono de sus miembros fundadores (Mastercard, Visa, eBay, Stripe, Booking, …)

En definitiva, si bien el uso de la tecnología Blockchain está experimentando un crecimiento exponencial en múltiples aplicaciones, ya que proporciona confianza en el uso de la información que almacena y la pone a disposición de los usuarios de forma distribuida, el desarrollo y uso masivo de criptomonedas sigue teniendo el hándicap de quién y cómo se gobierna cada moneda. En tanto no se garantice la estabilidad del valor de la moneda, un nivel de seguridad razonable de la estructura tecnológica que la soporta, y garantía de gobierno transparente, el uso masivo de criptomonedas puede derivar en una utilización especulativa del activo, o en su uso como sistema de pago opaco a cualquier entidad de supervisión y control.

El uso masivo de criptomonedas puede derivar en una utilización especulativa del activo

José Javier Ruiz Cobo

José Javier Ruiz Cobo

Ingeniero de Telecomunicación, con más de 20 años de experiencia laboral en los sectores de las Telecomunicaciones y Consultoría Tecnológica y Operativa, ha desarrollado su carrera en empresas tales como Vodafone, Grupo Comdata, entre otras. En los últimos años ha estado colaborando con diferentes entidades universitarias, diseñando y dirigiendo programas académicos de postgrado en el ámbito de las nuevas tecnologías, tales como Blockchain, Big Data y Analytics, Cloud Computing e IoT. En la actualidad es director del Postgrado de Experto en Blockchain de la Escuela Business & Tech de la Universidad Europea con IBM.

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