¿Cómo deben tributar los youtubers o los streamers de Twitch?

Para quienes triunfan en YouTube y Twitch, estas plataformas les reportan increíbles beneficios pero, claro, también altísimas retenciones.

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La expansión y el desarrollo de Internet ha abierto la puerta a nuevas formas de negocio que, en muy poco tiempo, se han convertido en una mina de oro para quienes han sabido explotar redes sociales y plataformas como YouTube o Twitch.

A nadie le suena extraño ya el término influencer o youtuber. Y para mucha gente, sobre todo para las generaciones más jóvenes, se han convertido en los nuevos ídolos, en los nuevos ejemplos a seguir por su éxito y sus descomunales ingresos, ya que ponerse delante de una cámara y subirlo a la red puede ser tremendamente lucrativo.

Grandes beneficios

Por supuesto, la fiebre del streaming ha provocado que en los últimos años millones de personas prueben suerte con sus canales de YouTube para intentar emular a los youtubers más famosos, como El Rubius. Ahora, además de la plataforma de vídeos lo que más de moda se ha puesto ha sido Twitch, cuyo fuerte son las retransmisiones en directo (aunque hay muchos twitchers que después suben el contenido también a YouTube).

Sin embargo llegar a acumular una audiencia y una bolsa de suscriptores suficiente como para vivir cómodamente de ello no es nada fácil. Crear un contenido novedoso y atractivo que consiga enganchar a miles de personas es algo tremendamente complicado, sin embargo quien lo consigue puede llegar a ganar muchísimo dinero.

El problema de tributar

Aquí es donde entra la segunda parte de la ecuación. Los pocos privilegiados que consiguen afianzarse en YouTube o Twitch y logran el respaldo financiero de marcas y patrocinadores se encuentran con Hacienda.

Hace unas semanas, la polémica saltó cuando El Rubius, el youtuber más famoso de España y uno de los que acopia más éxitos en todo el mundo, decidió que quería tributar en Andorra, donde la presión fiscal es mucho menor que en España. Pero ¿cómo debería tributar un youtuber o un streamer de Twitch? Te lo contamos:

Lo primero es darse de alta como autónomo, cuando los ingresos que dan esas plataformas superen el salario mínimo interprofesional, que actualmente se encuentra en 900 euros. Con esto, cada mes se pagará la cuota correspondiente a la Seguridad Social aunque no se hayan obtenido beneficios. Esta cuota suele rondar los 300 euros, aunque existe una tarifa plana para los nuevos autónomos, que ronda los 60 euros mensuales.

El siguiente paso es declarar los impuestos correspondientes en las trimestrales, emitiendo facturas por los servicios o ventas que se realicen a empresas. Aquí hay que tener en cuenta la aplicación del 21% de IVA. Luego, el IRPF se calculará en base a los ingresos totales obtenidos.

Y ahí está la madre del cordero, en el IRPF. Teniendo en cuenta que youtubers como El Rubius ganan millones de euros al año, el IRPF es altísimo. En concreto, casi la mitad de los ingresos se los llevará Hacienda. Pero casos como el de este youtuber son muy excepcionales, ya que la inmensa mayoría de los canales, o no genera ingresos, o los que genera no superan el mínimo actual de 5.500 euros, por lo que la tributación de IRPF se anula, no es necesario pagar. En las facturas, Hacienda se lleva la retención, pero en la Declaración de la Renta, muy probablemente saldrá a devolver.

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