¿Cómo funciona la Bolsa española?

Invertir en cualquiera de las cuatro bolsas españolas es menos inaccesible de lo que parece, pero hemos de acercarnos a este mercado con precaución y desconfiando del dinero fácil.

Bolsa de Madrid
Bolsa de Madrid

En España no existe una sola Bolsa, sino cuatro que actúan como una sola. Son las Bolsas de Barcelona, Bilbao, Madrid y Valencia. Todas ellas actúan de manera coordinada y las operaciones que se hacen en cada una de ellas son válidas en todas las demás.

Pero repasemos ¿qué es la Bolsa y para que sirve? A grandes rasgos es un mercado. Un mercado donde se compran y se venden acciones todo el rato y, como en una lonja de pescado, las acciones que tienen mucha demanda suben de precio, mientras que las que tienen menos salida se abaratan.

Pero ¿qué es una acción? ¿Y por qué suben y bajan de precio?

Las acciones son una manera de financiar a las empresas que cotizan. Cuando compramos una acción estamos financiando a la empresa que las emite y podemos llegar participar en su toma de decisiones (votando y deliberando en la junta general de accionistas) y también en el reparto de sus beneficios. A cada acción le corresponde una parte de los beneficios anuales de la empresa, llamada “dividendo”. Cuantas más acciones tengamos, más poder de decisión tenemos y más beneficio nos corresponde.

Las acciones suben o bajan de precio según se perciba la fortaleza de la empresa que las emite. Si se sospecha que va a repartir pocos o ningún dividendo, sus titulares las ponen en venta. Si, por el contrario, se percibe que los resultados van a ser buenos, más gente desea comprarlas y, por lo tanto, se encarecen. Los precios pueden subir o bajar varias veces en el mismo día.

Así, con la compraventa de acciones se puede ganar dinero de dos formas diferentes: con la plusvalía -vendiéndolas más caras de lo que las compramos- o con los dividendos; esperando al reparto anual de beneficios de la empresa en la que participamos.

¿Y qué tiene que ver el IBEX con todo esto? ¿Por qué sube o baja?

El IBEX es lo que se llama un índice: un instrumento de los mercados bursátiles para seguir la evolución del conjunto de las acciones cotizadas. Los índices se calculan usando una selección de acciones que se supone que representan al resto. Los índices son una referencia cada vez más importante para los gestores de carteras, así como en la oferta de nuevos productos.

El IBEX35 reúne a las 35 empresas cuyas acciones son las más rentables de las que operan en España. Y, tras complicados cálculos y ajustes, nos indica cómo le ha ido en general al mercado. Lo habitual es que, cuando se detecta cierto pesimismo para los negocios, el IBEX baje y que suba cuando se cree que la economía irá bien. Simplificando mucho, claro. La evolución de los índices depende de muchísimos factores y está muy abierta a ser interpretada. Además, es posible que haya empresas cuya cotización suba, aunque el IBEX baje.

El IBEX se calcula usando una serie de acciones representativas de todas las cotizadas

¿Cuánto cuesta invertir en Bolsa, cuál es el capital mínimo que debo tener para comprar acciones?

Pues en teoría el capital mínimo es lo que cueste una sola de las acciones que podamos comprar, que puede ser menos de un euro en muchos casos. Ahora bien, no podemos hacer esa operación directamente, sino que debemos hacerlo a través de intermediarios autorizados, como nuestro banco o a través de corredores de Bolsa o brókeres. Para empezar a operar con ellos, hemos de abrir una cuenta de valores, que es parecida a una cuenta bancaria, pero en la que tendremos las acciones que adquiramos y estará vinculada a una cuenta corriente, que será la que pague el coste de las operaciones y reciba los dividendos o las plusvalías.

Cualquier operación en el mercado español acarrea una serie de costes y comisiones, que han de estar claramente especificados en el contrato de administración o depósito que el cliente haya firmado al momento de abrir la cuenta de valores. Se llaman costes de intermediación. Los costes de intermediación del mercado español están entre los más baratos del mundo. Los Miembros del Mercado (los agentes reconocidos por la Bolsa) suelen cargar a sus clientes individuales entre un 0,25% y un 0,35% sobre el importe efectivo de cada operación. En el caso de brókeres que ofrezcan sus servicios a través de Internet las tarifas son incluso inferiores. Suele incluirse un mínimo por operación. Si lo hacemos a través de nuestro banco habitual, nos cargarán también costes de intermediación.

La normativa vigente obliga a los intermediarios a publicar sus tarifas y a remitirlas a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Así podemos saber desde el primer momento qué costes nos supone invertir en Bolsa.


Y no, no se puede operar sin intermediarios.

No podemos operar en Bolsa directamente, sino que debemos hacerlo a través de intermediarios autorizados

¿Qué más debo tener en cuenta?

Debemos tener mucho cuidado a la hora de tomar nuestras decisiones de inversión. Lo primero es que no invirtamos en Bolsa dinero que vayamos a necesitar a corto plazo, sino cantidades de las cuales podamos prescindir. No hay seguridades absolutas y el riesgo aumenta cuando mayor es la ganancia que se espera.

Para decidir qué queremos hacer es mejor basarse en hechos, no en rumores, ni en “chivatazos”. Evitemos los chiringuitos financieros que no están autorizados y que prometen dinero fácil. Y es mejor plantearse las cosas a medio o largo plazo. La CNMV publica periódicamente una lista de las propuestas poco de fiar y que debemos evitar. También es importante que no invirtamos sólo en un mismo valor, sino que diversifiquemos. Y que siempre tengamos en cuenta los costes de intermediación y los impuestos derivados de nuestra actividad bursátil.

La CNMV publica periódicamente una lista de 'chiringuitos financieros' a los que debemos evitar.

Carlos Hidalgo

Carlos Hidalgo

Ansioso por aprender. Intento ser periodista. Subproducto cultural del cuñadismo New Age. Antes ha pasado por las redacciones de 'El Plural' y en 'El País'.

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