La cartera adecuada

¿Tienes ahorrados 20.000 euros? Dónde invertirlos

En el mercado hay opciones para todo tipo de inversores, desde el más cauto al más atrevido. La selección del producto adecuado viene determinada por el motivo, el plazo y el perfil de riesgo.

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La inversión en valores no está ni mucho menos acotada a las grandes fortunas. También los pequeños patrimonios pueden destinar sus ahorros a la compra de activos en busca de rentabilidad. Para ello, es importante seguir unas pautas básicas que facilitarán la obtención del mejor resultado. El punto de partida es saber el riesgo que uno está dispuesto a asumir, ya que inclinará la compra hacia unos productos u otros. Porque hay para todos, sin excepción. Existen tres tipos de perfiles: conservador, moderado y agresivo. El primero no está dispuesto a asumir pérdidas, el segundo admite ciertas minusvalías y el último es el que más arriesga a cambio de lograr, idóneamente, una ganancia más alta.


"Un riesgo inadecuado, ya sea porque no hayamos determinado correctamente nuestro perfil, o porque conociéndolo los productos no encajen en él, puede provocarnos más de un disgusto", explica la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El organismo regulador reconoce que este primer paso necesario antes de invertir no resulta sencillo en la práctica: "¿Sabemos exactamente hasta qué punto estamos dispuestos a arriesgar nuestro dinero?", pregunta la CNMV. Por otro lado, señala que "el paso del tiempo, los cambios en nuestra situación financiera y lo que nos va sucediendo -por ejemplo, una mala experiencia en bolsa- hacen que el perfil vaya variando". A continuación, varios expertos detallan algunos consejos de inversión, para una misma cuantía, 20.000 euros, según quiera el inversor amarrar, arriesgar un poco o jugársela.

1. Si eres un inversor que prefiere amarrar

Diversificar, buscar fondos de renta fija, meter poca o nada renta variable en la cesta... Con tipos de interés en mínimos históricos, esas son las opciones

 

El inversor en España ha sido históricamente muy conservador; es decir, ha tenido un perfil de riesgo bajo. La adquisición de vivienda y los depósitos a plazo fijo han sido las preferencias de las sociedad española a la hora de buscar cierta rentabilidad, pero sin arriesgar su dinero. La gestora Schroders define al inversor español como "cortoplacista, impaciente y demasiado optimista", en un informe reciente titulado Estudio Global de Inversión. Las personas particulares en España mantienen sus inversiones en cartera una media de 1,9 años, frente a 2,6 años en el el conjunto de Europa y los más de 4 años en Estados Unidos o Japón. El 40 por ciento de los ahorradores en España prefiere productos de bajo riesgo y un 23 por ciento incluso opta por mantener su dinero en la cuenta sin más. Sin embargo, los perfiles más conservadores tienen un problema importante en la situación actual: los tipos de interés en la zona euro están en el 0 por ciento y no se espera que suban pronto.

 

La renta fija, que engloba deuda privada y pública, era el producto adecuado para quienes buscaban cierta ganancia sin jugarse nada a cambio. Pero ahora es muy difícil encontrar una opción atractiva. "El resultado de un fondo conservador dependerá de cómo lo haga el gestor en cuestión", explica Luis Benguerel, consejero de Anattea Gestión. "En cualquier caso, si deja el dinero en la cuenta va a perder por el efecto de la inflación", añade.

El inversor en España ha sido históricamente muy conservador; es decir, ha tenido un perfil de riesgo bajo

