Un muerto y 17 heridos: La investigación a la que se enfrentan Tesla y su piloto automático

La tecnología de coche sin conductor no acaba de despegar.

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Las autoridades de Estados Unidos han abierto una investigación formal sobre el sistema de asistencia al conductor de Tesla, el Autopilot, después de que hayan tenido lugar varios casos de colisión contra vehículos de emergencia (ambulancias, coches de policía, etc) que estaban estacionados mientras realizaban su trabajo.

La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA, por sus siglas en inglés) ha identificado 11 casos desde enero de 2018 en los que el automóvil, en piloto automático o control de crucero consciente del tráfico, se estrelló contra vehículos de emergencia. En la mayoría de los casos, los accidentes ocurrieron después del anochecer en travesías donde los operarios de emergencias usaron luces intermitentes, bengalas, flechas iluminadas y conos de advertencia para dejar claro su posición al resto de conductores.

Con 17 personas heridas y una muerta, la agencia anunció hace tan solo unos días la apertura de una investigación que afecta directamente a alrededor de 765.000 vehículos Tesla equipados con esta tecnología de piloto automático. Esto incluye a casi todas las unidades de la marca vendidas en los Estados Unidos, y que abarcan los modelos Y, X, S y 3, desde el pasado año 2014.

Serios problemas judiciales para Tesla

La apertura de la investigación por parte de la NHTSA ha sido muy bien recibida por parte de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB), que ha asegurado que el piloto automático desarrollado e integrado por los vehículos Tesla estuvo encendido en al menos tres choques que acabaron con resultados fatales (muertos o heridos), con los automóviles de la compañía como protagonistas, desde el año 2016.

Hace unos años, la NTSB criticó las deficiencias de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras para garantizar la seguridad del sistema de piloto automático y la falta de garantías que ofrecen los coches Tesla para prevenir tales accidentes. Tras una exhaustiva investigación, la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte recomendó que la NHTSA impulsara a Tesla a desarrollar un sistema más eficaz para garantizar que los conductores estuvieran prestando atención aunque el piloto automático estuviese activado. Sin embargo, la NHTSA no tomó ninguna medida sobre estas recomendaciones.

Sin embargo, la NTSB no tiene poderes de ejecución, sino que solo puede hacer recomendaciones a otras agencias. No obstante, la última investigación de la NHTSA indica que la administración del presidente Joe Biden está adoptando una postura más dura sobre la seguridad con respecto a los vehículos parcialmente automatizados.

En administraciones anteriores, la agencia se resistió a aceptar leyes regulatorias más estrictas sobre las nuevas tecnologías que afectaban a la conducción, ya que podrían obstaculizar la adopción de sistemas que potencialmente salvan vidas. Ahora, la NHTSA le puede exigir a Tesla que retire del mercado todos los modelos afectados, o que tomar otras medidas después de que concluya la investigación.

En cualquier caso, las pérdidas económicas para el gigante del automovilismo pueden llegar a ser astronómicas, con cifras que podrían llegar a alcanzar los cientos de millones de euros.

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