Esta es 'Chia', la criptomoneda verde más ecológica

El negocio de las criptomonedas está en pleno apogeo.

¿Podría ser este el año en que las criptomonedas se generalicen como forma de pago? Ahora es más posible que nunca que esto ocurra, ya que cada vez se está viendo más cómo una serie de criptomonedas están subiendo casi ininterrumpidamente en el mercado de valores, alcanzando niveles récord para los activos de este tipo de producto.

Por ejemplo, el pasado mes de abril la conocida Bitcoin superó los 50.000 euros de cotización, mientras que, durante este mes de octubre, Ethereum superó el umbral de los 5.000 euros en los parqués de todo el mundo. Incluso Dogecoin, el meme altcoin (criptomoneda alternativa) lanzado para burlarse de los dos anteriores mencionados, ha crecido ostensiblemente.

Preocupación por el medio ambiente

Sin embargo, también es difícil mantenerse al día con el gran volumen de criptomonedas que se están lanzando. Se estima que cada semana, se ponen en circulación más de 5.000 en todo el mundo. A pesar de su progreso, las criptodivisas como Bitcoin y similares continúan siendo vistas como inversiones de riesgo debido a su volatilidad, aunque esa percepción está cambiando. Su reciente éxito también ha acarreado un mayor escrutinio, particularmente sobre prácticas voraces y muy contaminantes como la conocida minería de criptomonedas.

Sin embargo, hay una criptomoneda que está dándose a conocer muy rápidamente debido precisamente a lo contrario, a que su fabricación es totalmente ecológica y no utiliza emisiones contaminantes: Chia.

Habiendo comenzado oficialmente a cotizar hace tan solo unas semanas, Chia está tratando de hacer las cosas de manera diferente. Por un lado, está siendo catalogada como la criptomoneda verde más respetuosa con el medio ambiente, pero ¿qué la hace ecológica y en qué se diferencia de otras criptomonedas?

Debido a que es la criptomoneda original, y hasta la fecha de mayor valor, Bitcoin siempre ha establecido el estándar para las altcoins que la han seguido. A este respecto, muchos inversores de criptodivisas utilizan una práctica adoptada por primera vez por Bitcoin para crear nuevos tokens llamados minería. Conocido por tratarse de un sistema de prueba de trabajo, la minería requiere el uso de ordenadores para resolver complejos acertijos matemáticos con el fin de desbloquear nuevos tokens de Bitcoin.

Esta es la primera gran diferencia con Chia, que en lugar de ese métido utiliza lo que se conoce como un sistema de prueba de espacio y tiempo. ¿Qué implica eso? Pues que para cultivar Chia, se necesita una gran cantidad de discos duros vacíos para albergar parcelas que luego reciben una cantidad de criptomonedas según el espacio disponible.

El creador de Chia, Bram Cohen, el hombre que fundó la plataforma de intercambio de archivos BitTorrent, cree que este método es mucho más fiable, seguro y más ecológico que el funcionamiento tradicional de las criptomonedas como Bitcoin. Y precisamente son afirmaciones como esta de que Chia es más respetuoso con el medio ambiente lo que atrae especialmente la atención de muchos inversores comprometidos con la lucha contra el cambio climático, y lo que ha ocasionado que Chia crezca tanto en tan poco tiempo.

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