Pazo de Vilane, un proyecto familiar que pasó de tener 50 gallinas a convertirse en un referente en el huevo campero

La producción de huevos de gallinas en libertad se convirtió en el motor de la comarca lucense de Antas de Ulloa

Gallinas en libertad en el Pazo de Vilane

Hasta hace poco más de 20 años el Pazo de Vilane, un edificio construido en el siglo XVII y que desde sus inicios ha pertenecido al linaje de los Varela-Portas, estaba prácticamente en ruinas. En 1996 algo cambió no sólo para el propio Pazo de Vilane, sino también para el entorno en el que está ubicado. Ese año sus herederos decidieron dejar su vida en Madrid con el deseo de devolverle todo su esplendor, y también para recuperar su función inicial, la de convertirlo en un motor económico y cultural en la comarca de Antas de Ulla (Lugo). Para llevar a cabo ese sueño se lanzaron a la producción del huevo campero convirtiéndose en la primera empresa en introducir huevos de gallinas en libertad en los lineales de los supermercados en España.

Nuria Varela-Portas, co-fundadora de la empresa y economista de profesión, vivía a caballo entre Madrid y Londres. En el Reino Unido vio cómo los huevos camperos, aquellos procedentes de gallinas en libertad, eran muy apreciados y pensaron, con gran acierto, que en España esa idea, la de apostar por los “huevos de casa”, podría triunfar. En España y en concreto en Galicia detectó que había una demanda de los huevos producidos como se hacía antiguamente en las casas del medio rural. A juzgar por los datos, los Varela-Portas, con las hermanas Nuria y Piedad a la cabeza, no se equivocaron y hoy pueden presumir de ser la empresa pionera en España en la producción de huevo campero.

Si bien los comienzos no fueron sencillos, empezaron con 50 gallinas y con una furgoneta vendiendo huevos por la comarca yendo de tienda en tienda; actualmente tienen 120.000 gallinas que viven en un entorno único y en libertad, facturan cerca de 7 millones de euros al año y sus huevos camperos se venden en más de 800 puntos de venta en toda España, incluidas grandes superficies como El Corte Inglés, Hipercor,  Carrefour, La Plaza de Día, Gadisa o Alcampo.

Mucho más que huevos

Además de encontrar los huevos camperos en su ya emblemática y premiada caja de cartón con una gallina verde punteada; Pazo de Vilane comercializa mermeladas artesanas elaboradas con fruta que procede en su totalidad de las fincas que rodean el Pazo. Tal ha sido el éxito de la propuesta de valor de Pazo de Vilane que hoy se ve en la necesidad defender su imagen de nuevos agentes del mercado que han intentado plagiar no sólo su original packaging, sino también sus mensajes.

En una España vaciada, el éxito empresarial de la marca Pazo de Vilane ha transformado las vidas y las expectativas de los habitantes de la pequeña aldea de Vilane y también de su comarca. Y es que además de emplear de forma directa a 40 personas; la alta demanda existente de huevos camperos y la creación de un sistema propio y diferente de producción con altos estándares cuidado animal y sostenibilidad  ha convertido a la empresa en un generador de emprendimiento entre los granjeros de la zona. Pazo de Vilane integra su producción mediante un sistema de formación y apoyo a los nuevos granjeros bajo una filosofía que muestra muy claramente su apuesta por el desarrollo sostenible y el bienestar animal que se refleja en su máxima de que “En Pazo de Vilane no fabricamos huevos, cuidamos gallinas”. 

Sin duda el éxito de Pazo de Vilane es un ejemplo de cómo la situación actual de despoblación de los pueblos y campos españoles puede suponer una oportunidad para los emprendedores en entornos naturales privilegiados y menos contaminados.

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