El gasto sanitario en España está estancado pero el sistema de salud resiste

Pese a que los datos macroeconómicos demuestran que la inversión en sanidad apenas ha variado en una década, los efectos no se han trasladado a los usuarios

Los españoles ocupan el segundo puesto en cuanto a esperanza de vida entre los 32 países de la OCDE. En España apenas el 10% de la población considera que hay corrupción en su sistema sanitario. Las tasas de solución de casos hospitalarios están entre las mejores del mundo. Pero, España ocupa el 18º puesto de la OCDE – mitad baja de la tabla -  en cuanto a porcentaje de PIB invertido en Sanidad y en cuanto a gasto sanitario por habitante.

Desde que en 2009 se pasó de una inversión del 8,3% del PIB al 9,0%, este porcentaje no ha variado más de un 0,1% y en los últimos dos años se ha mantenido en el 8,9%. Pese a que este dato está muy alejado de países como Estados Unidos, país que más parte de su PIB dedica a gasto sanitario (16,9%), o Suiza (12,2%), sigue estando por encima de la media de la OCDE (8,8%).

STATISTA

El gasto sanitario que incluye la asistencia sanitaria individual (atención médica, rehabilitación, cuidados de larga duración, servicios auxiliares y productos sanitarios) y los servicios colectivos (servicios públicos de salud y prevención, así como la administración de dichos servicios), pero no el gasto en inversiones (infraestructuras y equipos), es de poco más de $3.300. En este caso, España está por debajo de la media de la OCDE, donde hay un gasto de $3.992.

Los peligros para el sistema público de salud

El sistema sanitario español, al contrario que otros como el de Estados Unidos,  está basado en un sistema público y universalista, que ha sufrido fuertes recortes en cuanto a financiación tras la crisis de 2008. Muchos expertos destacan que la calidad del sistema ha permitido que estos recortes no afecten al servicio prestado a la población, pero apuntan a la necesidad de invertir la tendencia y volver a aumentar el gasto.

“Los principios básicos y los objetivos del sistema nacional de salud español siguen siendo la universalidad, la gratuidad, la igualdad y la justicia en la financiación. Las medidas tomadas en la última década demuestran la resiliencia del sistema ante las condiciones macroeconómicas, aunque se podrían requerir algunas reformas estructurales”, asegura un informe de 2018 del Observatorio Europeo de Sistemas y Políticas Sanitarias.

“A partir de 2009 los servicios sanitarios públicos han sufrido una agresión continuada con un proceso de recortes muy importante, entre 15.000 y 21.000 millones € menos de presupuesto anuales”, denuncia otro informe de Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública; “En los 3 últimos años se han producido incrementos presupuestarios […] pero ni de lejos han recuperado la situación previa”.

“La asistencia primaria sigue siendo el corazón del sistema sanitario. Los esfuerzos de la sanidad pública en la última década se han centrado en incrementar la coordinación del sistema de salud y proporcionar acompañamiento a la hora de afrontar condiciones crónicas y factores de calidad de vida como la obesidad”, añade el informe del Observatorio Europeo, que también señala que en los últimos años ha crecido el gasto en servicios médicos privados,  “que ahora se sitúa por encima de la media de la UE”.

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