Para Benguerel, alguien de perfil conservador que quisiera invertir 20.000 euros "debería diversificar"; es decir, no dejarlo en un único producto, y buscar algún "fondo de renta fija que proteja el patrimonio y que tenga una baja volatilidad (que oscile poco)". Sin ir más lejos, señala el producto de su gestora, Anattea Kutema, que es un fondo de esta categoría que tiene en cartera deuda estadounidense principalmente, algo de renta fija alemana y un pequeño porcentaje en el sector farmacéutico. "En este escenario de mercado se ponderan activos refugio y nos alejamos de los de riesgo", especifica el consejero de la gestora. Susana Felpeto, subdirectora de Renta Fija de ATL Capital, explica que "la renta fija puede parecer segura por la calificación que tiene, pero no es una verdad absoluta". "La deuda de algunos países como Alemania, que ha publicado un descenso del 0,1 por ciento de su PIB, es negativa. Como tendemos a intentar buscar una explicación para todo, la única razón para invertir en este producto es que creas que lo más probable para tu dinero es que Alemania lo va a devolver y estás dispuesto a pagarle al Estado por esa seguridad (¿irracional?)", se cuestiona. 

Para un inversor conservador con 20.000 euros recomienda una exposición en renta variable máxima del 20 por ciento, siempre con stop (incluyendo el precio más alto que estaríamos dispuestos a pagar por las acciones) y en compañías con alta rentabilidad por dividendo. Felpeto señala a BME, el operador de las bolsas españolas, y Red Eléctrica como empresas atractivas. El 80 por ciento restante de los 20.000 euros lo dividiría entre renta fija corporativa europea (a la que destinaría más de la mitad), un 5 por ciento a deuda emergente, siempre con la divisa cubierta contra el riesgo de devaluacion, y fondos monetarios, que invierten a menor plazo. En Micappital son mucho más precavidos. Borja Nieto, cofundador y CEO de esta start-up de asesoramiento financiero, recomienda "dejar una parte importante de esos 20.000 euros, sobre un 80 por ciento, en cuenta, repartir el resto entre renta variable y mixta global, para intentar cubrir el efecto de la inflación". "Cuando el inversor es conservador, con un nivel de riesgo bajo, debe intentar al menos cubrir la inflación con sus ahorros. Si guardas 50 céntimos en tu casa con los que te puedes comprar hoy una Coca Cola, probablemente cuando pase un tiempo será imposible hacerlo porque costará más; habrás perdido poder adquisitivo", explica Nieto.

Daniel García, analista de XTB, opina que es conveniente destinar entre un 80 por ciento y un 90 por ciento a renta fija (entre depósitos y bonos) y el resto a renta variable seleccionando grandes compañías como Repsol o Iberdrola. En general, optaría por el sector utilities, que engloba petróleo, electricidad, gas y renovables.

 

"Si guardas 50 céntimos en tu casa con los que te puedes comprar hoy una Coca Cola, probablemente cuando pase un tiempo será imposible hacerlo porque costará más; habrás perdido poder adquisitivo", explica Borja Nieto, CEO de Micappital

2. Si eres un inversor que buscar arriesgar algo

Seguimos con bastante  inversión en renta fija, pero ya se añaden a la cesta acciones de Bolsa. y lo aconsejable es hacerlo a traves de fondos.

 

El inversor con riesgo moderado está dispuesto a perder algo si las cosas salen mal, pero solo una mínima parte. En su cartera combinará renta fija y renta variable. "Somos agresivos cuando el mercado sube y al contrario. Muchas personas no tienen claro el concepto de nivel de riesgo", explica Lucía Pérez de Villaamil, directora en el departamento de asesoramiento patrimonial en Abante. "Si quieres invertir 20.000 euros, lo primero que tienes que preguntarte es para qué; no es lo mismo si el objetivo es la jubilación, la educación de los hijos -por ejemplo, para un Erasmus- o la compra de una vivienda. El objetivo y el plazo marcarán la estrategia", añade. De Villaamil remarca que "a 15 años se puede asumir mucho más riesgo y volatilidad que a cinco años", aunque en cualquier caso son efectos que se pueden amortiguar diversificando en productos. El equipo de gestión de activos de Renta 4 considera que "invertir 20.000 euros en una cartera de fondos de inversión es una decisión muy acertada para obtener una rentabilidad ajustada al perfil de riesgo". En este caso, calculan que lo ideal sería asignar sobre el 30 por ciento (unos 6.000 euros) a bolsa; los otros 14.000 euros irían a renta fija. Renta 4 añade que "la gestión activa es primordial para obtener una buena rentabilidad, ya que permite adaptar la cartera al momento de mercado sabiendo seleccionar los fondos que mejor se ajustan al mismo". Y para lograr el mejor resultado, "lo primordial es contar con un equipo profesional", asevera. Los valores españoles recomendados por esta firma son Repsol, Ferrovial, Cellnex, Telefónica y la inmobiliaria Merlin Properties. Repartiría un peso específico para cada uno de ellos del 20 por ciento.

