'Crowdfunding' o cómo convertir la idea de tres amigos en una empresa de proyección internacional

Cuando tres amigos veinteañeros enamorados de la moda, especialmente de las zapatillas, se plantean montar juntos Morrison, una empresa de zapatillas 100% 'Made in Spain', lo primero en lo que piensan es de dónde sacar el dinero

Los fundadores de zapatillas Morrison

Según uno de los fundadores, Pablo Recuento, “tras darle vueltas, nos planteamos intentar una fórmula que no estaba muy extendida en España en aquel momento, montar una campaña de crowdfunding de recompensa y, con el dinero que recaudáramos, diseñar y vender zapatillas”. La campaña, que se hizo a través de la plataforma americana Kickstarter, duró 20 días, durante los cuales consiguieron una inversión de 23.000 euros con los que fabricaron más de 500 pares “comprados” por microinversores de todo el mundo.

Una vez conseguido el capital necesario comenzaron con la parte más compleja de esta aventura empresarial, encontrar una empresa que les fabricara sus diseños. “Esta fue una época dura, más de 10 veces llegamos a empresas que no se fiaban de tres chavales de ventitantos con un sueño pero sin experiencia previa en este sector. Muchas veces incluso nos aconsejaron que fuésemos a fabricar a China, algo que está en las antípodas de nuestra filosofía, queríamos un producto 100% Made in Spain ”, cuenta Recuenco. Finalmente consiguieron que un fabricante de Elche confiase en ellos e iniciaron la producción de la primera tanda de Zapatillas Morrison en 2016. La producción empezó a crecer y 2018 tuvieron que trasladar la fabricación a Brea de Aragón (Zaragoza), fábrica con la que trabajan actualmente. Este fue el momento en el que estos tres emprendedores decidieron apostar completamente por su idea, dejaron sus trabajos para dedicarse de lleno a Morrison.

24 horas para conseguir 130.000 euros

Con más de 20.000 pares de zapatillas urbanas fabricadas de forma artesanal vendidas hasta esa fecha y una comunidad de clientes muy consolidada en España en deciden comenzar su expansión internacional. Para ello recurren de nuevo a la fórmula del crowdfunding. En septiembre de 2018 lanzaron la segunda ronda de micromecenazgo de 30 días, con la que lograron más de 130.000 euros, a través de 1.592 patrocinadores. En 24 horas llegamos a nuestro objetivo de financiación”, apunta Recuenco. Este dinero, junto a los datos que les proporcionan la nacionalidad de los inversores, les dieron el impulso necesario para internacionalizar la empresa y llegar a países como Bélgica, Alemania, Austria y Francia, donde es muy valorada la calidad de los productos textiles españoles.

El pasado mes de febrero, la marca también dio un paso importante en su estrategia offline con la apertura de su showroom de la madrileña Calle de Duque de Sesto. En este espacio, sus clientes pueden ver, probarse y comprar todos los productos de su colección: zapatillas, camisetas y calcetines. Además, han desarrollado un servicio de personalización para que sus clientes puedan diseñar sus zapatillas a su gusto junto con el equipo de diseño de la marca. Una experiencia que solo se puede disfrutar en el showroom de Madrid.

Resultados

Desde sus inicios sus esfuerzos dieron sus frutos. En 2017 y con una aportación propia de tan solo 6.000 euros (gracias a los micromecenazgos) alcanzaron una facturación de 400.000 euros y en 2018, tras su segundo crowdfunding para internacionalizar la marca, cerraron con casi un millón de euros de facturación.

Para Recuenco “el sueño de Zapatillas Morrison se hizo realidad gracias a las campañas de crowdfunding. Esta fórmula nos ha permitido no sólo optar a un sistema de financiación fuera del sistema habitual, sino también recabar mucha información a través de los datos y opiniones de los inversores”.

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