CEOs ante el Coronavirus/ Miriam Rodríguez, directora general Aspen Pharmacare España y Portugal

''Estar listos para el mundo post-covid es una prioridad estratégica''

Miriam Rodríguez, directora general de Aspen Pharmacare España y Portugal, hace un profundo repaso a cómo se está viviendo la crisis del coronavirus desde la autocrítica y la búsqueda de soluciones.

Miriam Rodríguez
Miriam Rodríguez

Tal vez, una de las mayores quejas que se está haciendo a los distintos estamentos que están gestionando la crisis del coronavirus es la falta de autocrítica. No es el caso de Miriam Rodríguez, directora general de la multinacional farmacéutica Aspen Pharmacare España y Portugal, que nos atiende telemáticamente y no duda en reconocer que tanto desde el sector público como desde el privado se han cometido fallos. Pero, no se queda en la mera acusación estigmatizadora, lanza propuesta tras propuesta para mejorar. 

Rodríguez cuenta con una amplia experiencia en el sector sanitario, donde ha trabajado en la parte hospitalaria, en la parte comercial del sector farmacéutico antes de llegar a puestos directivos. Y, aunque reconoce que la pandemia ha sido algo que ha pillado de nuevas a todos los estamentos sanitarios, también cree que se podrían haber visto las alertas que venían de China e Italia. Aun así, como muchos responsables de empresas, prefiere quedarse con las oportunidades que les ha permitido “aprovechar este periodo para invertir en su formación y desarrollo” de su plantilla, y con las lecciones aprendidas, como "el por qué y el para qué hacemos las cosas”. 

¿Qué es lo que más les está afectando de esta crisis? ¿Cómo lo estáis viviendo? 

Aspen Pharmacare es una compañía líder mundial en la fabricación de productos anestésicos que son esenciales en la intubación y sedación de los pacientes con Covid-19 en las UCIs. El gran imperativo moral que esto supone ha hecho que todos nuestros equipos de producción, cadena de suministro, calidad y regulatorio a nivel mundial se hayan movilizado de un modo ejemplar para garantizar el suministro desde el momento cero y durante toda la crisis.  

Se ha trabajado metodológicamente en función de los pacientes en UCI por país, y hasta por hospital, para garantizar la disponibilidad adecuada en función de la presión asistencial de cada uno de ellos. Un trabajo ejemplar en un tiempo récord. Ha sido un reto de organización sin precedentes, tanto por la magnitud como por la velocidad de implementación de los nuevos procesos para poder responder de forma efectiva a las necesidades de las autoridades sanitarias y de los hospitales. 

Quiero felicitar públicamente a todos los equipos de Aspen Pharmacare que dentro y fuera de España están trabajado sin descanso. El propósito es elevado: salvar vidas en tiempo real y facilitar a los profesionales sanitarios realizar una tarea de por sí titánica. 

“Ni gobiernos, ni organismos internacionales, ni expertos en economía o en epidemiología, o los sectores industriales, supimos identificar y planificar la crisis sanitaria por COVID-19

¿Le ha sorprendido las consecuencias que está teniendo la pandemia?

Es justo reconocer que ni gobiernos, ni organismos internacionales, ni expertos en economía o en epidemiología, o los sectores industriales, supimos identificar y planificar la crisis sanitaria por COVID-19. No olvidemos que la propia Organización Mundial de la Salud no declaró la pandemia hasta el 11 de marzo. Nadie hizo caso “al canario” de Wuhan y Lombardía que anticipaba la explosión de grisú. 

Es cierto que las arenas movedizas de esta pandemia son el largo periodo de incubación y la elevada capacidad de contagio del virus, así como la absoluta falta de precedentes de una crisis de esta envergadura, pero no podemos negar la general falta de reacción y anticipación ante las circunstancias que se estaban viviendo en China e Italia. Obviamente, poner en cuarentena a la economía de un país no es una decisión sencilla, pero nos ha faltado a todos, incluyendo al sector público y privado, anticipación, planes de riesgos y quizás, por qué no decirlo, humildad y trabajo colaborativo. 

