CEOs ante el Coronavirus / Philippe Bruneau, CEO de SVR

“Para superar la crisis contamos con un equipo humano excepcional, marcas novedosas y una estrategia de ‘back to the basics”

Philippe Bruneau, CEO del laboratorio dermatológico SVR, no para de ensalzar a su equipo y plantilla para afrontar las duras consecuencias económicas que está sufriendo por el coronavirus.

Phillippe Bruneau
Phillippe Bruneau / SVR

Phillippe Bruneau, CEO del laboratorio dermatológico SVR, no se deja amedrentar por las crisis. “Soy de naturaleza optimista, y no es la primera crisis grave a la que nos enfrentamos”, no duda en asegurar en una entrevista realizada telemáticamente. Nacido en Francia hace 52, ha estudiado y tenido cargos de responsabilidad en Europa, Estados Unidos, Argentina, y se remonta a la experiencia bélica de sus padres, abuelos y bisabuelos para alimentar su optimismo. “Basta con visitar un cementerio francés para darse cuenta”, de lo que la humanidad es capaz de superar. Relativiza sí, pero con los pies en la tierra y siendo consciente de la inesperada realidad que nos ha tocado vivir. 

En SVR han tenido que hacer un ERTE que no ha afectado a todos en la empresa por igual. Pero aun así han intentado arrimar el hombro en la crisis sanitaria y, el 15 de abril, el laboratorio anunció que entregará a varios hospitales de Madrid, Cataluña, Levante y País Vasco unidades de Xerial 10 Hidratante 24h y Cicavit+ Crema reparadora para cuidar y reparar los daños causados en la piel por los equipos de protección y el continuo lavado de manos. 

¿Qué es lo que más les está afectando de esta crisis?

La imposibilidad actual, por falta de recursos, de seguir proporcionando un tiempo de trabajo de 40 horas semanales al 100% de mi plantel.

¿Le ha sorprendido las consecuencias que está teniendo la pandemia?

Sí y no. No, al advertir la falta de anticipación notoria del 99% de los países afectados, a pesar de numerosos estudios, alarmas, avisos de origen científicos, de antropólogos, de servicios internos gubernamentales, apuntando a este tipo de amenazas. La globalización aporta grandes beneficios, pero en este caso no ayudó a controlar la pandemia, tampoco a hacer un frente común internacional. Y sorprendido, sí, definitivamente viendo la onda expansiva de esta enfermedad, un efecto dominó cuyas consecuencias a medio/largo plazo es aún difícil de evaluar, a cualquier nivel, lo que complica la tarea estratégica de nuestros dirigentes mundiales. 

¿Cuándo empezó a notar los efectos de la crisis sanitaria en su empresa?

¡El siguiente día de la decisión de confinar, notamos devoluciones de recibos de pagos! Intentar tener liquidez siendo la medida cautelar básica de supervivencia económica. Luego casi inmediatamente una bajada drástica de las ventas. 

¿Ha tenido que tomar medidas de ajuste de plantilla (ERE o ERTE) a consecuencia de la pandemia?

Tenemos un proyecto de tres marcas en fase de construcción y desarrollo, con unas 30 personas. En eta etapa la empresa requiere recursos financieros fuertes, no generando aun localmente tesorería suficiente; por tanto, no nos quedó otra opción que solicitar un ERTE, aprovechando el paquete de medidas de las instituciones españolas para acompañarnos en este momento. Revisamos puesto por puesto el porcentaje de actividad que nos pareció corresponder a las necesidades hoy. El equipo de ventas es el que sufrió el mayor golpe. Para el personal de oficina, determinados departamentos claves como finanzas o marketing / comunicación digital son el nervio de la guerra, y siguen con el 70-80% de actividad.  

¿Cómo se toma una decisión así? ¿En qué se piensa cuando se valora tomar una medida que va a afectar terceras personas?

La dificultad consiste en no dejarse llevar por lo emocional ante esta situación inédita. Naturalmente el primer pensamiento es para con nuestros colaboradores y el poder mantener todos los puestos de trabajo. ¡Pero para ello, la empresa tiene que sobrevivir! No hay que perder el rumbo. Para ello es imprescindible tener información en tiempo real: hacer en 72 horas una tendencia de actividad para el resto del año 2020, asesorarse diariamente de las potenciales medidas gubernamentales, hablar con bancos y, por supuesto, dialogar permanentemente con mi equipo. A las 96 horas, incluso teniendo aún un cierto número de elementos imponderables inherentes a los supuestos del retorno a la normalidad, tuvimos una visión mucho más clara de los impactos económicos vinculados a la epidemia, ello conllevó a presentar un ERTE. Eso fue el que hicimos.

El cómo lo contamos. Y ahí todo mi respeto para el 100% del plantel que aceptó las reducciones y/o suspensiones con una actitud irreprochable, gran solidaridad, sintiendo que es la vía para salvarnos, que esta crisis no tiene precedentes y tendrá importantes consecuencias para todas las empresas, incluida la nuestra, y en algún momento todos tendremos que hacer esfuerzos para adaptarnos a este nuevo entorno. Mis colaboradores cercanos hicieron una labor increíble de comunicación, dialogo, disponibilidad total y me alegra ver que, en una situación tan adversa, somos más que nunca un equipo unido y comprometido. 

¿Qué otras medidas alternativas al ERTE se podrían/ o estáis llevando a cabo?  