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Daniel García, analista de XTB, recuerda que "lo más importante para un inversor, sea del tipo que sea, es diversificar geográficamente y sectorialmente". Para un perfil de riesgo moderado apunta que "lo más conveniente sería distribuir un 60 por ciento a renta fija y un 40 por ciento a renta variable". Y dentro de la parte de acciones dividiría el 50 por ciento entre valores cíclicos y defensivos, entre los que estarían bancos, aseguradoras, tecnológicas, utilities y del sector de alimentación.

Para Miguel Ángel García, director de inversiones de Diaphanun, "con 20.000 euros no es necesario la construcción de una cartera, sino que las funciones de diversificación las debe realizar un fondo con una volatilidad adecuada para el perfil". Su apuesta es el fondo Deutsche Concept Kaldemorgen. Este fondo, de la gestora Deutsche Asset Management, acumula una subida anual cercana al 9 por ciento. La mayor parte está invertida en bolsa (telecomunicaciones, farmacia, utilities, tecnología, banca, medios de comunicación...) y, en menor proporción, en obligaciones (deuda). Busca mercados globales, principalmente en la zona euro y en Estados Unidos, y posiciones en compañías y otros activos en función del ciclo económico y bursátil.

"Lo más conveniente sería distribuir un 60% a renta fija y un 40% a renta variable" para un perfil de riesgo moderado, según Daniel García, analista de XTB

La gestora Finizens calcula el nivel de tolerancia y capacidad de asumir riesgo de cada inversor a través de un algoritmo de scoring de riesgo (un sistema automático que ayuda a tomar decisiones) que analiza variables de distinta tipología: conocimientos que posee el cliente de un servicio o de productos financieros en concreto, su experiencia en el mundo de la inversión, su situación financiera y patrimonial, y los objetivos de la inversión que desea realizar. Dependiendo del resultado obtenido recomendará un tipo de cartera. Para un perfil moderado, la rentabilidad buscada será acorde al riego asumido. "Nuestras carteras ofrecen la diversificación más elevada del sector. Están compuestas por un conjunto de fondos indexados (replican un índice) de las gestoras más prestigiosas del mundo, por lo que ofrecen una exposición a activos diferentes y a más de 17.000 posiciones distintas a nivel global", explica Giorgio Semenzato, CEO de Finizens.

"Hay que tener en cuenta las posibilidades que te ofrece cada entidad a la hora de invertir", puntualiza Susana Felpeto, subdirectora de renta variable de Atl Capital. "En la banca tradicional, lo normal es que el acceso a determinados fondos esté condicionado a un determinado patrimonio para estar dentro del rango de banca privada", continúa, y cuenta que "suelen hacer preguntas para asegurarse de que el producto seleccionado se ajusta a las necesidades y características del cliente".  

3. Si eres un inversor dispuesta a jugártela

Desde la clásica inversión en Bolsa hasta la más novedosa en criptodivisas o en residencias de ancianos; las opciones para el perfil atrevido son múltiples, pero hay que minimizar el riesgo.

El abanico de opciones o productos de inversión para una persona que está dispuesta a asumir pérdidas, obviamente, es mucho más amplio que para el resto. En su cartera puede tener cabida cualquier activo a cambio de obtener la máxima rentabilidad posible, aunque los valores de bolsa tendrán el mayor peso. No obstante, no se trata de seguir una estrategia a lo loco; también es fundamental minimizar los peligros. "En las Bolsas mundiales, las pérdidas son prácticamente inexistentes en los últimos 45 años, calculando la media", apunta Lucía Pérez, de Abante Asesores. Con este comentario, la experta quiere reflejar la importancia del largo plazo en la bolsa. "El riesgo dependerá en un 85 por ciento de la distribución de activos que se haga y en un 15 por ciento del producto que se elija". Recomienda fondos de inversión directa en acciones y únicamente españoles porque en su opinión son fiscalmente más ventajosos.