Entre las consecuencias, además de las obvias en el ámbito económico y social, me preocupan mucho las campañas de desinformación, la gestión de la post verdad como herramienta de manipulación social. Estamos en un momento crítico, donde la tensión emocional aumenta cada vez más debido al confinamiento y al distanciamiento social. Todos nosotros: líderes políticos y empresariales, medios de comunicación y ciudadanos debemos ser extraordinariamente responsables. Apelar a las emociones y a las creencias personales por encima de los hechos objetivos para influir en la formación de la opinión pública, desde el púlpito, el papel o el sofá, es una grave irresponsabilidad. 

¿Cuándo empezó a notar los efectos de la crisis sanitaria en su empresa?

Siendo como somos un keyplayer en el sector salud, hemos vivido la emergencia sanitaria en primera línea de fuego y desde el primer día. 

“Apelar a las emociones y a las creencias personales por encima de los hechos objetivos es una grave irresponsabilidad”

¿Ha tenido que tomar medidas de ajuste de plantilla (ERE o ERTE) a consecuencia de la pandemia? ¿Qué otras medidas alternativas al ERTE se podrían/ o estáis llevando a cabo?

Incluso aquellos departamentos donde su actividad productiva se ha visto totalmente afectada, como es el equipo de responsables de cuentas hospitalarias (toda actividad de visita médica en centros hospitalarios fue suspendida por las CCAA la semana anterior a la declaración del estado de alarma), hemos decidido aprovechar este periodo para invertir en su formación y desarrollo. No sabemos con certeza qué nos deparara el mundo post Covid-19, pero tenemos claro que la profesionalización, la madurez y el conocimiento son las vías de progreso. Como organización, focalizarnos en “elevar” y desarrollar a nuestros colaboradores, preparándolos para el mundo post Covid-19 es una prioridad estratégica.

¿Cómo se toma una decisión así? ¿En qué se piensa cuando se valora tomar una medida que va a afectar terceras personas? 

Nunca es sencillo tomar decisiones que afectan a personas, a familias, y menos aún implementarlas con el mínimo impacto. Por este motivo, es imprescindible ser extremadamente empático durante todo el proceso. Empático en el estricto sentido de la palabra, participando afectivamente en cada paso del camino, barajando diferentes escenarios para encontrar el de menor impacto para las partes y cuidando mucho la ejecución: pasos a dar, consecuencias, confidencialidad y comunicación… siempre con la máxima implicación desde el principio hasta el fin y con el máximo respeto y responsabilidad.  

¿Qué cambios han tenido que hacer para hacer frente a la situación?

Afortunadamente nuestra compañía, a nivel global, ya contaba desde hace años con las herramientas de trabajo necesarias para el trabajo deslocalizado. Fomentamos el teletrabajo para favorecer la conciliación y la eficiencia y esto nos ha facilitado poder cerrar nuestras oficinas 4 días antes de la declaración del estado de alarma, sin ninguna disrupción y evitando riesgos para nuestros empleados. 

A nivel de organización, nos hemos visto obligados a hacer de forma manual procesos que generalmente están automatizados, como la recepción y suministro de pedidos a los centros hospitalarios. La Agencia Española del Medicamento, en base al RD6/2020, decretó la distribución controlada de todos aquellos productos directamente implicados en el tratamiento del Covid-19 en las UCIs, decisión que afectaba directamente a 5 productos de Aspen. Esto implica que la Agencia controla diariamente los stocks de los que disponemos y conjuntamente distribuimos estas unidades en función de la carga asistencial de pacientes Covid-19 de cada hospital. Es un trabajo manual, pero que garantiza que todos los hospitales puedan disponer de la medicación necesaria y en la medida de lo posible según los stocks. Una vez mas el propósito, justifica el gran esfuerzo de cada colaborador. 

Asimismo, se ha realizado un esfuerzo titánico para movilizar producto desde todas las filiales que tenemos en el mundo y traerlo a España de forma urgente para responder al pico de demanda asistencial. Es la ventaja de ser una estructura multinacional que trabaja transversalmente, pero con foco en cada país: hemos podido transferir recursos desde todas las filiales para dar cobertura inmediata en función de la curva de cada región. 

“Se ha realizado un esfuerzo titánico para movilizar producto desde todas las filiales que tenemos en el mundo y traerlo a España de forma urgente para responder al pico de demanda asistencial”

¿Ha podido aprovechar alguna de las medidas que han tomado las administraciones?