Debemos primero agradecer las facilidades ofrecidas por el gobierno, que nos permiten amortizar el primer golpe. El ERTE es una herramienta adaptada a nuestras necesidades en esta primera etapa. Luego por principio de prudencia, y porque la cascada de dificultades solo empieza, estamos evaluando otras medidas a través de préstamos, sea intra-grupo o con bancos locales (préstamo a corto plazo, eventualmente solicitud de financiación ICO, por ejemplo.) ¡La verdad es que quien tiene liquidez en este entorno es ser el rey!  

¿Qué cambios han tenido que hacer para hacer frente a la situación?

Un cambio organizativo drástico. Estamos en un país latino, de contacto, de tomar café, de hablar, de compartir…  y de repente nos dicen: “váyanse a su casa y trabajen desde allí”. El primer cambio fue instalar a rajatabla todo el kit del buen teletrabajador. Todo un aprendizaje, pero después de unos pocos días, noto que una nueva rutina se ha instalado, con contactos de vídeoconferencia eficientes, medidos, preparados. ¡Incluso con nuestros hijos al lado!

¿Ha podido aprovechar alguna de las medidas que han tomado las administraciones?

Más bien las ayudas gubernamentales, incluyendo una posibilidad de diferir el pago de unos impuestos de 90 días. 

¿Cómo cree que cambiará su sector una vez se haya podido superar la crisis sanitaria y se levanten todas las restricciones al conjunto de la sociedad?

La respuesta es compleja, porque parto de la base de que la crisis sanitaria se superará, y todas las restricciones al conjunto de la sociedad se levantarán, pero no creo que vaya a ser como antes en ningún aspecto de nuestra vida. Por tanto, si bien la situación es inédita, una crisis de gran amplitud, no me cabe la menor duda de la capacidad de adaptación de nuestro sector. Tomo diariamente una hora para llamar directamente a clientes, a farmacias, a médicos, a retailers… Después del primer golpe, noto unas energías nuevas, sanas, unas ganas de volver a la actividad, pero de manera diferente. Tiempo de receso, de introspección y de madurez. Poniendo en jaque nuestras certidumbres. Identificando oportunidades para prepararse a los 10 años que entran porque esta situación u otra similar se puede repetir, y no inherentes a nuestro sector farmacéutico y de medicina estética, veo tres campos en los que habrá un cambio sustancial.

Primero, la aceleración de la digitalización del negocio. Veremos florecer protocolos digitales en todos los departamentos de entrenamiento, de formación, de actas de venta, de reuniones, hasta de eventos, negociaciones, congresos…  impensable hace unos meses aún para la mayoría de nuestro sector.

Segundo, el fomento del acceso eventual a teletrabajo. El sector no escapará de ello: estamos todos descubriendo, en muchos casos, el beneficio que pueda ocasionar el teletrabajo, en la medida en que existen las condiciones físicas para realizarlo (espacio privado, acceso a conexión eficiente, posibilidad de conectarse a distancia, disciplina personal). Estoy llevando una reflexión para poder seguir esta flexibilización para nuestra empresa, en un futuro cercano, para minimizar y optimizar la presencia en las oficinas. En una base voluntaria.

Y por último, como cualquier sector, ¡saber que lo que tenemos hoy es prestado y fluctuante! O sea, el mantenernos alerta de modo permanente.

¿Cómo planean afrontar la crisis económica en la que nos hemos visto inmersos tan súbitamente?

La base la tenemos: un equipo fuera de serie, todoterreno, con cualidades humanas y que, en estas últimas semanas, ha demostrado ser esencial para seguir avanzando. ¿Los productos? Representamos marcas novedosas, con formulaciones excepcionales y con criterios respondiendo a las problemáticas actuales de eficiencia, pertinencia, pero también naturalidad, simplicidad, compromiso con el medio ambiente. Tenemos la ventaja de tener aún una distribución limitada de puntos de venta, estando en fase de crecimiento. La estrategia será primero una vuelta a los básicos, back to the basics, cuidando nuestra red de clientes actuales, asegurar nuestra base, y al mismo tiempo seguir nuestro plan de expansión y desarrollo. Estamos preparando activamente los próximos meses, aprovechando para reinventarnos en términos de protocolos de trabajo, tanto en los actos administrativos, como de venta o marketing, ¡para conseguir la máxima eficiencia en un mínimo de contactos! 

¿Ha aprendido algo de esta crisis o saca alguna lectura positiva de lo vivido en estos primeros meses de 2020?

La primera enseñanza, sin ninguna duda, es la experiencia humana que estoy viviendo. Lo volveré a enfatizar: el carácter excepcional de mis 30 colaboradores en España; positivos, generosos, empáticos. Una verdadera familia. Por analogía, lo mismo veo en casa, rodeado de mis mellizas de 4 años: descubro que ellas son las que más disfrutan de esta situación, las que mejor se adaptan, pasando tiempo cualitativo con sus padres. Luego, un tiempo privilegiado de introspección, de cuestionarse, por lo menos intentar definir lo esencial: ¡en mi caso saber lo que no quiero más! Por último, y no menos importante, creo que aprenderemos a valorar la normalidad en nuestras vidas. Es en la adversidad cuando mejor nos construimos. 

Martín Álvarez

Martín Álvarez

Historiador de formación, periodista de profesión. Inquieto por naturaleza y curioso por defecto.

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