Cómo crear una empresa en el extranjero

Internacionalizarse ya no es una opción. Cualquier empresa que quiera sobrevivir debe competir en un mundo globalizado. Si tienes pensado montar una empresa en el extranjero, te contamos las diferentes opciones que tienes a tu disposición.

Establecer tu empresa en el extranjero
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En un mundo globalizado, y gracias a las nuevas tecnologías, cada vez son más las empresas que se lanzan a tratar de montar una empresa en el extranjero. Por costes operativos, por prestación se servicios, o  por imagen en el mercado local, siempre es una buena idea tener una base en el mercado extranjero que queremos abordar.

Aquellos emprendedores que tengan intención de crear una empresa en el extranjero deberán seguir de manera rigurosa y estricta una serie de pasos para poder llevar a cabo su proyecto; pasos y claves que resumimos a lo largo de este artículo.

Qué debes tener en cuenta al crear una empresa en el extranjero

Cada vez más emprendedores nacionales buscan cruzar la frontera y se lanzan a crear empresas fuera del país, con el objetivo de probar suerte en otros mercados, ya sea por estabilidad o por las oportunidades que presentan para su sector. Para ello es necesario que conozcan detalladamente los pasos a seguir, algo que evitará sustos en el futuro.

Aunque la forma de crear una empresa en el extranjero puede variar mucho de unos países a otros, hay ciertos aspectos que todo emprendedor debería revisar antes de lanzarse a la aventura.

Lo primero que debemos conocer son los costes de establecimiento, y para ello es imprescindible conocer la legislación del país de destino. También se deben analizar las oportunidades que presenta el mercado de el país que hayamos elegido, estudiando previamente los sectores que pudieran parecer más interesantes, así como sus costumbres y los usos locales.

Existen una serie de formas de implantarnos en los distintos países extranjeros:

  • Joint Venture, es decir, con una empresa local que ya esté implantada en el país extranjero.
  • Representación o agencia comercial, es decir, a través de otra empresa.
  • Constituyendo una sociedad mercantil.

Hay también que tener en cuenta, que la implantación de una empresa en algún país perteneciente a la Unión Europea permite la libre circulación de servicios y la libertad de establecimiento. Sin embargo, cada país extranjero no perteneciente a la Unión Europea tiene sus propias normas de comercio internacional, el cual es promovido por la Organización Mundial del Comercio(OMC).

Otro punto a tener en cuenta son los incentivos a la inversión, es decir, los incentivos fiscales que establezca cada país con el fin de atraer la instalación de distintas empresas y capitales extranjeros. Podrá variar en función de las distintas administraciones dentro del mismo país. Es imprescindible conocer la coyuntura del país, su mercado, el PIB, la legislación y el gobierno, la moneda, el idioma, la seguridad que reporte, su estabilidad económica y financiera, el sistema bancario, entre otros.

Para constituir una empresa nueva en el extranjero, en muchos países se facilita a través de incentivos fiscales. Independientemente de la forma elegida para crear dicha empresa, habrá que cuantificar en todo momento los costes del contrato o los estatutos, así como el resto de los costes asociados a dicha creación, registrando el nombre y marcas comerciales, patentes o protección de la propiedad intelectual con los costes que esto supone.

En España existen convenios que evitan la doble imposición. Estos convenios son Tratados Internacionales bilaterales que están suscritos por distintos países con el fin de evitar que, sobre una misma manifestación de riqueza, se apliquen distintos impuestos similares por parte de distintos países en un mismo periodo de tiempo.

 

Como vemos, crear una empresa en el extranjero requiere de un trabajo previo para evitar problemas en el país de destino. Una vez analizados los distintos puntos y decidida la mejor forma de implantación, podremos ponernos manos a la obra para afrontar nuestra nueva aventura empresarial sin miedo a incurrir en errores legales.

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