La energía eólica vive su punto de inflexión

Un informe elaborado por KPMG para Siemens-Gamesa presenta un futuro esperanzador para la industria de las renovables en el contexto de la transición ecológica

Getty

Desde el presidente de KPMG España, Hilario Albarracín, hasta la alta comisaria española para la Agenda 2030, Critina Gallach, pasando por Rabia Ferroukhi, directora general de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), están de acuerdo: la industria de las energías renovables tiene un futuro brillante. Pero, en la presentación del informe Los efectos socioeconómicos de la energía eólica en el contexto de la transición energética, elaborado por la consultora para Siemens-Gamesa, uno de los principales fabricantes de turbinas de viento del mundo, Ferroukhi avisó: “Tenemos que hacer mucho más y mucho más rápido”.

Según datos de la agencia internacional, para conseguir que en 2050 el 66% de la energía producida en el mundo sea renovable se necesitará una inversión de unos 200.000 millones de euros al año. Aunque, además de estas advertencias de Ferroukhi, la representante de IRENA y los otros ponentes enunciaron las oportunidades que ofrece el desarrollo de las industrias de energías renovables y en especial la eólica.

“Estamos en un momento de aceleración de temas de energías renovables y necesitamos sinergias público-privadas”, aseguró Gallach en su intervención. “La empresas deben desarrollar técnicas que contribuyan a ofrecer oportunidades de desarrollo”, añadió Carlos Solé, uno de los artífices del informe de KPMG.

Para los expertos el desarrollo de las energías renovables podría tener impactos sociales positivos directos. “La energía eólica puede ser el motor de la rehabilitación de zonas remotas”, explicó la directora general de IENA, algo que compartió David Mesonero, CFO de Siemens-Gamesa. “Además, puede ser un gran campo en el que las mujeres podrían desarrollar trabajos cualificados ya que, aunque su participación sigue estando por debajo del 45% de otros campos, es muy superior a otras industrias energéticas como son la del gas y el petróleo”, añadió Ferroukhi; “además se ha notado que faltan personas cualificadas en el campo de las renovables y que en general las mujeres se sienten más atraídas por estos nuevos campos técnicos que por lo de sectores energéticos tradicionales”.

Sinergias y el mar, dos vías para ser más competitivas

Tanto Solé en su presentación del informe, como Mesonero y Alberto Martín Rivals, responsable de Energía y Recursos Naturales de KPMG, estuvieron de acuerdo en que una de las vías para poder sacarle el mayor rendimiento a las energías renovables es la unificación de plantas de varias fuentes, sobre todo eólica y fotovoltaica. “Siemens-Gamesa ya tiene proyectos híbridos en marcha en distintos países como Australia e India”, aseguró el director financiero del fabricante. “La energía eólica y la solar fotovoltaica tienden a complementarse entre sí, lo que brinda mayor seguridad de suministro, disminuye la volatilidad de precios y propicia un conjunto más diversificado de actores en el mix energético mundial”, se señala en el informe.

En lo que también se pusieron de acuerdo todos los expertos es en que la energía eólica producida por los tradicionales molinos de viento terrestres ha sido claramente sobrepasada por la eficiencia de los campos eólicos instalados en el mar. “La energía eólica marina ahora crece más rápido gracias a los impresionantes avances tecnológicos y a la reducción de costes”, explica el informe, que destaca que la transformar los vientos marinos en energía aumenta la  capacidad de las máquinas, es más previsible y que el 40% de la población mundial vive a menos de 100 km del mar.

Pero para todo ello se necesita una implicación directa tanto del sector privado como de las autoridades políticas. “Necesitamos medidas que anticipen posibles desacoplamientos sociales como puede pasar en las zonas y países mineros del carbón”, explicó Ferroukhi ante las críticas que recibe la transición energética a fuentes limpias en algunas zonas; “realmente estamos todos en el mismo barco”.

Martín Álvarez

Martín Álvarez

Historiador de formación, periodista de profesión. Inquieto por naturaleza y curioso por defecto.

Continúa leyendo