¿Qué es un banco central?

Todos los países y la Unión Europea tienen a unos "superbancos" que se encargan de velar por la estabilidad del sistema financiero, de los precios y que son quienes se encagan, en exclusiva, de emitir el dinero.

Hay bancos y bancos. Hay bancos que sólo atienden a bancos. Y, por encima de todos ellos, hay bancos que dan instrucciones al resto de los bancos. Esos son los bancos centrales.

Un banco central es una institución estatal que se encarga de varios aspectos esenciales de la economía, no sólo del propio país, sino que, dependiendo del tamaño de la economía que regule, puede afectar -y mucho- al resto de países de su entorno. Y, además, tiene una importante tarea: es el organismo encargado de emitir el dinero, aunque no sea necesariamente quien lo imprima.

Por ejemplo, hasta 1874 en España había bancos privados que emitían su propio dinero. A partir de esa fecha y siguiendo la tendencia del resto de países del mundo, se decidió que sólo el Banco de España estuviera facultado para emitir moneda. Hoy en día sólo Estados sumamente débiles, como Somalia, permiten que bancos o negocios privados emitan su propio dinero.

Esto es importante porque la emisión de dinero sin control puede llevar a que la moneda que representa se devalúe y a una crisis de inflación, por lo que los bancos centrales tratan de tener el máximo control posible de la cantidad de dinero que hay en circulación. Antes, el dinero era el equivalente a una cantidad del oro que los bancos centrales tenían (y tienen) en sus cámaras. Ahora el dinero representa algo así como el valor de la economía que respalda, por lo que es muy importante proteger ese valor y mantenerlo estable. 

Pero, entonces, ¿qué funciones tiene un banco central?

Por norma general, los bancos centrales son:

Custodios y administradores de las reservas de oro y divisas; que aunque ya no sirvan para determinar el valor de su moneda, sí que sirven para otro tipo de operaciones financieras. 

Proveedores de dinero de curso legal; como hemos dicho antes, son los únicos encargados de imprimir o mandar imprimir dinero. Y, por ello mismo, también son los encargados de llevar a cabo las políticas monetarias en su zona y de mantener en lo posible la estabilidad de los precios.

Ejecutores de políticas cambiarias; esto es, que son los encargados de fijar el tipo de cambio de su moneda con respecto a otras.

Prestadores de los servicios de Tesorería y agentes financieros de la Deuda Pública de los gobiernos nacionales; lo que quiere decir que son el banco que usa el Estado para sus operaciones financieras y quienes piden prestado en su nombre mediante bonos, letras, obligaciones, etcétera.

Asesores del Gobierno, en los informes o estudios que resulten procedentes. Aunque los bancos centrales, por norma general, suelen ser independientes de los gobiernos, tienen voz y a veces voto en sus políticas económicas. 

Auditores, encargados de realizar y publicar las estadísticas relacionadas con sus funciones; debido a su responsabilidad con respecto a las políticas monetarias, los bancos centrales recopilan una enorme cantidad de datos económicos que sirven para conocer el estado de las finanzas de la zona sobre la que tienen jurisdicción. También hacen inspecciones a los bancos privados, para asegurarse de que son solventes y de que los ahorros de sus ciudadanos están a buen recaudo. 

Banco de los bancos. Cuando los bancos privados necesitan préstamos fuera de lo normal, pueden acudir a su banco central de referencia, que también puede ofrecérselo para garantizar que disponen de capital suficiente como para sus clientes no pierdan sus ahorros. Del mismo modo, igual que un banco privado puede embargarnos nuestras propiedades, el banco central puede intervenir a un banco privado en caso de quiebra o mala gestión. 

Supervisores del correcto funcionamiento y de la estabilidad del sistema financiero, así como de los sistemas de pagos y del mercado bancario. Los bancos centrales se encargan de que todo el sistema bancario funcione de acuerdo a las normas, por lo que inspeccionan activamente todas sus facetas, desde la manera en la que se conceden hipotecas al funcionamiento de las tarjetas de crédito. 

Carlos Hidalgo

Carlos Hidalgo

Ansioso por aprender. Intento ser periodista. Subproducto cultural del cuñadismo New Age. Antes ha pasado por las redacciones de 'El Plural' y en 'El País'.

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