La compañía ha decidido mantener todas las estructuras y acuerdos. Es más, durante estas semanas ha cerrado nuevos acuerdos con proveedores de servicios. 

¿Cómo cree que cambiará su sector una vez se haya podido superar la crisis sanitaria y se levanten todas las restricciones al conjunto de la sociedad? 

Es indudable que el papel del sector sanitario es relevante en esta crisis: desde la investigación y desarrollo de potenciales tratamientos y medidas preventivas, como vacunas, hasta la sostenibilidad del sistema sanitario. A la vista de los acontecimientos, es obvio que nuestras instituciones y profesionales sanitarios deben dotarse de mayores recursos, pero para poder arantizar esto antes debemos poder disponer de dichos recursos. 

Mas allá de la obvia implicación de una nueva fiscalidad como medida recaudatoria, equitativa y con la máxima seguridad jurídica, históricamente los gobiernos han tomado medidas compensatorias que han afectado a nuestro sector, como las aportaciones adicionales por volumen de ventas de cada año o los descuentos obligatorios sobre los precios máximos de financiación que debemos aplicar a hospitales y farmacias, instaurados en 2008. Medidas todas ellas que se aplicaron para hacer frente a circunstancias excepcionales, pero que se perpetuaron en el tiempo. 

Ahora somos conscientes del nuevo papel que nos tocará jugar en esta crisis a pesar del claro incremento de los costes de fabricación (de materias primas, de producción…). Pero estaremos a la altura para una colaboración responsable, racional y asumible. Confío en que las autoridades sanitarias sean también conscientes del papel contributivo de todos los proveedores de productos y servicios al Sistema Nacional de Salud, no sólo de la industria farmacéutica, para ser ecuánimes. 

¿Cómo planean afrontar la crisis económica en la que nos hemos visto inmersos tan súbitamente?

El sector farmacéutico es esencial. Aspen produce y suministra productos críticos en más de 150 países, tanto en el ámbito de la anestesia como en el de la trombosis, dos áreas que han confirmado ser esenciales en el tratamiento y prevención de complicaciones en pacientes con Covid-19. Además, damos empleo a más de 10.000 personas en todo el mundo. Por todo ello, la responsabilidad individual de Aspen en el ámbito industrial, de servicios y laboral es enorme.

A nivel sectorial, entendemos que los gobiernos deben revisar las actuales políticas para garantizar el suministro y la disponibilidad de productos esenciales, evitando especulaciones y riesgos de rotura de stock. Y en este sentido, el equilibrio entre el tejido empresarial local y multinacional es clave, así como el valor de la marca original. Por nuestra parte, estamos absolutamente abiertos a colaborar con la autoridades sanitarias y económicas para garantizar un plan de contención post Covid-19 responsable y realista.

“Los gobiernos deben revisar las actuales políticas para garantizar el suministro y la disponibilidad de productos esenciales, evitando especulaciones y riesgos de rotura de 'stock”

¿Ha aprendido algo de esta crisis o saca alguna lectura positiva de lo vivido en estos primeros meses de 2020?

Me quedo con el Propósito, en mayúsculas. Con el sentido y con el por qué y el para qué hacemos las cosas. Creo que es algo que claramente se ha puesto en valor durante esta crisis sanitaria. 

Creo que es positivo resaltar la velocidad en la digitalización de muchas compañías que se han visto obligadas, en días o semanas, a recorrer un camino que posiblemente no habrían recorrido en años. También es importante relativizar el presencialismo como medida de control de la eficiencia. Sigue existiendo la percepción de que estar es cumplir, y nada más lejos de la realidad en muchas de las tareas actuales (obviamente, excluyendo aquellas de líneas productivas o que requieren presencia física).  

Y, por último, quiero romper una lanza en favor del liderazgo responsable, estratégico, transformacional, humilde, empático, desarrollador y colaborativo. Para salir de esta situación sin precedentes no necesitamos a líderes individualistas o poco sensibles a la realidad global. Saldremos del túnel juntos, apoyándonos unos a otros y haciendo alarde de una gran responsabilidad colectiva. Sirva este mensaje también para cada uno de nosotros, como ciudadanos.

Martín Álvarez

Martín Álvarez

Historiador de formación, periodista de profesión. Inquieto por naturaleza y curioso por defecto.

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