Luis Benguerel, consejero de Anattea Gestión, alerta que también hay que tener cuidado con el momento en el que se realiza la compra, "ya que la renta variable contando los dividendos está cerca del máximo histórico en casos como España o el índice estadounidense S&P". En lugar de depositar los 20.000 euros en valores de bolsa, se inclina por invertir algo en criptodivisas, por ejemplo el bitcoin, e incluso en el sector inmobiliario "asumiendo que puedes llegar a perder mucho dinero". En la parte del sector inmobiliario una opción interesante desde su punto de vista serían las SOCIMIS (un tipo de sociedades que solo invierte en ladrillo y que cotiza en el mercado). Estos vehículos invierten en residencias de ancianos o párking de rotación (no tienen un cliente fijo), ya que estos activos pueden generar rentabilidades anuales entre el 6 por ciento y 7 por ciento. Dada la evolución del sector inmobiliario, Benguerel recomienda las SOCIMI también a clientes con perfil de riesgo moderado, aunque en pequeñas proporciones. Y "no tienen por qué ser SOCIMI españolas", apunta.

Lucía Pérez, de Abante Asesores, recomienda fondos de inversión directa en acciones y únicamente españoles porque en su opinión son fiscalmente más ventajosos

En cuanto a las criptodivisas, Simon Peters, analista de eToro, explica que es un tipo de inversión cada vez más popular entre particulares. El bitcoin , una divisa virtual, es conocido también como el oro digital, dada las similitudes con esta materia prima. Pese a la altísmia volatilidad que vio en tiempos recientes, hoy se considera el bitcoin como un activo refugio ya que su precio no está afectado por decisiones políticas o situaciones como la guerra comercial entre EEUU y China. "La percepción está cambiando gradualmente, desde un activo especulativo a uno de menor riesgo", aclara Peters.

Por contra, la inversión en divisas está más sujeta a fuertes volatilidades precisamente por cuestiones políticas. "Que el dólar suba o baje mucho no depende tanto de las empresas, sino del tuit que escriba Trump", apunta Borja Nieto, consejero delegado de Micappital. Nieto explica que un inversor arriesgado debería ser capaz de asumir inicialmente pérdidas del 20 por ciento, que en el caso de los 20.000 euros significaría considerar que se esfuman 4.000 euros. "La clave está en diversificar y apostar por el largo plazo", matiza. A diferencia de otros expertos, se muestra entusiasta con la bolsa española: "Nos gusta bastante", dice. En este sentido, se mantendría más alejado del sector bancario y daría más peso al sector tecnológico.

"Que el dólar suba o baje mucho no depende tanto de las empresas, sino del tuit que escriba Trump", apunta Borja Nieto

Susana Felpeto, subdirectora de renta variable de Atl Capital, recomendaría al perfil arriesgado destinar un 50 % de los 20.000 euros disponibles a la compra directa de renta variable o acciones, donde "se podría incluir algún valor para hacer trading (compra y venta a muy corto plazo de forma especulativa) y también a algún ETF (fondos que cotizan en el mercado como una acción)". Otro 25 % sería para fondos de bolsa global y el restante 25 % para fondos de renta fija corporativa o monetarios "para aprovechar oportunidades", subraya.

Luis Berenguel apunta como clave que "cuando el propio gestor tiene invertidos sus ahorros en un producto o activo determinado es cuando te da mayor seguridad". "Por otro lado, hay que tener en cuenta que a la banca no suele interesarle el pequeño inversor: no les resulta atractivo cobrar un 1 % de comisión de asesoramiento en un patrimonio de 20.000 euros", clarifica.

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