Muchos directivos de empresa creen que la economía va mal

Un estudio de la consultora McKinsey asegura que la mayoría de los ejecutivos son menos optimistas sobre la economía que hace unos meses

El Brexit, las guerras comerciales que está iniciando Estados Unidos con Europa y China, las dudas políticas de la Unión Europea, entre otros factores, están provocado que cunda la incertidumbre a nivel global en cuanto a la marcha de la economía mundial en los próximos meses. Esta sensación de que se está cocinando una nueva crisis, cuando apenas se ha salido de la de 2008, empieza a ser generalizada, algo que también afecta a los directivos de empresas en Europa y Norteamérica.

Según previsiones del Fondo Monetario Internacional, la economía global ralentizará este año su crecimiento respecto al pasado. Mientras que en 2018 el PIB mundial aumentó en un 3,6% en relación al ejercicio anterior, el organismo pronostica una tasa del 3,3% para 2019. Evidentemente, este retroceso no se sentirá del mismo modo en todo el mundo, con Venezuela (con un -25%), Turquía (con un -2,5%) y Argentina (con un -1,3%) entre las grandes economías más afectadas por la desaceleración.

En cuanto a una posible nueva crisis económica, la consultora estadounidense McKinsey preguntó en septiembre de este año a altos cargos de empresas de distintos puntos del planeta y comparó los resultados con ediciones anteriores. Respecto a junio de 2019, en todos los territorios empeoró la percepción de los ejecutivos sobre el clima financiero, con excepción de Asia-Pacífico, en la que el 46% afirmaba que había desmejorado respecto al 59% del mes de junio, y América Latina, con un 47% respecto al 51% anterior. En Europa y Norteamérica, la proporción de ejecutivos que ven un empeoramiento ha aumentado alrededor de quince puntos porcentuales (del 26% en junio al 50% en septiembre en Europa y del 32% al 49% en Norteamérica).

"Enfriamiento", "desaceleración" e "incertidumbre" en España

A mediados de septiembre, el ambiente de incertidumbre y reconocimiento de que el futuro cercano no será boyante lo reconocían distintas autoridades españolas. “A muy corto plazo tenemos una serie de turbulencias internacionales que están provocando un enfriamiento de la economía en Europa y en nuestro país, que, pese a no ser es una situación dramática, hay que tratarla con cuidado”, reconocía la ministra de Trabajo en funciones de España, Magdalena Valerio. “Contexto evidente de desaceleración económica”, describía Pablo Montesinos, vicesecretario de Comunicaciones y Diputado del Partido Popular. “Era de incertidumbre llena de retos y obstáculos”, señalaba la diputada de Ciudadanos María Muñoz.

“Las cosas parecen que no están yendo tan bien, en parte debido a la guerra comercial, el Brexit, la inestabilidad del precio del petróleo”, aseguraba Antonio Garamendi, presidente de la CEOE. “En la Zona Euro, los retos para los próximos meses será evitar la recesión. Con toda probabilidad Alemania, Países Bajos e Italia van a entrar en recesión técnica [dos meses con reducción del PIB], que aunque tiene que ver más con factores geopolíticos que con factores internos, hace falta una respuesta contundente para que la desaceleración no se convierta en recesión en España”, añadía Unai Sordo, secretario General de CC OO.

No todos ven la crisis tan cercana

“Por el momento, no estamos de acuerdo con el ambiente de pesimismo. No esperamos que haya recesión en los próximos dos trimestes”, aseguró Florian Ielpo, responsable de macro de Unigestion – grupo inversor suizo – tras la publicación en septiembre de 2019 de unas bajas cifras de empleo en Estados Unidos; “las menores tasas de desempleo también demuestran que la situación macroeconómica de EE UU se acerca más a lo que dice la Fed [banco central de estadounidense] que lo que piensan los mercados. El mensaje global en EE UU es: el riesgo de recesión ahora es cero o bajo”.

Por su parte, Julius Baer, grupo suizo líder en gestión de patrimonios, hizo un análisis similar para la situación de Europa. “Los temores relacionados con el conflicto arancelario continúa pensando sobre el crecimiento, pero se espera que este catalizador adverso vaya moderándose”, asegura la empresa suiza en una nota de prensa. En el mismo comunicado, aunque habla de una “ralentización de la economía global” descarta que se vaya a entrar en recesión antes de las elecciones presidenciales de Estados Unidos en noviembre de 2020.

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