¿Qué convierte a Dubái en la ciudad del oro?

Desde hace cientos de años, Dubái ha sido la meca del comercio de especias, perlas y telares; ahora se ha convertido en la ciudad del oro.

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Dubái es una ciudad de moda, un destino exótico lleno de rascacielos, luz y opulencia, una imagen de éxito lograda por la lucrativa industria del petróleo en la que está totalmente afianzada toda la región del Golfo Pérsico, pero también gracias al negocio del oro, que cada año mueve en la ciudad emiratí decenas de miles de millones de euros, convirtiéndolo, después del petróleo, en el más lucrativo de la zona.

Sin embargo, antes de que llegaran las máquinas de extracción, las kilométricas tuberías de gas y los barriles de crudo, Dubái ya era famosa en el mundo por ser el sitio de paso y de encuentro de los mercaderes de piedras preciosas, perlas, especias y telas que iban y venían entre Oriente y Occidente.

Una ciudad hecha de oro

También sería injusto, y los datos lo demuestran, identificar a Dubái únicamente con el negocio del petróleo, ya que como va exhibiendo su nivel de vida, el oro es el metal sobre el que está cimentado gran parte de esta fastuosa ciudad.

Mientras que la pandemia de coronavirus asestó un golpe durísimo a la economía global, en Dubái el comercio de oro generó más de 40.000 millones de euros de beneficios netos, según datos de sus propias aduanas. Y es que después del petróleo, por supuesto, el oro es la exportación más lucrativa de la metrópoli de los Emiratos, y durante años ha sabido capitalizarlo mediante la inversión en infraestructuras para extraerlo, tratarlo, manufacturarlo y venderlo.

Un valor seguro

En Dubái existen varias refinerías que fabrican lingotes de oro de todos los tamaños, pesos y grosores. Aunque es cierto que, como cualquier otro bien de consumo, su precio fluctúa en función de las circunstancias del mercado, es probable que el oro sea la inversión más segura y fiable. Actualmente un lingote de oro de 10 kilos roza en el mercado el medio millón de euros.

Se estima que, cada año, entre el 20% y el 40% de las existencias totales de oro del mundo pasan por Dubái. Esto explica que en apenas un kilómetro cuadrado de la ciudad, existan más de 300 tiendas cuyo negocio gira en torno al preciado metal.

Otro factor clave del éxito de Dubái como ciudad del oro es su ubicación geográfica. Los comerciantes saben que su situación es única, ya que el horario de apertura de sus mercados bursátiles acapara todos los husos horarios, desde Australia hasta la costa oeste de los Estados Unidos.

En términos de valor, el oro de Dubai está, además, libre de impuestos para los turistas. Es por eso que muchos visitantes aprovechan para hacer sus operaciones de compraventa del glamuroso metal, porque sienten que allí pueden hacerlo con mucha más libertad.

Como en otros muchos sectores, la demanda de joyería durante las primeras etapas de la pandemia, las más duras, se vio ligeramente afectada, pero para finales de verano, mucho antes que la mayoría de sectores económicos, el comercio del oro en Dubái se recuperó rápidamente, y continúa generando ingresos sin parar.

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