El COVID-19, una mina de oro para la RSC

Durante la crisis sanitaria las empresas están sufriendo pérdidas cuantitativas sin precedentes, pero algunas aprovechan para hacer de la necesidad virtud y potenciar su imagen de marca con iniciativas solidarias ligadas a la pandemia.

Mercadona
Mercadona ha sido uno de los supermercados que ha implantado franjas horarias exclusivas para mayores. / Getty Images

La responsabilidad social corporativa (RSC) es una de las grandes líneas estratégicas que toda empresa debe desarrollar para posicionarse y destacar entre los clientes y usuarios. Porque ya no todo se basa en ofrecer un buen producto a un precio competitivo, sino que los consumidores cada vez más, buscan saber que están haciendo compras y adquisiciones responsables y que concilien con sus principios.

"Sobre todo la gente joven, empezando por la generación millenial, tienen un factor adicional de valoración en la toma de decisiones empresariales y personales, de consumo, que es inmaterial", explica Martín Madrid, experto en estrategia y empresa que ha sido director coorporativo y miembro de los Consejos de Administración de compañías como Endesa, además de profesor en la URJC y el IESE.

Por eso, esta clase de acciones voluntarias, paralelas a la actividad común de las compañías, que buscan mostrar al público sus compromisos en materia medioambiental, social, sanitaria y/o cultural han despegado sin precedentes durante la crisis sanitaria del coronavirus. Ante la declaración del estado de alarma y la consecuente cuarentena masiva, multitud de compañías han aprovechado sus servicios habituales para hacerle este tiempo más llevadero a la población y, de paso, congraciarse con ella.

La RSC será muy útil para que, cuando la crisis sanitaria termine, las empresas salgan reforzadas frente a los consumidores

“Las medidas de RSC pueden ser una palanca para tu imagen y tu marca, para que los stakeholders vean tu compromiso con la sociedad más allá de la generación de valor económico”, continúa Martín, para quien además constituyen "una manera de ayudar a dar una respuesta al problema que estamos viviendo y, a la vez, hacer marca. En el fondo es una inversión y es muy rentable".

En el caso de las grandes empresas, Inditex es uno de los grupos que en esta clase de ocasiones raramente se queda fuera. Esta vez ha anunciado que tratará de aprovechar su fuerza en el sector textil para fabricar material sanitario en las diez fábricas con las que cuenta en Galicia, en concreto, batas protectoras. También se está dedicando a la compra “del material que las autoridades sanitarias españolas han señalado como más urgente: máscaras, guantes, gafas protectoras, gorros, calzas y protectores faciales”, según explicaba el grupo textil fundado por Amancio Ortega. Sus previsiones, durante la semana del 16 de marzo de 2020, son de hacer llegar a España más de 300.000 mascarillas.

Asimismo, el sector hotelero se ha ofrecido a donar sus espacios para que sean allí atendidos los afectados por el COVID-19 a quienes una sanidad pública desbordada ya no puede albergar en sus hospitales. El jueves 19 de marzo, la iniciativa ha comenzado a funcionar en la Comunidad de Madrid, en concreto en el Ayre Gran Hotel Colón, perteneciente al grupo Palladium. Y es solo el primero. En la región, más de 40 hoteles  se han ofrecido a prestar esta clase de ayuda, lo que supone una capacidad cercana a las 9.000 camas, según la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid.

Quedarse sin dinero para el alquiler o la luz

Entre las medidas extraordinarias anunciadas esa misma semana por el Ejecutivo de Pedro Sánchez para mitigar los efectos de la crisis sanitaria sobre la economía del país, a través de las cuales el presidente del Gobierno afirmó no querer “dejar a nadie atrás: ni empresas, ni autónomos, ni trabajadores, ni colectivos vulnerables”, se encontraba la de la moratoria en el pago de las hipotecas, pero nada se aludió en materia de alquileres.

Para complementar lo contenido en el Decreto-Ley, Lazora, una de las mayores empresas de pisos en renta del país con unas de 7.000 viviendas, ha establecido una moratoria al pago del alquiler para los inquilinos cuya situación económica se vea afectada. Y tendrán, posteriormente, un año para ejecutar los pagos atrasados de forma fraccionada.

Y en un momento en que la gente pasa todo el día en sus casas consumiendo contenidos de televisión, teletrabajando con su ordenador o encendiendo muchas más horas las luces y electrodomésticos, la RSC se hace presente en el sector energético. El Ejecutivo anunciaba también que se prohibiría el corte de suministros básicos a los colectivos más vulnerables, pero las distribuidoras Endesa, Naturgy, Iberdrola EDP y Viesgo -que ya lo hacía desde antes-, han anunciado que además permitirán que los usuarios rebajen el término de potencia -es decir, lo que luego se refleja como el coste fijo en las facturas- sin que vayan a ver esta reducida. 

Una de las mayores empresas de pisos de renta ha establecido una moratoria en el pago del alquiler para los afectados

Proteger a las personas mayores

Grandes cadenas de supermercados como Carrefour, El Corte Inglés, Condis o Mercadona han establecido una franja horaria específica –de 9 a 10 horas- y exclusivamente destinada a que entren a comprar las personas mayores de 65 que no tengan a nadie que pueda ir por ellos, con el fin de extremar las medidas de precaución para el grupo más vulnerable ante al COVID-19.

Y de este colectivo se acuerda también la empresa de lavandería Lavanapp, comprometiéndose hacer la colada, durante las dos semanas del encierro, de forma totalmente gratuita a las personas mayores de 70 años que se encuentren aisladas y se hayan quedado sin su cuidador habitual o ayuda en sus tareas domésticas.

También los taxis de la capital, más de 500 conductores, contribuirán a facilitar en lo posible la situación a las personas mayores, a quienes únicamente cobrarán un euro por sus desplazamientos al médico o a la farmacia, con el fin de reducir al mínimo el riesgo de exposición. Y al personal sanitario, médicos, enfermeras y demás, este tipo de desplazamientos no les costará nada.

Varias cadenas de supermercados han establecido franjas horarias de compra exclusiva para personas mayores

Hacer más llevadera la cuarentena

Otras empresas del sector del entretenimiento han implantado iniciativas de acción menos directa, pero que también albergan un fin social: amenizar los días de reclusión a la ciudadanía. Así, diversas plataformas de televisión como Movistar+, Yoigo, Orange o HBO, han liberado muchos de sus contenidos y canales para que las familias puedan tener con qué llenar el tiempo libre dentro del hogar.

Y empresas editoriales, como Zinet Media Group, se han lanzado a dejar los contenidos de todas sus publicaciones (Marie Claire, Muy Interesante, Ser Padres, Muy Negocios&Economía, Muy Historia…) en abierto para que cualquiera pueda acceder a ellos y disfrutar de la lectura en las horas muertas.

Y es que, en definitiva, como sintetiza Martín Madrid, lo importante de la RSC en momentos como el de la crisis del COVID-19 es tranladarla sobre tres ejes: "Tus accionistas, que no te van a perdonar que no te comprometas con el problema, porque ellos mismos lo están sufriendo; tus trabajadores, para que cuando esto pase no piensen ‘vaya mierda de empresa que no me ha dado mascarillas y me ha obligado a ir a trabajar’ y, evidentemente, los clientes, que pueden elegir a una determinada empresa por pensar que se lo merece.

Paola Aragón Pérez

Paola Aragón Pérez

Estudió Periodismo y tiene un Máster en Análisis Político. Especializada en Economía Feminista y Políticas Públicas.

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